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Costumbres

La costumbre puede habernos llevado a abrazar muchos lugares emocionales en nuestra vida, pero también nos puede traer de regreso a casa, reconectarnos con nosotros mismos (clic aquí para leer sobre venir a nosotros).

Podemos cambiar de hábitos un sinnúmero de veces (clic aquí para leer sobre cambio de hábitos), pero hay un hábito que fortalece nuestra confianza en nosotros mismos, intensifica nuestra autosuficiencia, nos lleva a encontrar la medida apropiada para expresarnos y para dar y recibir, es tomar cada decisión desde nuestra paz.

Decidir desde nuestra paz nos lleva a aceptar que estamos en constante movimiento, más allá del tiempo y del espacio, y que la única forma de encontrar paz afuera es seguir la paz que sentimos dentro en el presente.

La costumbre de decidir desde nuestro sentimiento de paz revela una faceta tranquila y conectada de nosotros mismos. Nuestra integridad nos lleva a permanecer en un estado de flujo en el que en todo momento encontramos recreación integrada a nuestra creatividad y a la forma de contribución personal desde nuestra autenticidad (clic aquí para leer sobre recreación).

Manifestando La Verdad de Nuestro Corazón

A medida que crecemos y nos conocemos con más profundidad a través de nuestras decisiones y experiencias, logramos identificar aquello que nos mantiene en nuestra paz y lo que nos saca de ella, sea positiva o negativamente. Este proceso de autoconocimiento y autoanálisis es esencial para que aprendamos a identificar la verdad de nuestro corazón y la “verdad” que viene de nuestro sistema de creencias (que ha construido nuestro mundo emocional de manera inconsciente, y muchas veces bastante desalineado de nuestro corazón, principalmente por la creencia de la separación).

Así como podemos conectarnos con lo que nuestra mente cree que es nuestra realidad (pertenecer a extremos para segregar por el deseo de competir y comparar), podemos conectarnos con la sabiduría integral de nuestro corazón, aquella que nos lleva a actuar desde nuestra paz para aprender de manera objetiva sobre nuestra experiencia desde nuestra percepción personal, desde la integridad, alineada al contexto, colocando nuestra mente a su disposición para construir desde la autenticidad en unidad y efectivamente contribuir.

Para manifestar la verdad de nuestro corazón es esencial que nos conectemos conscientemente con nuestro sistema perceptivo, aquí comparto estas simples acciones que podemos integrar para entender que nuestra vida depende menos de las opiniones personales (de nosotros y de los demás) cuando la vivimos desde la transparencia, el respeto, la integridad y la coherencia:

  1. FLUIR CON CONSCIENCIA: para fluir con consciencia es necesario que instalemos la creencia de actuar desde la integridad, la coherencia, el respeto y la transparencia, pues así sintonizamos nuestra mente con la frecuencia vibratoria del corazón. Teniendo esta creencia que potencia nuestro corazón desde la mente, necesitamos percibir las señales que recibimos a través de nuestro sistema perceptivo e ir fluyendo donde sentimos verdadera paz (si tenemos muchas opciones, necesitamos aumentar nuestra afinación con el corazón, para esto hay un ejercicio que ha sido útil para mi [clic aquí para aprender el ejercicio de integración de emociones], pues integra las vibraciones de emociones y pensamientos que generan distracción en cualquier extremo para volver a nuestro centro).

  2. AJUSTAR NUESTRA COHERENCIA: nuestro corazón sabe que todo lo externo es un reflejo de lo interno, que nos muestra si es necesario hacer un ajuste o si estamos en el camino apropiado para nosotros, por esto, para potenciar la sabiduría de nuestro corazón a través de la mente, debemos instalar la creencia de que todo lo que juzgamos, u opinamos, positiva o negativamente, es un reflejo de nosotros que nos permite aprender y ajustar nuestra vibración desde nuestra experiencia personal. Por ejemplo, queremos paz y responsabilizamos a todo alrededor porque ella no se manifiesta, pero estamos llenos de conflictos internos, por lo tanto, la ausencia de conflictos externamente sólo se manifiesta cuando hemos encontrado nuestra paz interna, que es aceptar e integrar todo lo que realmente somos al contexto social en el que estamos, como agentes constructores parte del todo. Aquí podemos integrar nuevamente el ejercicio del punto anterior para entender desde nuestra paz lo que necesitamos ajustar en nuestros pensamientos, sentimientos y expresión (clic aquí para leer sobre nuestra coherencia).

  3. ALINEAR NUESTRA EXPRESIÓN: para alinear nuestra expresión a la frecuencia vibratoria del corazón es necesario ejercitar maneras diferentes de expresarnos, escuchar con total presencia, comunicar sólo lo que tenemos certeza de que contribuye a la construcción externa de nuestra paz interior, en el momento presente, enfocar nuestra atención en conocernos a nosotros mismos y hacer lo más apropiado desde nuestros talentos y habilidades personales. Instalar la creencia de que nuestros pensamientos, sentimientos y palabras son poderosos nos permite percibir la importancia de alinearlos desde un propósito que permea todas las áreas de nuestra vida para potenciar el deseo de nuestro corazón con toda la intención.

  4. EJERCITAR LA AUTENTICIDAD EN LA UNIDAD: esta es la creencia más importante de todas, pues fortalece nuestro discernimiento para encontrar la medida apropiada de todo en nuestra vida, prepara nuestra mente para percibir la conexión entre todo y todos, para construir el respeto desde nuestros hábitos, para recordar que todas nuestras decisiones tienen un impacto en el sistema, en el todo. Expresando quienes realmente somos las barreras existentes empiezan a caer, y sólo lo verdaderamente esencial para nuestra vida se mantiene y revela su perfecto propósito en nuestra existencia (clic aqui para leer sobre conexión con la neutralidad).

La verdad de nuestro corazón se expresa normalmente en cierto grado de inconsciencia mezclado con nuestros modelos mentales y emociones, depende de nosotros potenciarla desde nuestra mente y estar conscientes de actuar fomentando la integración en todas las áreas de nuestra vida, pues así extendemos ese modelo a la sociedad a través de nuestro ejemplo y creamos maneras más conectivas de relacionarnos como individuos sociales.

Con amor,
Ángel

El Camino se Hace más Corto Cuando Tenemos Conocimiento

La impotencia es algo que todos hemos vivido alguna vez en la vida, la cuestión es, ¿qué hemos hecho al sentirla? Siempre tenemos opciones, algunas veces nos hemos congelado al no saber qué hacer, pero otras tal vez decidimos aprender un poco más sobre la situación para entender la manera de hacer algo diferente, puede ser desde algo simple como abrir una botella hasta algo más complejo como las relaciones personales, lo cierto es que cada vez que adquirimos más conocimiento, y lo integramos a nuestra realidad, más corto se hace el camino para lograr lo que nos proponemos.

Para construir una cultura que valore la importancia del conocimiento y la experiencia necesitamos entender que todas las situaciones “milagrosas” (que prometen dinero, sanación, etc.) sin el cambio de hábitos, y de manera “cómoda” y rápida, son un engaño a largo plazo, pues puede ser que lo que se desea aparentemente se logre pero puede volverse un problema de nuevo con el tiempo. Si hoy tenemos determinada condición física, económica o de relaciones, es porque nuestras propias decisiones nos han llevado a ellas, si resolvemos todo mágicamente y continuamos con la misma mentalidad, el mismo nivel de conocimiento y tomando el mismo tipo de decisiones lo más probable es que esas condiciones aparezcan de nuevo, y lo hacen para enseñarnos a entender que el conocimiento es esencial para nuestro desarrollo y para que evaluemos la manera en que nos comportamos, podemos considerarla correcta pero la vida nos muestra lo contrario.

Para entender e integrar la idea de adquirir conocimiento y aplicarlo a nuestra experiencia, veamos algunos indicadores de que estamos aprendiendo a agilizar nuestros propios procesos a través de ese aprendizaje:

  1. ESTADO DE FLUJO: Permanecemos en este estado mientras hacemos todo con el corazón, cada situación que se presenta logramos usarla como una lección para transformar lo que estamos haciendo, sea ajustando el rumbo o aprendiendo algo que nos permita expandir nuestras actividades. Por ejemplo, en el ambiente de trabajo fluyendo en nuestras tareas podemos encontrar nuevas herramientas para agilizar el proceso y transmitirlas a nuestros compañeros. En las relaciones alguna situación o conversación puede llevar a conocer mejor a la otra persona para mejorar la dinámica de la vida a dos. Siempre es posible aprender, basta querer (clic aquí para leer sobre conexión con el corazón).

  2. INTEGRACIÓN: Si percibimos con atención, hay mucha información que llega a nosotros durante el día, y gran parte de ella puede ser muy valiosa para nuestros propios procesos, pero para esto necesita ser integrada. Siempre que encontramos una información, sea cual sea la fuente o el asunto, podemos preguntarnos sobre cómo eso se encaja en lo que estamos viviendo en el momento presente. A medida que vamos conectándonos más con la información que recibimos y ejercitamos la integración, agilizamos nuestros procesos y logramos transmitir de manera más fácil nuestras contribuciones. Todos somos maestros y alumnos (clic aquí para leer sobre Empoderamiento Personal).

Todo tiene su tiempo, así que mientras más presentes estamos (clic aquí para leer sobre mantener la mente en el presente) más fácil es integrar lo que necesitamos para construir, pues está todo el tiempo en lo que vivimos, en lo que percibimos, en lo que creamos. El momento perfecto es ahora, a veces será para recibir y percibir, otras para dar y actuar, todo es necesario, mantengámonos en estado de flujo, y gratitud, y sintamos la diferencia.

Con amor,
Ángel

Aprobándonos desde adentro en 3 pasos

A medida que he ido avanzando en mi propio proceso de empoderamiento personal, he percibido que hay un punto muy sensible en la manera en la que nos relacionamos con el mundo: La Aprobación Externa. Algunos de nosotros aprendimos que nuestro éxito en la vida depende de la aprobación externa, de lo que los demás piensan de nuestra vida, de nuestros proyectos, de nuestras relaciones, y llegamos a olvidarnos un poco de nuestra propia aprobación interna porque no nos conocemos lo suficiente para poder entender nuestros propios deseos y límites.

De alguna manera, como mencioné en el artículo sobre el ego (clic aquí para leer el artículo completo), todos vivimos en un contexto y necesitamos alinear, por lo menos, nuestras acciones a las leyes del lugar en el que estamos, pues hacemos parte del colectivo, y, a parte de esto, a veces encontramos expectativas sociales que nos hacen pensar que necesitamos ser o actuar de cierta forma para tener éxito, pero como vimos en el artículo ¿Qué nos merecemos? (clic aquí para leer el artículo completo) el éxito es el resultado feliz de un acto, es simplemente llegar a los resultados que son más apropiados para nosotros mismos, no implica necesariamente casarnos, tener mansiones, empresas, carros, hijos, es tan simple como vivir nuestro presente de la manera más auténtica e íntegra posible, aprobándonos plenamente.

Para poder seguir nuestro camino real conectado con nuestra esencia, es fundamental que nos conozcamos lo mejor posible, pues somos todos diferentes, cada uno de nosotros tiene una estructura similar pero las conexiones con los acontecimientos y las reacciones a ellas varían, desde lo que consideramos placentero a lo que consideramos incómodo, por eso necesitamos evitar un poco ese fanatismo por seguir referenciales (clic aquí para leer sobre fanatismo), pues sólo nosotros mismos podemos conectarnos con la manera más apropiada de construir nuestra propia realidad y para esto necesitamos realmente aprobarnos desde el interior. Podemos hacerlo siguiendo estos 3 pasos:

  1. FORTALECER NUESTRA CONEXIÓN INTERIOR: Para que logremos esto, es necesario que nos demos un espacio en el día para que estemos solos, algunos momentos en silencio para sentirnos y entendernos mejor, otros haciendo algo que nos guste y que podamos hacer solos. Al crear este espacio en nuestro día, empezamos a percibir nuevas cosas en nosotros que amplían nuestra percepción y nos permiten cuestionarnos sobre lo que está en nuestra vida que necesita salir para dar paso a nuestro presente desde el corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

  2. PRIORIZAR LO QUE NOS TRAE TRANQUILIDAD: A medida que vamos avanzando en nuestro tiempo a solas, nos damos cuenta de lo que nos trae tranquilidad, de esos momentos en los que sentimos que todo fluye, cuando trabajamos, cantamos, escribimos, dibujamos, jugamos, etc. Cuando empezamos a priorizar estas acciones es más fácil percibir aquello en nuestra vida que nos saca de nuestro centro y no nos trae tranquilidad, así podemos decidir en consecuencia para poder mantener un ambiente en el que nos sintamos en armonía y podamos atraer personas que están en esa misma frecuencia para construir con ellas (clic aquí para leer sobre conectarnos con la neutralidad).

  3. CONSTRUIR A PARTIR DE NUESTRA ESENCIA: Teniendo claro lo que disfrutamos podemos empezar a integrar otras acciones, solos o acompañados, que tengan el propósito de traer armonía a nuestra vida a partir de nuestros talentos y nuestra esencia. Mientras más nos aprobamos a nosotros mismos desde lo que nos trae tranquilidad en todas las áreas de nuestra vida, mas conectados estamos con las personas que vibran esa armonía, mejorando así nuestras relaciones de adentro hacia afuera (clic aquí para leer sobre elevar nuestra experiencia).

Conozcamos lo que nos permite fluir y amémoslo lo suficiente para que aprobarnos sea nuestra única opción. Cuando nos aprobamos estamos expresando que confiamos en nosotros mismos y así podemos tomar las decisiones más apropiadas para nuestra propia vida. ¿Nos aprobamos totalmente?

Con amor,
Ángel

Entendiendo las Polaridades como Experiencia Personal

En este planeta experimentamos varias cosas, entre ellas las polaridades. Percibimos personas y situaciones diferentes que nos hacen pensar que nosotros no podemos ser de una manera o de otra, pero, ¿es en serio o es apenas una historia que nos contamos para sentirnos mejor con nosotros mismos en el contexto social en el que estamos que nos indica un camino específico?

Para continuar, es necesario que nos respondamos las siguientes preguntas:

  1. ¿Somos tan buenos o malos como pensamos?
  2. ¿Alguna vez le hemos deseado el mal o el bien a alguien?
  3. ¿Hemos sido a veces perezosos y a veces trabajadores?
  4. ¿Nos hemos sentido a veces tristes y a veces felices?

Al respondernos estas preguntas, nos damos cuenta de que, a lo largo de nuestra vida, hemos usado las polaridades como recursos, lo que nos hace humanos, pues ser bueno o malo es apenas un punto de vista en el contexto en el que vivimos, y entender esto es esencial para ajustar nuestra personalidad a cada momento de nuestra vida.

Entre cada polaridad podemos tener diferentes grados, ahora un poco más, luego un poco menos, y a veces hasta llegamos a los extremos. A veces insistimos en decir que somos de una determinada manera, pero la verdad es que desde que nacimos hemos transformado en algún grado cada una de las polaridades existentes, para adaptarnos al medio en que vivimos de la manera más armónica posible. Podemos haber pasado de momentos de más sonrisas a otros de más seriedad, de vicios a abstinencias, de relaciones limitadas a libres, de comer cualquier cosa por hambre a ser estrictos con la nutrición, etc.

Todo momento de nuestra vida tiene un cambio, sea por acción o reacción, y depende de nosotros reconocerlo para poder usarlo de una manera más asertiva. Por ejemplo, si cada vez que alguien no hace lo que queremos nuestra reacción es gritar, al darnos cuenta de que también existe la rabia en nosotros podemos buscar una manera diferente de canalizarla, en este caso podemos reflexionar sobre el motivo por el cual tenemos esa expectativa y buscar una forma alternativa de hacer las cosas para la próxima vez.

Cuando entendemos que depende de una decisión personal ajustar el grado de polaridad en cada momento de nuestra vida, nos damos cuenta de que el cambio es constante y de que todos podemos aprender a hacerlo de una manera más consciente y constructiva, entendiendo lo que hay por detrás de cada una de nuestras reacciones.

Cada uno de nosotros usa los recursos que posee de acuerdo a su contexto cultural y familiar, seamos más comprensivos y compartamos otras perspectivas, pues sólo cada uno de nosotros puede conectarse con la medida apropiada de las polaridades en nuestra vida siguiendo nuestro corazón, a través de la integridad (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

Recordemos que al tender hacia una polaridad estamos alimentando el otro extremo, existe uno gracias al otro para crear armonía, y que al tender hacia la neutralidad la construcción es más sólida pues la energía se integra y se potencia a través del estado de flujo.

Con amor,
Ángel

Conectándonos Con Nuestro Corazón

En el último artículo hemos aprendido sobre la manera de sublimar nuestra experiencia a través de nuestros mundos mental, creativo, sexual y emocional (clic aquí para leer sobre sublimación), y estos asuntos están totalmente conectados con nuestra conexión personal con nuestro corazón.

Nuestro corazón es nuestro guía, siempre que vivimos en calma, hacemos lo que nos trae paz, nos concentramos con nuestros talentos y permanecemos en nuestro propio estado de flujo, nos sentimos naturalmente alineados a la vida misma. En el momento en que nuestra mente se alinea a nuestra verdadera naturaleza y su deseo, esos que respetan nuestros propios límites y sueños a través de la calma de nuestras interacciones, vivimos una vida más coherente, pues es el momento de gran satisfacción que existe como consecuencia de la total aceptación de quienes somos. Para aprender a través del amor es necesario que nos conectemos con nuestro corazón y sigamos poniendo toda nuestra intención en ello (pensamiento, sentimiento y expresión).

Para conectarnos con nuestro corazón es importante que trabajemos nuestra propia coherencia para llegar a nuestra autosuficiencia personal. La coherencia personal es la consecuencia de una evaluación consciente de nuestro deseo del corazón, de lo que disfrutamos realmente hacer, para poder integrarlo a nuestro presente y a nuestro contexto, y construir así bases sólidas para nuestro desenvolvimiento en todas las áreas de nuestra vida. Cada momento y cada paso dado con más consciencia y certeza, nos fortalece de adentro hacia afuera, haciendo que se potencie nuestro poder personal, haciéndonos autosuficientes a través de nuestro propio talento y contributivos para conectarnos con los talentos de los demás para construir una sociedad consciente y sostenible.

Entendiendo que nuestra realidad vivida desde el corazón es la medida apropiada entre receptividad y actividad en todas las áreas de nuestra vida, podemos hacernos las siguientes preguntas para conocernos un poco mejor y poder actuar en consecuencia:

  1. ¿Con que tipos de seres fluimos?, con jóvenes, con perros, con plantas, con niños, con seres microscópicos, con nuestra familia, con nuestra pareja, con nuestros amigos, etc. Hay muchas opciones que podemos considerar para entender un poco más sobre lo que traemos en nuestro corazón como talento principal.

  2. ¿Cuales son las actividades con las que más fluimos durante el día?, hay muchas actividades que nos pueden gustar como cocinar, cantar, limpiar, cuidar, escribir, leer, viajar, etc. Es importante que sepamos realmente que es en lo que fluimos haciendo, esas actividades en las que perdemos la noción del tiempo porque nos conectamos totalmente con ellas, sobre todo las integradas a los tipos de seres con los que más fluimos.

  3. ¿Qué podríamos hacer que nos genere ingresos y nos permita fluir? Aquí necesitamos integrar todo con lo que fluimos y ponerlo en el contexto en el que nos encontramos. Por ejemplo, si fluimos más con los niños y haciendo música podemos iniciar un proyecto de música para niños en el parque de nuestro barrio, que de acuerdo con nuestra propia experiencia puede expandirse o permanecer donde fue establecido. Recordemos que todo lo que nos hace fluir puede ser remunerado, pues es un servicio que estamos prestando a través de nuestro talento, nuestra pasión y nuestra inversión de recursos para fortalecerlos.

Nuestro corazón sólo nos lleva por los caminos que conocemos en todos los niveles, donde somos más conscientes del terreno en que pisamos, entonces siempre que tengamos una decisión importante respiremos profundamente y pensemos en cada una de las opciones que tenemos con calma, aquella que nos genere más tranquilidad es la que estamos preparados para escoger con todas las consecuencias que pueda generar. Recordemos que así no conozcamos las leyes ellas se aplican en todo momento, entonces observemos bien las consecuencias que han generado nuestras reacciones a lo largo de la vida (en el área de relaciones de pareja, de amistades, familiares, laborales, estudiantiles, etc) y conozcamos más sobre las leyes del lugar donde vivimos, así tomaremos decisiones cada vez más asertivas y constructivas para nosotros mismos.

Con amor,
Ángel