Archivo de la etiqueta: relaciones

Dar y Recibir en la Medida Apropiada

Todo en nuestra vida puede ser percibido como recurso, el tiempo, el dinero, la energía, la expresión, los pensamientos, etc. Mientras más somos conscientes de los intercambios de recursos presentes en cada situación, mejor entendemos que todo tiene un momento y forma apropiados para ser dado y recibido, somos libres para decidirlo.

Todos somos únicos, así que nuestra forma de contribuir en cada momento es diferente, por lo tanto, cuando respetamos la autenticidad, podemos decidir recibir la contribución única de todo y todos. Así como cuando compramos algo damos dinero y recibimos un producto o servicio, debemos entender que todo recurso de contribución puede ser diferente.

Somos libres de decir “SÍ” a nuestra paz, de saludar a quien queremos, de conversar con quien queremos, de responder a quien queremos, de construir con quien queremos y de aprender a expresarnos desde la certeza de que sabemos lo que es apropiado para nuestro momento presente.

Dar y recibir son dos acciones siempre presentes en nuestra vida, dos acciones que en la medida apropiada nos abren un camino de tranquilidad en el que tenemos la certeza de estar contribuyendo desde nuestra paz para la construcción de la paz que queremos.

Nuestra Vida

Nos damos cuenta de que estamos conectados con nuestra paz, cuando tomamos decisiones con tranquilidad desde la certeza de que somos todo lo que realmente necesitamos.

Como seres parte de un todo, cada uno de nosotros debería hacer su parte por la paz que siente al hacerlo, independiente del lugar, la situación o la persona, mientras más claridad tenemos en nuestro presente, más asertivos somos con nuestra intención de paz.

Hacer nuestra parte es expresarnos desde nuestra paz, palabras y silencios, acción y reflexión, “sí” y “no”, todo en la medida apropiada. La única obligación debería ser con nosotros mismos, nuestras decisiones desde nuestra paz interior.

Todo podemos invertirlo en relacionarnos de forma libre y auténtica, con nosotros mismos y con los demás, desde nuestra paz, simplemente porque sabemos que cada decisión presente tomada desde allí es la apropiada en el momento.

Viniendo a Nosotros

Una sociedad en la que sabemos darnos a nosotros mismos lo apropiado, transmite a sus individuos la importancia de la conexión personal con la paz, para construir paz con cada decisión (clic aquí para leer sobre construcción de paz).

Más allá de lo que conocemos con nuestra mente de acuerdo a una clasificación mental está lo que sentimos dentro de nosotros en cada momento. Podemos simplificar nuestras decisiones a la paz que sentimos con cada una de ellas, esto nos lleva a encontrar nuestra medida apropiada en el presente (clic aquí para leer sobre toma de decisiones).

Desde la paz percibimos que hay personas con las que hay un propósito de construcción desde la integridad, y que somos libres para dar y recibir apenas lo apropiado para ello (clic aquí para leer sobre propósitos de las relaciones).

Nuestras relaciones desde la paz se basan en el respeto por la construcción personal de todos los seres y en la confianza de que todos tomamos las decisiones apropiadas de acuerdo a nuestro momento (clic aquí para leer sobre la manifestación de nuestras relaciones).

Familia

Es esencial que entendamos la definición de ciertas palabras para experimentar su significado como realmente es, esto puede transformarnos y conectarnos mentalmente con nuestra paz.



Según el diccionario de la RAE, familia es un conjunto de personas que tienen alguna condición, opinión o tendencia común. Siguiendo al pie de la letra esta definición, podemos entender que todos somos familia, pues tenemos en común la condición de estar en el mismo planeta.



He conocido muchas situaciones de personas que apenas se conocen se sienten en casa, que tienen afinidad muy profunda con personas que no imaginaban que podrían relacionarse en niveles altos de intimidad mental, sentimental y física, y que han entendido que familia somos todos.



Para potenciar nuestra paz debemos aprender a decidir en el presente lo que es más apropiado para nuestra construcción desde la integridad, esto incluye todo tipo de relaciones, allí donde nos sentimos libres de expresar nuestra verdad de corazón es dónde debemos invertir nuestra energía.

Con amor,
Ángel

Conectándonos con la Neutralidad

Es un proceso natural que queramos tomar decisiones a partir de nuestra experiencia personal, pero cuando asumimos una postura observadora a largo plazo, descubrimos aspectos relevantes de construcción y destrucción, personales y sociales, que pueden presentarse cuando tomamos determinadas decisiones.

La neutralidad es encontrar el punto de percepción donde podemos cuestionarnos sobre todo lo que sentimos, pensamos y expresamos, es el proceso para reconocer que para construir nuestra paz interior, y manifestarla en el exterior, es esencial poner en acción nuestra certeza del corazón (clic aquí para leer sobre manifestar la verdad de nuestro corazón). Como somos 100% responsables por lo que nos sucede, pues creamos a partir de nuestros pensamientos, sentimientos y expresión, podemos entender que al conectarnos con la neutralidad estamos construyendo desde la integración, pues logramos percibir que somos células partes de un todo y que podemos transformar todo lo que existe en nuestra sociedad que continúa generando más de lo mismo.

Analicemos los siguientes aspectos dentro de nuestra construcción personal, para identificar las decisiones y creencias que nos han llevado a construir la realidad que vivimos y así poder entender la forma de conectarnos con la neutralidad que queremos construir a partir de ahora:

  1. Nos sentimos injusticiados: es momento de cuestionar si estamos siendo injustos con nosotros mismos o con los demás, recordemos que nuestras actitudes en un área en nuestra vida pueden manifestarse en otra a la que le damos más relevancia, entonces analicemos todas las situaciones de injusticia que podemos estar ejerciendo, como lo sería actuar de una manera inconsciente y egoísta con la gente, con nosotros mismos y con el medio ambiente.(clic aquí para leer sobre reflejos en las relaciones)

  2. Sentimos que no hay reconocimiento: al tener la idea de división los juicios y comparaciones están presentes, cuando entendemos que, como células, cada uno de nosotros tiene su talento, y que nuestra autenticidad real nos permite que todo funcione de una manera completa, entendemos que el reconocimiento lo hacemos en nosotros mismos y que a medida que fortalecemos desde la neutralidad nuestros talentos integrados al contexto aprendemos a reconocer que cada célula está haciendo su parte y se vuelve innecesaria la idea del reconocimiento externo. (clic aquí para leer sobre merecimiento)

  3. Queremos sobresalir: cuando estamos en modo colaborativo entendemos que sobresalir para dejar un legado es una actitud de segregación, pues para eso nos volvemos células competitivas destructivas por sólo pensar en nuestro destaque (pensemos en eso como un tumor) y automáticamente fomentamos la aparición de personas que necesitan a alguien de destaque, ya que no se conectan con ellas mismas. Cuando colaboramos, trabajamos en nuestros talentos y los transmitimos para poder integrarlos con el medio en el que estamos, podemos cambiar al mundo construyéndolo desde la colaboración. (clic aquí para leer el texto sobre construir paz desde la consciencia).

  4. Sentimos que no confiamos en nosotros: este sentimiento existe porque nos hemos acostumbrado a creer más en los demás que en nosotros mismos. Para transformar esto necesitamos conocernos e invertir nuestros recursos en trabajar nuestros talentos e integrarlos de manera neutra en nuestro entorno, mientras más confianza construimos en nosotros mismos mayor es el impacto de nuestras acciones, asumamos la responsabilidad y trabajemos en hacernos más íntegros a cada día, es así que construimos nuestra confianza personal y la confianza en el mundo y en la vida. (clic aquí para leer el texto sobre construir el respeto personal).

Recordemos que todo está siempre en armonía, así que si enfocamos nuestra energía en una polaridad su otra cara se manifiesta en nuestra vida para equilibrar aquello que estamos creando, entonces creemos desde la neutralidad, desde la idea de que todos somos capaces de asumir nuestra responsabilidad de ser seres más conscientes e íntegros y de que así podemos construir enfocándonos en la transformación de la polaridad en neutralidad de todos los sistemas desde la visión de mantener la autenticidad en la unidad.

Con amor,
Ángel

Almas Gemelas

Debido al impacto que puede tener la idea de que exista un alma gemela, es importante que ampliemos nuestra percepción sobre el asunto, para que podamos entender que es esencial saber quienes somos y lo que queremos antes de comprometernos con otra persona. Cuando entendemos que somos completos y que percibimos en los demás fragmentos de nosotros mismos, entendemos que, en el momento apropiado, podemos decidir comprometernos con una persona que decida comprometerse con nosotros, con la convicción de que podemos potenciarnos uno al otro mientras construimos juntos, ya que trabajamos por el mismo propósito desde nuestra propia autenticidad.

Dependiendo de la fase de la vida en la que estamos, conscientes o no de nuestro mundo mental, emocional y sentimental, tenemos diferentes almas gemelas, es decir, personas que vibran, piensan, sienten y actúan parecido a nosotros y que decidimos mantener en nuestra vida por diversos motivos que deberíamos evaluar constantemente, lo que no quiere decir que vamos a permanecer en ese estado toda la vida. Quienes queremos manifestar una relación que potencie nuestra paz, podemos considerar estos aspectos (clic aquí para leer sobre manifestar la relación que deseamos):

  1. Fortalecer nuestra paz: cuando tomamos decisiones basados en lo que aumenta nuestra paz logramos aprender desde la reflexión, lo que fortalece nuestro estado natural y nos conecta con las personas apropiadas para alinearnos con nuestro corazón.

  2. Expresar nuestra autenticidad: saber quienes somos en esencia, y expresarlo, es esencial, pues sólo así las relaciones se construyen sobre una base sólida y transparente.

  3. Entender que cada relación es única: todos somos diferentes, por lo tanto, todas las relaciones son diferentes. Al percibir esto nos damos la oportunidad de comenzar la relación de cero y de construir juntos lo que nos trae paz como pareja.

Cuando decidimos transformarnos en nuestra versión más íntegra, percibimos la importancia de que nuestro talento integrado al contexto sea permeado por la transparencia (clic aquí para leer sobre ejercitar la transparencia), la coherencia (clic aquí para leer sobre coherencia), el respeto (clic aquí para leer sobre el respeto) y la integridad, pues a partir de estos aspectos construimos bases sólidas para potenciarnos unos a los otros. Podemos decidir dejar de buscar un alma gemela que nos complete y empezar a transformarnos en el alma gemela que nos potencia para reconocernos en el otro y poder construir la familia íntegra que queremos, desde la consciencia.

Con amor,
Ángel

Transmutando la Palabra Corrupción

Para transmutar la corrupción necesitamos entender realmente lo que es, ya que muchos nos hemos referido a ella aplicándola exclusivamente a las personas que están en el poder y que tienen acceso a dinero en grandes cantidades, sea en una empresa o en la política, y el término en realidad permea la sociedad, pues el gobierno de cada lugar es un reflejo de lo que domina en el grupo que es representado a nivel interior, así que si queremos cambios en la manera en que nos organizamos como humanidad es necesario que aprendamos a ser más íntegros, desde la raíz.

Corromper es alterar la forma de algo, aparecen otras definiciones de la misma RAE enfocándose en el aspecto negativo como dañar, pervertir, etc., pero la base es la alteración. Usando la definición como base podemos entender que la corrupción como tal no es mala, podemos hacerla constructiva alterando la forma de algo para que podamos construir juntos.

De acuerdo con la definición, la corrupción para el lado negativo podría representarse como una incoherencia, ¿decimos algo y no lo hacemos?, ¿irrespetamos las leyes cuando no nos están viendo?, ¿nos mostramos como salvadores y/o buenas personas para aprovecharnos de los demás o de las situaciones (o para mejorar nuestra imagen)?, ¿tomamos las cosas de otros porque consideramos que no las necesitan, ya que tienen dinero para comprarlas?, ¿queremos un mundo mejor, pero esperemos que los otros emprendan las acciones para mejorarlo?, ¿somos incoherentes de alguna manera en lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos?, ¿creemos que siempre el fin justifica los medios?

La propuesta de hoy, con la intención de que asumamos la responsabilidad de ser más íntegros a cada minuto, es que apliquemos la corrupción con su definición constructiva, que alteremos la forma de todo aquello en nuestras vidas que ha dejado de construirnos para que hagamos parte efectiva del cambio que queremos con nuestra iniciativa propia. Para esto no necesitamos seguidores, ni grupos, apenas compromiso y amor con nosotros mismos, así, con el tiempo, percibimos que tenemos un impacto constructivo en todo, y todos, lo que nos rodea. Aquí hay algunas maneras de empezar a transmutar la palabra corrupción de una manera constructiva:

  1. EXPRESARNOS COHERENTEMENTE: podemos usar nuestro canal de expresión (cuerpo) para transmitir de manera asertiva, con gestos, acciones y palabras lo que sentimos, con la intención de construir desde nuestro corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos a nuestro corazón). Recordemos hacer coherente nuestra intención, alinear sentimiento, pensamiento, palabra y acción.

  2. NUTRIRNOS COHERENTEMENTE: nuestras células necesitan mucho menos de lo que creemos (clic aquí para leer sobre nutrientes y alimentos necesarios para el funcionamiento apropiado de nuestras células) y al dar prioridad a lo que necesitamos disminuimos el consumo de alimentos innecesarios, lo que impacta constructivamente nuestra salud y la del planeta, pues aumentamos nuestra energía y generamos menos desechos inorgánicos, entre otras cosas.

  3. RELACIONARNOS COHERENTEMENTE: cuando nos conectamos con nuestros talentos, y principios, nos sentimos naturalmente más conectados con el respeto por todo, lo que consecuentemente nos lleva a relacionarnos con personas conectadas a sus talentos y principios, cuando esto ocurre cada momento de cualquier relación de nuestra vida nos abre la mente a una nueva perspectiva, pues dejamos de querer tener la razón para querer compartir y crecer juntos. RELACIONÁNDONOS COHERENTEMENTE CON NOSOTROS MISMOS NOS RELACIONAMOS COHERENTEMENTE CON EL MUNDO (click aquí para leer sobre construir con solidez) .

  4. USAR LOS RECURSOS COHERENTEMENTE: necesitamos mucho menos de lo que alguna vez imaginamos, por eso es esencial que evaluemos constantemente la manera de mantener en nuestra vida apenas lo necesario. El hecho de que pensemos que necesitamos tanto nos carga con muchas emociones que vienen de nuestro miedo a la escasez, cuando tenemos confianza en nosotros mismos de manera integral todo se transforma (Clic aquí para leer sobre transformar necesidades no tan necesarias).

Estos cuatro puntos han sido mi brújula los últimos meses, he percibido que vivir una vida coherente en todos los aspectos hace parte de la tranquilidad, de manera consciente o inconsciente, y de que cada pequeña acción puede hacer una gran diferencia desde adentro hacia afuera. ¿Y tú, qué practicas que tiene un impacto constructivo en el mundo?

Con amor,
Ángel

Aprobándonos desde adentro en 3 pasos

A medida que he ido avanzando en mi propio proceso de empoderamiento personal, he percibido que hay un punto muy sensible en la manera en la que nos relacionamos con el mundo: La Aprobación Externa. Algunos de nosotros aprendimos que nuestro éxito en la vida depende de la aprobación externa, de lo que los demás piensan de nuestra vida, de nuestros proyectos, de nuestras relaciones, y llegamos a olvidarnos un poco de nuestra propia aprobación interna porque no nos conocemos lo suficiente para poder entender nuestros propios deseos y límites.

De alguna manera, como mencioné en el artículo sobre el ego (clic aquí para leer el artículo completo), todos vivimos en un contexto y necesitamos alinear, por lo menos, nuestras acciones a las leyes del lugar en el que estamos, pues hacemos parte del colectivo, y, a parte de esto, a veces encontramos expectativas sociales que nos hacen pensar que necesitamos ser o actuar de cierta forma para tener éxito, pero como vimos en el artículo ¿Qué nos merecemos? (clic aquí para leer el artículo completo) el éxito es el resultado feliz de un acto, es simplemente llegar a los resultados que son más apropiados para nosotros mismos, no implica necesariamente casarnos, tener mansiones, empresas, carros, hijos, es tan simple como vivir nuestro presente de la manera más auténtica e íntegra posible, aprobándonos plenamente.

Para poder seguir nuestro camino real conectado con nuestra esencia, es fundamental que nos conozcamos lo mejor posible, pues somos todos diferentes, cada uno de nosotros tiene una estructura similar pero las conexiones con los acontecimientos y las reacciones a ellas varían, desde lo que consideramos placentero a lo que consideramos incómodo, por eso necesitamos evitar un poco ese fanatismo por seguir referenciales (clic aquí para leer sobre fanatismo), pues sólo nosotros mismos podemos conectarnos con la manera más apropiada de construir nuestra propia realidad y para esto necesitamos realmente aprobarnos desde el interior. Podemos hacerlo siguiendo estos 3 pasos:

  1. FORTALECER NUESTRA CONEXIÓN INTERIOR: Para que logremos esto, es necesario que nos demos un espacio en el día para que estemos solos, algunos momentos en silencio para sentirnos y entendernos mejor, otros haciendo algo que nos guste y que podamos hacer solos. Al crear este espacio en nuestro día, empezamos a percibir nuevas cosas en nosotros que amplían nuestra percepción y nos permiten cuestionarnos sobre lo que está en nuestra vida que necesita salir para dar paso a nuestro presente desde el corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

  2. PRIORIZAR LO QUE NOS TRAE TRANQUILIDAD: A medida que vamos avanzando en nuestro tiempo a solas, nos damos cuenta de lo que nos trae tranquilidad, de esos momentos en los que sentimos que todo fluye, cuando trabajamos, cantamos, escribimos, dibujamos, jugamos, etc. Cuando empezamos a priorizar estas acciones es más fácil percibir aquello en nuestra vida que nos saca de nuestro centro y no nos trae tranquilidad, así podemos decidir en consecuencia para poder mantener un ambiente en el que nos sintamos en armonía y podamos atraer personas que están en esa misma frecuencia para construir con ellas (clic aquí para leer sobre conectarnos con la neutralidad).

  3. CONSTRUIR A PARTIR DE NUESTRA ESENCIA: Teniendo claro lo que disfrutamos podemos empezar a integrar otras acciones, solos o acompañados, que tengan el propósito de traer armonía a nuestra vida a partir de nuestros talentos y nuestra esencia. Mientras más nos aprobamos a nosotros mismos desde lo que nos trae tranquilidad en todas las áreas de nuestra vida, mas conectados estamos con las personas que vibran esa armonía, mejorando así nuestras relaciones de adentro hacia afuera (clic aquí para leer sobre elevar nuestra experiencia).

Conozcamos lo que nos permite fluir y amémoslo lo suficiente para que aprobarnos sea nuestra única opción. Cuando nos aprobamos estamos expresando que confiamos en nosotros mismos y así podemos tomar las decisiones más apropiadas para nuestra propia vida. ¿Nos aprobamos totalmente?

Con amor,
Ángel

Terminamos, ¿y ahora?

Un tema muy recurrente en cuestión de relaciones es el fin de las mismas, unas veces bien definido, otras ni tanto, pero al final tienen en común que nos sacan de nuestra zona de confort y nos hacen cuestionarnos sobre muchas cosas. Pero, ¿qué podemos hacer cuando esto sucede para acostumbrarnos al espacio que deja la costumbre de la presencia del otro? Ese es el tema de este artículo.

Primero es importante que tengamos un tiempo a solas para observar de forma objetiva la relación y los sentimientos que hemos tenido durante el tiempo que hemos estado juntos, pues esto nos lleva a entender que debemos hacer algunos ajustes en varios aspectos de nosotros mismos, desde decidir qué esperamos de una relación hasta definir los principios básicos que la misma debe tener como base, esto es lo que nos lleva a decidir con más asertividad en qué momento podemos dar el paso para entrar en una nueva relación.

Después de haber encontrado los motivos que nos llevaron a decidir iniciar la relación, y las necesidades por detrás de ellas, es importante que logremos soltar lo que ya no hace parte de nuestra construcción, en muchos casos guardamos la esperanza de volver porque no tenemos la certeza de lo que queremos construir, por eso es tan importante que aprendamos a ser claros y coherentes con nosotros mismos, para poder expresar eso a los otros.

Por último, es necesario asumir nuestra responsabilidad sobre todo lo que ha sucedido, aceptar que mientras seamos los mismos a nivel de creencias y emociones no hay como mantener cambios que agraden al otro y que nos hagan sentir bien con nosotros mismos a largo plazo. Nosotros cambiamos por una necesidad interna de estar más alineados con nuestro propio momento, los otros sólo pueden ser una inspiración para nuestro cambio pero somos nosotros quienes decidimos cuándo es hora de hacerlo, y si eso nos permite fluir con nuestros principios y valores.

Para finalizar, veamos algunos pasos que han resultado útiles en la vida de las personas que conozco que han terminado sus relaciones, y en mi vida después de haber terminado una relación de 9 años:

  1. Dedicar el tiempo que pasaríamos con la persona a hacer algo que nos guste hacer solos. En mi caso, escribir siempre ha sido un momento de reconexión conmigo misma, me permite canalizar cualquier emoción y hasta darme cuenta de cosas que siento, de las que no era consciente. Cualquier actividad que nos sirva como forma de expresión puede ser útil para el proceso de conocernos a nosotros mismos.

  2. Permitirnos conectarnos con personas diferentes a nuestros amigos y familia para ampliar nuestras perspectivas.

  3. Darnos el espacio y el tiempo para hacer, practicamente, “NADA”, esos momentos sin compromisos en que podemos fluir con nuestra propia compañía nos abren nuevas posibilidades.

  4. Definir lo que queremos de una relación es esencial, pues nos permite tomar decisiones por convicción (clic aquí para leer sobre decidir por convicción) con respecto a las relaciones que permitimos en nuestra vida. En mi caso, en este momento priorizo la libertad de ser quien soy, y de permitir al otro ser quien es, y la paz para construir una relación desde la integridad, la transparencia y el respeto, así dejo mis emociones fluir para sentir con mi corazón el propósito de cada relación (clic aquí para leer sobre conectarnos con el corazón).

Es importante entender que el sentimiento que hemos construido por la persona permanece, siempre continua como parte de nosotros, simplemente sabemos que necesitamos seguir adelante transformando los límites de la relación para continuar nuestro propio trabajo de autoconocimiento y evolución (clic aquí para leer sobre la sublimación de nuestras realidades mental, emocional, creativa y sexual).

Tenemos siempre la posibilidad de buscar diferentes formas de relacionarnos con el mundo, podemos escoger vivir pudiendo ser quien realmente somos, con transparencia y sinceridad, y conocer personas que escogen ese camino también, pues es así que podemos construir bases sólidas y potenciadoras para expandir la autenticidad en unidad dentro de una sociedad íntegra.

Amores conscientes: 3 hábitos para conectarnos

Ahora que entendemos la importancia de la armonía entre padres (clic aquí para leer sobre padres conscientes) e hijos (clic aquí para leer sobre hijos conscientes) podemos conectarnos, de manera más asertiva, con lo que es necesario para construir nuestras relaciones.

Es importante partir del principio de responsabilidad. Entramos en una relación porque así lo decidimos, el otro es y está presente para enseñarnos a través del amor lo que aún no hemos reconocido en nosotros (creencias, necesidades, emociones) y que necesitamos empoderar y resignificar para conectarnos con nuestra paz interior.

Teniendo claros los puntos presentados, podemos conocer pequeños hábitos que nos permiten aprender, de una manera más tranquila, a través de nuestras relaciones.

  1. Dar y recibir: el primer punto es identificar lo que esperamos de la otra persona y lo que estamos dispuestos a dar. Si esperamos algo pero no estamos dispuestos a darlo hay algo que necesitamos trabajar dentro de nosotros, ya sea permitiendo la transparencia para que lo que suceda sea parte de un acuerdo o encontrando motivos para conectarnos con la fidelidad hacia nosotros mismos, empoderando las creencias limitantes que tenemos con respecto al compromiso.
  2. Comunicación: para mantener una relación saludable es muy importante saber lo que queremos y sentir la libertad para expresarlo de manera asertiva. Recordemos que el otro está presente para conocernos mejor, por lo tanto el abordaje siempre debe ser desde nuestra perspectiva personal. Compartir, conocer y respetar los límites de cada uno es la llave para construir una base sólida de respeto (clic aquí para leer sobre límites y respeto).
  3. Libertad: uno de los puntos más importantes en los cambios de paradigmas en las relaciones de pareja es la libertad de ser nosotros mismos. Permitamos la expresión del otro tal como es, conectémonos a nosotros mismos y démonos la oportunidad de poder decidir, con la mayor tranquilidad, que podemos recorrer otros caminos. Esto lo logramos cuando aprendemos a amarnos como somos y así permitimos que entren a nuestra vida personas que resuenan con ese amor interior y que se proyectan de una manera más alineada con nuestro propósito de vida.

Amor es dar, recibir, expresar, respetar y ser libre para decidir ser y estar. Evitemos usar títulos para cortar alas, usémolos para potenciar nuestra intención de unirnos a alguien con el propósito de construir juntos, honremos nuestro sentimiento, nuestro pensamiento y nuestra expresión con nuestro amor.

Con amor,
Ángel