Archivo de la etiqueta: transparencia

Nuestra Vida

Nos damos cuenta de que estamos conectados con nuestra paz, cuando tomamos decisiones con tranquilidad desde la certeza de que somos todo lo que realmente necesitamos.

Como seres parte de un todo, cada uno de nosotros debería hacer su parte por la paz que siente al hacerlo, independiente del lugar, la situación o la persona, mientras más claridad tenemos en nuestro presente, más asertivos somos con nuestra intención de paz.

Hacer nuestra parte es expresarnos desde nuestra paz, palabras y silencios, acción y reflexión, “sí” y “no”, todo en la medida apropiada. La única obligación debería ser con nosotros mismos, nuestras decisiones desde nuestra paz interior.

Todo podemos invertirlo en relacionarnos de forma libre y auténtica, con nosotros mismos y con los demás, desde nuestra paz, simplemente porque sabemos que cada decisión presente tomada desde allí es la apropiada en el momento.

Sinceridad

Los seres humanos, como parte de la naturaleza, tenemos nuestro propio camino para construir, esto lo reconocemos cuando sentimos paz en nuestra vida en todo lo que pensamos, decimos y hacemos.

Siendo sinceros con nosotros mismos, percibimos que muchos de los hábitos que hemos adquirido no nos traen paz, apenas nos causan emociones que consideramos positivas y los usamos como la válvula de escape de la realidad como es, así evitamos lidiar con nuestros conflictos internos manteniendo la falsa realidad de que todo eso nos hace sentir en casa (clic aquí para leer sobre viniendo a nosotros).

El hábito de dejar nuestra mente receptiva para nuestro deseo de paz nos lleva a reconectarnos con nosotros mismos como individuos sociales (clic aquí para leer sobre contribución social), a percibir nuestros conflictos para integrarlos y a construir nuestra vida desde la simplicidad de nuestra propia paz interior (clic aquí para leer sobre modelo de paz).

Experiencia Potenciadora

Todos tenemos talentos personales que necesitan ser integrados a la manera en la que nos relacionamos con el mundo, pues sólo así logramos obtener resultados diferentes en nuestros emprendimientos. Para crear nuevas formas de contribuir para la construcción de una sociedad en paz, debemos comenzar a identificar lo que potencia nuestra paz interior, pues al hacerlo, nuestra percepción de éxito y de las bases para nuestra construcción cambian. Negocios sostenibles, transparentes y coherentes son el resultado de personas que invierten en su propia transparencia y coherencia desde la integridad de su esencia. La manera en la que nos relacionamos con
todo y todos alrededor es el reflejo de nuestra relación con
nosotros mismos. En la medida en la que ganamos experiencia en conectar con nuestra paz en el presente, percibimos que nuestras habilidades y nuestra forma de contribuir a partir de ellas se potencia, pues comenzamos a transformar el entretenimiento en recreación y aprendemos de la unicidad de cada momento.

7 Niveles Para el Empoderamiento Personal (eBook para impresión)

A través del proceso para reconectarme con mi paz interior, he llegado a la conclusión de que para manifestar la paz que queremos en el mundo, es esencial conocernos de verdad para potenciar nuestros talentos e integrarnos en la medida apropiada al contexto, así contribuimos, de manera auténtica, a la construcción de una sociedad de integridad.

A partir de los procesos que he acompañado, y a los que he contribuido, ha nacido la idea de transmitir de manera simplificada el conocimiento que he integrado, y del cual soy ejemplo, en el libro 7 Niveles Para el Empoderamiento Personal, que, en aproximadamente 100 páginas, integra ejercicios prácticos, momentos de reflexión personal y una percepción integral de nuestros aspectos como seres humanos (mundos mental y emocional integrados al contexto social), enfocando nuestra energía, para desenvolvernos como individuos sociales (clic aquí para leer una parte de la introducción del libro).

Cada capítulo es un nivel que nos lleva a entender con más profundidad la conexión que hay entre nuestro sistema de creencias, nuestras emociones, nuestros sentimientos y nuestra autenticidad, para que integremos todo, de la manera más apropiada, a la expresión integral de nuestra esencia, y así, fortalecer nuestra coherencia desde nuestro corazón, nuestra paz interior.

Somos la integración de varias dimensiones, necesitamos encontrar nuestra medida apropiada para contribuir como parte de todo, agradecer, aceptar y potenciar la autenticidad en unidad.

Para adquirir el libro electrónico para impresión, haz clic aquí

El libro incluye una dedicatoria personalizada.

Con amor,
Ángel

El Juego de la Vida

La vida es básicamente un juego en el que aprendemos las reglas básicas del lugar en el que estamos para poder “encajar” en el modelo actual. Cuando pensamos en ello como un rompecabezas es como si cogiéramos cualquier pieza y la encajáramos a la fuerza donde no se encaja naturalmente, al final se obtiene incoherencia. Cuando empezamos a cuestionarnos sobre todo en nuestra vida, percibimos que hay estrategias de juego que nos permiten conocernos profundamente para poder realmente encajar en ese rompecabezas en infinita expansión, es ahí cuando el resultado que tenemos es coherente.

Aplicando el mismo ejemplo del rompecabezas a nuestra propia vida, podemos percibir que, desde la incoherencia, tenemos varias posibilidades de encajar a la fuerza nuestras propias piezas, todo lo que somos, sea por el dominio de nuestra mente o por los patrones inconscientes que cargamos, pero sólo una manera de encajar todo naturalmente: construyendo desde lo que potencia nuestra paz.

Así que para quienes queremos construir una sociedad íntegra, coherente, transparente y sostenible desde la paz interior, aquí hay algunas acciones que podemos integrar a nuestra vida para inspirar la integridad desde el ejemplo:

  1. Autenticidad: ser auténticos va más allá de lo evidente, es conocernos de verdad, entender que es lo que realmente potencia nuestra paz interior para ponerlo en práctica y construir desde nuestros talentos integrados a nuestra personalidad, la manera apropiada para contribuir en este momento, dejar de seguir modelos para seguir nuestro corazón.

  2. Contribución: ejercitando nuestra autenticidad, entendemos que la competencia se vuelve obsoleta, pues aprendemos a construir nuestros propios sueños sin necesidad de ganar o querer lo mismo que alguien, es de esta manera que contribuimos, hacemos apenas lo necesario desde la certeza de quienes somos en esencia (clic aquí para leer sobre integración de nuestra esencia).

  3. Expresión: a medida que contribuimos desde nuestra autenticidad, percibimos la importancia de ajustar nuestra expresión personal. La forma en que pensamos y sentimos está tan alineada y coherente que al hacer un gesto, llevar a cabo una acción o emitir cualquier palabra que esté desalineada con ellos, percibimos que hay otras formas que necesitamos buscar y ejercitar para darle coherencia y poder a lo que transmitimos, sobre todo cuando somos conscientes de la importancia de ser el ejemplo de lo que queremos construir como sociedad.

La regla del juego de la vida más importante para construir es: pensamiento, sentimiento y expresión deben estar alineados a un propósito, depende de nosotros decidir hacerlo desde nuestro propósito de paz (clic aquí para leer sobre activar nuestro modo propósito).

Con amor,
Ángel

Ejemplo Sólido

Como seres humanos, se percibe la incoherencia que se hace presente cuando no se sabe lo que se quiere y, aún así, se busca una falsa seguridad tratando de controlar todo alrededor. De esta manera, se adquieren mecanismos para transmitir a los demás una imagen diferente de lo que se es y se justifica la hipocresía de predicar sin aplicar.

Todos podemos transformarnos, es una decisión, existe la posibilidad de que seamos una versión diferente, consciente e íntegra de nosotros mismos. Esto requiere mucha reflexión, percepción, transparencia y ejercicio de nuestra voluntad, alineada al propósito de integración y paz. Veamos algunos aspectos para ejercitar ser el ejemplo que queremos del mundo:

  1. Transparencia: percibiendo la decisión que tomamos al responder podemos entender cómo reaccionamos, para poder transformar la forma en que nos expresamos. Podemos responder con la verdad o no responder, es siempre nuestra decisión.(clic aquí para leer sobre ejercitar la transparencia)

  2. Neutralidad: siempre tenemos la opción de enfocarnos en nuestro propio proceso, de construir, de trabajar, de nutrirnos, entonces, ¿es necesario destinar nuestro tiempo y energía para juzgar o criticar, sea negativa o positivamente? No, y el tiempo y la energía que ahorramos son bienvenidos en nuestros proyectos personales. (clic aquí para leer sobre neutralidad)

  3. Respeto: la aceptación y el conocimiento nos permiten aprender a respetarnos desde lo básico que es la nutrición de nuestro cuerpo, de nuestra relación con nosotros mismos y de nuestra relación con el mundo y con los demás.(clic aquí para leer sobre el respeto).

  4. Coherencia: decimos que es importante ser coherentes, pero, ¿somos coherentes entre lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos?, recordemos que la coherencia sólo se logra a través de la integridad y del autoconocimiento, pues lo único que realmente queremos es construir paz desde adentro, lograr vivir la integración de nuestra verdad con la verdad de los demás, alineada al contexto. (clic aquí para leer sobre coherencia).

Escuchando, percibiendo e integrándonos como individuos sociales nos alineamos con la paz que todos deseamos, y que sólo puede ser experimentada en la sociedad cuando la sentimos dentro y aprendemos a expresarla (clic aquí para leer sobre paz).

Con amor,
Ángel

¿Es Realmente de Corazón?

Esta semana he enfocado mi atención en las interacciones humanas de quienes queremos integrarnos a través del amor, la transparencia, el respeto, la integridad y la coherencia, y he percibido que el supuesto conocimiento y la búsqueda de la “verdad”, pueden ser la base de la segregación. Cuando percibimos que todo conocimiento que poseemos hace parte de la realidad en que vivimos (así sea imperceptible desde el sistema perceptivo de alguien), podemos usar el conocimiento integrado a la experiencia para construir nuestra propia sabiduría, en vez de hacer lo que hacemos por costumbre: querer imponer nuestra verdad a los demás y sentirnos víctimas separadas porque no quieren escuchar lo que decimos.

En todas las áreas de nuestra vida como seres humanos sociales (científica, espiritual, religiosa, política, etc.), hemos transmitido conocimiento con una tendencia a la polarización que genera conflicto, separación y oposición, muchas veces basados en lo que nos cuentan y no en lo que experimentamos o vivimos. Usamos nuestra mente para definir si algo es bueno o malo y a partir de ahí escogemos la información desde las emociones creadas por las creencias, la cuestión es cuando sentimos algo como verdadero porque nos sentimos bien y decimos que es del corazón estando inconscientes de que viene de una emoción.

Como nos hemos acostumbrado a que decimos que viene del corazón todo lo que nos hace sentir eufóricos, hemos ignorado que tenemos emociones que hemos clasificado como “buenas” que no nos llevan a actuar sino a reaccionar sobre las situaciones de la vida, desde nuestro interés personal. Todo lo que sentimos, pensamos y expresamos tiene un impacto en lo que construimos, en todo y todos alrededor, entonces la reacción desde la emoción viene de la mente que todavía no está realmente integrada al todo, en cambio la acción desde el corazón viene del sentimiento de unidad usando la mente para ponerla en contexto de la manera más apropiada posible desde nuestro conocimiento y experiencia integrados (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón)

Siempre que queremos evaluar el origen de nuestras formas de sentir, pensar y expresarnos con palabras y acciones, para entender si son realmente de corazón, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  1. ¿Estamos integrando? Cuando integramos estamos enfocados en integrar y transmitir para construir, si segregamos juzgamos (positiva o negativamente), comparamos y culpamos (clic aquí para leer sobre responsabilidad).

  2. ¿Nos sentimos tranquilos? Cuando la decisión viene del corazón sentimos paz, si viene de la mente y está desalineada del corazón se sienten estados emocionales como intranquilidad, dolor, tristeza, euforia, felicidad, ansiedad, estrés, etc.

  3. ¿Podemos expresar de manera transparente lo que decidimos? Cuando somos capaces de encontrar la forma apropiada de expresar nuestras decisiones de manera integrativa y respetuosa (clic aquí para leer sobre el respeto), logramos poner la mente a disposición del corazón usando la transparencia (clic aquí para leer sobre transparencia).

Nuestro corazón siempre busca integración a través de la coherencia, transparencia, respeto e integridad, así que nuestras decisiones tomadas basadas en esta certeza construyen con las bases más sólidas que podemos crear como seres humanos en el presente. Todo lo que es construido desde un extremo de polaridad tiende a encontrar su extremo de destrucción, así que mientras más íntegra y alineada a nuestro corazón es nuestra construcción, más estabilidad encuentra para perpetuarse y continuar su evolución a través de la consciencia. Construyamos desde la integración y percibamos la transformación de todas las áreas de nuestra vida y nuestra sociedad.

Con amor,
Ángel

Activando Nuestro Modo Propósito

Es común encontrar personas juzgando a otras por sus vicios, sobre todo cuando hablamos de sustancias como el alcohol y las drogas, pero, ¿somos conscientes de nuestros propios vicios? Desde pequeños tenemos vicios, de los cuales a veces no somos conscientes, y a medida que crecemos los fortalecemos o creamos otros, algo que parece común como hablar mal o bien de las personas, pensar de manera pesimista u optimista, consumir alimentos con o sin consciencia nutricional, ser manipuladores o sumisos, todos estos ejemplos son extremos de vicios que tenemos y que pueden, o no, ser constructivos y sostenibles en el lugar en que vivimos, pero que en determinado momento pueden transformarse en destructivos e insostenibles, sobre todo cuando desde nuestra sabiduría personal percibimos que podemos encontrar una medida apropiada para todo en la vida, sobre todo cuando tenemos un propósito (clic aquí para leer sobre armonía de la energía).

Reflexionando sobre el motivo de los vicios, he percibido que nuestros deseos mentales y emocionales nos hacen buscar satisfacción en cosas que nos hacen olvidarnos temporalmente de lo que no sabemos aceptar en nuestra vida, y lo que nos permite bajarnos de esa montaña rusa emocional es tener un propósito que integra toda nuestra vida, que nos permite reconocer nuestros talentos, trabajarlos e integrarlos al contexto, que nos lleva a usar nuestro tiempo y recursos para construir a partir de nuestros propios sentimientos, pensamientos y expresión. Para esto podemos considerar estos simples aspectos:

  1. Lo que nos gusta: usando nuestro tiempo para hacer lo que disfrutamos (sobre todo de manera independiente) nos conectamos con nuestra paz y con lo apropiado para nuestra experiencia.

  2. Lo que hacemos bien: todos tenemos diferentes talentos, lo que sabemos hacer bien y nos resulta fácil e interesante, comparado con otras áreas, expresa mucho sobre nosotros mismos y sobre cómo podemos contribuir en la sociedad.

  3. Lo que admiran de nosotros: tenemos características específicas que otros admiran en nosotros, si no sabemos qué es preguntemos, sobre todo a aquellas personas que nos conocen más.

  4. Lo que queremos transmitir: integrando los 3 aspectos anteriores podemos encontrar diversas formas creativas de expresarnos en todas las áreas de nuestras vidas, asumiendo la responsabilidad por nosotros mismos y por transmitir el deseo de conexión desde el respeto y la integridad (clic aquí para leer sobre transparencia).

Entendamos que como personas siempre somos un ejemplo que puede ser imitado, entonces podemos acoger como propósito construir paz en todas las áreas de nuestra vida a partir del autoconocimiento, la integridad, la transparencia y la coherencia, para que aprendamos a tomar decisiones más apropiadas para nuestro momento presente desde nuestra paz (clic aquí para leer sobre cómo decidir desde nuestra paz) para construir abrazando las diferencias.

Con amor,
Ángel

Manifestando la Relación que Deseamos

He pasado por varios momentos en la vida que han contribuido para una percepción más amplia y responsable sobre las relaciones. La vida vivida desde el mundo mental y emocional puede llevar a una desconexión de la integridad y del poder personal, lo que genera experimentar desde los vacíos creados por la ilusión de separación que crea personas individualistas. Esta es la base para tener relaciones con ausencia parcial, o total, de transparencia, aceptación, respeto y coherencia, comenzando desde la relación con uno mismo, y así continúa hasta que decidimos aprender a experimentar nuestra vida desde la integración de nuestros mundos mental y emocional con nuestro corazón, nuestra esencia.

La relación que tenemos con nosotros mismos es lo único que podemos manifestar en nuestra relación con todo y todos alrededor, mientras más transparentes, coherentes, respetuosos e íntegros somos con nosotros mismos, más manifestamos eso en nuestras relaciones (clic aquí para leer sobre reflejos en las relaciones). Es por esto que nuestra relación integrada, con nuestra vida, con el ambiente y con las personas, tiene propósitos claros para revelar en el presente las consecuencias de lo que hemos pensado, sentido y expresado, para que podamos transformar la manera en que nos relacionamos de adentro hacia afuera (clic aquí para leer sobre propósitos de las relaciones) .

Ahora que entendemos que sólo podemos manifestar afuera las relaciones desde nuestro estado actual, podemos reflexionar sobre estos aspectos que efectivamente nos llevan a relacionarnos con todo alrededor de una manera más consciente:

  1. TRANSPARENCIA: este aspecto comienza con el autoconocimiento, pues descubriendo nuestros motivos por detrás de cada decisión podemos analizarlos y alinearlos a la verdad de autenticidad en unidad que está en nuestro corazón. Siendo sinceros con nosotros mismos empezamos a sentir aumentar nuestra autoconfianza, lo que nos lleva a la certeza de expresar nuestros talentos, nuestro deseo de contribuir, nuestra conexión universal innata y, consecuentemente, a manifestar una realidad en la que la expresión de la verdad es siempre nuestra prioridad.

  2. COHERENCIA: a medida que nos conocemos, percibimos que necesitamos permitir que nuestro sistema perceptivo se expanda para alinear nuestra expresión a la sabiduría personal de quienes realmente somos e integrarla al contexto. Nuestros pensamientos necesitan estar más enfocados en la construcción a partir de la contribución (clic aquí para leer sobre contribución), nuestras emociones necesitan ser sentidas e integradas para expresar integridad desde el sentimiento (clic aquí para leer sobre sublimación de emociones) y nuestra expresión necesita ser más íntegra, considerando el contexto y nuestra capacidad real de contribución.

  3. ACEPTACIÓN: cuando nos aceptamos a nosotros mismos desde nuestra esencia y entendemos que todos estamos en un proceso de experimentación constante de nuestra propia realidad, logramos aceptar y entender todo y todos alrededor. Nuestro poder de decisión se enfoca en nosotros mismos, somos responsables por lo que construimos y por el impacto que eso causa en la sociedad, debemos ser el ejemplo de la integridad y de la paz que queremos del mundo (clic aquí para leer sobre construir paz).

  4. INTEGRIDAD: cuando nos conectamos con la realidad como seres íntegros, completos, que tenemos todo lo necesario para contribuir desde nuestra esencia, estamos listos para construir en el todo como una célula, asumiendo el papel que nos corresponde desde un propósito que integra todas las áreas de nuestra vida y que manifiesta relaciones enfocadas en su construcción. En el estado de integridad logramos amar desde la libertad de ser quienes somos y abrazar a todo y todos por ser quienes son, entendemos que cada relación es parte de la construcción y que de acuerdo a su propósito en nuestra vida es que debemos decidir y actuar (clic aquí para leer sobre relaciones constructivas).

Desde la verdad de nuestro corazón construimos relaciones que nos conectan y fortalecen la estructura para construir, pues aceptamos las diferencias como parte íntegra del todo y percibimos desde la esencia y el momento. Percibimos la vida como un momento, la vivimos como si sólo existiera el presente con el propósito de dejar un legado íntegro que sirva como ejemplo para evolucionar en unidad, desde el amor, desde la integración.

Con amor,
Ángel

Mensaje Especial Para Presentes y Futuros Padres

.

La forma en que decidimos educar a nuestros hijos impacta directamente nuestro hogar, nuestra familia, nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestra país y nuestro planeta, entonces para escoger de manera más consciente respondámonos esta pregunta: ¿Cómo queremos que sea nuestro planeta? Si la respuesta es que sea un mundo de paz, transparencia, respeto y coherencia, este texto sirve para contribuir a esta construcción.

Todos tenemos algo en común, somos todos hijos (clic aquí para leer sobre ser hijos más conscientes para armonizar nuestro hogar), y hemos aprendido a ser los hijos más apropiados para la familia en la que crecimos, o los más inapropiados, dependiendo del sistema de creencias vigente. Por experiencia propia puedo decir que durante mi crecimiento muchas veces estuve de acuerdo, y muchas otras en desacuerdo, con lo que percibía y lo que mi familia me transmitía, llegué a distanciarme para sentirme libre hasta que me sentí lista para integrarme nuevamente con una visión más íntegra de mi misma en el planeta donde me encuentro, y gracias a eso mis relaciones familiares se han transformado. Y es a partir de esta experiencia que transmito este mensaje especial a todas aquellas personas que ya tienen hijos o que queremos tenerlos.

Como hijos nosotros estamos programados para observar y aprender con lo que nos rodea para poder adaptarnos al lugar en el que nacimos, algunas veces percibimos incoherencia y, al no recibir respuestas sobre los motivos por los cuales nos permiten, o nos prohíben, hacer ciertas cosas, decidimos experimentar por nuestra cuenta para entender mejor lo que hay detrás de la decisión de las personas que nos rodean. Les expongo algunos puntos que considero esenciales para educar hijos más conscientes a través del ejemplo y de la coherencia (clic aquí para leer el artículo sobre padres conscientes):

  1. RELACIONES RESPETUOSAS: Para que nuestros hijos aprendan a valorarse, y a relacionarse de manera respetuosa y auténtica, ellos necesitan percibirnos siendo auténticos, estableciendo prioridades que construyan lo que queremos en la vida y respetando a todos y todo a nuestro alrededor (clic aquí para leer sobre respeto y clic aquí para leer sobre límites). Enfoquémonos más en nuestra construcción personal y en la forma de canalizarla para impactar de manera constructiva y evitemos el juicio positivo o negativo de lo que los demás piensan, sienten, hacen o dicen.

  2. COMUNICACIÓN TRANSPARENTE: Percibamos cuantas mentiras (incluidas las blancas) decimos por día y trabajemos en evitarlas, cuando comunicamos con transparencia lo que somos y lo que queremos, de manera coherente y respetuosa, construimos ambientes en que la verdad es un hábito y nuestros hijos lo perciben también. (clic aqui para leer sobre la transparencia)

  3. COHERENCIA: Este es el punto más importante, pues sólo logramos la coherencia cuando alineamos sentimiento, pensamiento, palabra y acción. Es un proceso de auto-observación que requiere aprender sobre nosotros para actuar de manera más consciente (clic aquí para leer sobre nuestra coherencia).

Trabajar en nuestra propia coherencia nos permite construir el mejor ejemplo para nuestros hijos y para todas aquellas personas que nos aman y nos admiran. Seamos conscientes del impacto que causamos y asumamos la responsabilidad por ser a cada momento el mejor ejemplo que podamos, un ejemplo que ni siquiera necesite ser explicado.

Con amor,
Ángel