Archivo de la etiqueta: decisiones

Transmutando la Palabra Corrupción

Para transmutar la corrupción necesitamos entender realmente lo que es, ya que muchos nos hemos referido a ella aplicándola exclusivamente a las personas que están en el poder y que tienen acceso a dinero en grandes cantidades, sea en una empresa o en la política, y el término en realidad permea la sociedad, pues el gobierno de cada lugar es un reflejo de lo que domina en el grupo que es representado a nivel interior, así que si queremos cambios en la manera en que nos organizamos como humanidad es necesario que aprendamos a ser más íntegros, desde la raíz.

Corromper es alterar la forma de algo, aparecen otras definiciones de la misma RAE enfocándose en el aspecto negativo como dañar, pervertir, etc., pero la base es la alteración. Usando la definición como base podemos entender que la corrupción como tal no es mala, podemos hacerla constructiva alterando la forma de algo para que podamos construir juntos.

De acuerdo con la definición, la corrupción para el lado negativo podría representarse como una incoherencia, ¿decimos algo y no lo hacemos?, ¿irrespetamos las leyes cuando no nos están viendo?, ¿nos mostramos como salvadores y/o buenas personas para aprovecharnos de los demás o de las situaciones (o para mejorar nuestra imagen)?, ¿tomamos las cosas de otros porque consideramos que no las necesitan, ya que tienen dinero para comprarlas?, ¿queremos un mundo mejor, pero esperemos que los otros emprendan las acciones para mejorarlo?, ¿somos incoherentes de alguna manera en lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos?, ¿creemos que siempre el fin justifica los medios?

La propuesta de hoy, con la intención de que asumamos la responsabilidad de ser más íntegros a cada minuto, es que apliquemos la corrupción con su definición constructiva, que alteremos la forma de todo aquello en nuestras vidas que ha dejado de construirnos para que hagamos parte efectiva del cambio que queremos con nuestra iniciativa propia. Para esto no necesitamos seguidores, ni grupos, apenas compromiso y amor con nosotros mismos, así, con el tiempo, percibimos que tenemos un impacto constructivo en todo, y todos, lo que nos rodea. Aquí hay algunas maneras de empezar a transmutar la palabra corrupción de una manera constructiva:

  1. EXPRESARNOS COHERENTEMENTE: podemos usar nuestro canal de expresión (cuerpo) para transmitir de manera asertiva, con gestos, acciones y palabras lo que sentimos, con la intención de construir desde nuestro corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos a nuestro corazón). Recordemos hacer coherente nuestra intención, alinear sentimiento, pensamiento, palabra y acción.

  2. NUTRIRNOS COHERENTEMENTE: nuestras células necesitan mucho menos de lo que creemos (clic aquí para leer sobre nutrientes y alimentos necesarios para el funcionamiento apropiado de nuestras células) y al dar prioridad a lo que necesitamos disminuimos el consumo de alimentos innecesarios, lo que impacta constructivamente nuestra salud y la del planeta, pues aumentamos nuestra energía y generamos menos desechos inorgánicos, entre otras cosas.

  3. RELACIONARNOS COHERENTEMENTE: cuando nos conectamos con nuestros talentos, y principios, nos sentimos naturalmente más conectados con el respeto por todo, lo que consecuentemente nos lleva a relacionarnos con personas conectadas a sus talentos y principios, cuando esto ocurre cada momento de cualquier relación de nuestra vida nos abre la mente a una nueva perspectiva, pues dejamos de querer tener la razón para querer compartir y crecer juntos. RELACIONÁNDONOS COHERENTEMENTE CON NOSOTROS MISMOS NOS RELACIONAMOS COHERENTEMENTE CON EL MUNDO (click aquí para leer sobre construir con solidez) .

  4. USAR LOS RECURSOS COHERENTEMENTE: necesitamos mucho menos de lo que alguna vez imaginamos, por eso es esencial que evaluemos constantemente la manera de mantener en nuestra vida apenas lo necesario. El hecho de que pensemos que necesitamos tanto nos carga con muchas emociones que vienen de nuestro miedo a la escasez, cuando tenemos confianza en nosotros mismos de manera integral todo se transforma (Clic aquí para leer sobre transformar necesidades no tan necesarias).

Estos cuatro puntos han sido mi brújula los últimos meses, he percibido que vivir una vida coherente en todos los aspectos hace parte de la tranquilidad, de manera consciente o inconsciente, y de que cada pequeña acción puede hacer una gran diferencia desde adentro hacia afuera. ¿Y tú, qué practicas que tiene un impacto constructivo en el mundo?

Con amor,
Ángel

Reflejos en las relaciones: Edición especial

Hay un tema que es muy común cuando hay falta de autoconocimiento, la injusticia, tanto en la vida profesional como en la vida personal. En el trabajo se presenta sobre todo en el reconocimiento desde la perspectiva personal de cada uno, pues lo que se percibe es la desigualdad de remuneración en relación al esfuerzo del trabajo y lo que llamamos “lambonería” en Colombia. Ya en la vida personal puede suceder en nuestras relaciones familiares, de pareja o amistades, es también la percepción de que lo que hacemos no es suficiente para las personas, que cada vez exigen más de nosotros mismos y no reconocen nuestro “esfuerzo” (pongo la palabra esfuerzo entre comillas porque eso es lo que hacemos cuando tratamos de buscar la aprobación externa, lo que no es necesario cuando empezamos a guiarnos por la aprobación interna – clic aquí para leer el artículo completo sobre Aprobación interna en 3 pasos).

Conectado al concepto de injusticia, generalmente, está el poder sobre los demás. En el trabajo, en algunos casos, las personas que tienen cargos más altos son personas que usan su poder personal para manipular a todos y todo a su alrededor, y ese es uno de los motivos para llegar a esa posición (fuera el poder que tienen por el conocimiento y la experiencia que pueden tener), obviamente si nuestro deseo es ejercer nuestro poder personal sobre nosotros mismos de alguna manera no encajamos en una posición que requiera hacer eso, ¿cierto? Ya en otro tipo de relaciones encontramos a las personas que quieren ejercer control sobre las otras y no las dejan ser ellas mismas (ojo, podemos ser nosotros mismos), aquí encontramos abuelos, padres, hijos, hermanos, parejas, amigos, que quieren que todo sea hecho a su manera y, cuando no se hace así, usan el miedo como herramienta de manipulación para obtener el control.

¿Nos hemos sentido identificados con alguna de estas situaciones? Si la respuesta es “SÍ”, continuemos leyendo esta edición especial de reflejos para que encontremos una manera asertiva de salir de esta situación y crear nuevas oportunidades en nuestra vida a partir de decisiones personales tomadas por convicción (clic aquí para leer el artículo sobre decidir por convicción).

AMBIENTE LABORAL

¿Cómo podemos actuar de manera más asertiva frente a situaciones que consideramos injustas en el ambiente laboral? Lo principal es que entendamos que es nuestra decisión estar donde estamos, los motivos pueden ser miedos o convicciones, pero siempre somos nosotros quienes decidimos estar donde estamos, y generalmente tenemos algo que aprender de ahí sobre nosotros mismos.

He escuchado muchas personas quejándose de la injusticia de personas que asumen cargos importantes haciendo menos que ellas pero también he percibido que muchas de estas personas que se quejan parece que trabajan mucho, pues a veces simplemente no están en el área para la cual tienen talento y para hacer lo mismo que los otros requieren mucho más tiempo y esfuerzo. ¿Les ha pasado esto? Podemos percibirlo fácilmente cuando hacemos algo que no nos gusta, por ejemplo, a mi no me gusta cocinar sola, y cuando lo hago me demoro más tiempo cocinando algo que la persona a la que le gusta y además no me queda tan rico, como que le falta algo. Esto es lo que sucede, necesitamos conocernos mejor para trabajar en algo para lo que tengamos talento y con lo que podamos fluir, eso evita que percibamos la situación de la ascensión de alguien que aparentemente trabaja menos como una injusticia.

Ahora, si después de que hayamos ampliado nuestra perspectiva aún percibimos que hay injusticia es hora de buscar un lugar para trabajar que sea más compatible con nuestros valores y principios. Es importante que tengamos certeza sobre lo que queremos para poder establecer los límites dentro de los cuales vamos a buscar el trabajo apropiado en una empresa compatible con nosotros (clic aquí para leer el artículo sobre establecer límites). Necesitamos confiar lo suficiente en nosotros para poder aceptar lo que nos merecemos (clic aquí para leer sobre lo que merecemos), así como entender nuestras necesidades en todos los aspectos de nuestra vida, que muchas veces pueden ser más simples de lo que parecen y nos abren posibilidades de trabajar en áreas que se encajarían en una realidad de necesidades extremas no tan necesarias (clic aquí para leer el artículo sobre identificación de necesidades).

Aquí tenemos algunas perspectivas que pueden contribuir para nuestra toma de decisiones con respecto a nuestra vida laboral:

  1. ¿Sentimos que tenemos que trabajar mucho para lograr pequeñas cosas? Percibiendo los momentos en nuestra propia vida en que sentimos que lo que hacemos nos gusta y nos permite fluir, nos damos cuenta de que es ahí cuando nos olvidamos del tiempo y de la energía que le estamos dedicando. Entonces, si hacemos algo que no nos permite fluir, que nos cansa y nos hace sentir que tenemos que esforzarnos para hacerlo necesitamos evaluar otras posibilidades para monetizar lo que hacemos a partir de nuestros talentos personales integrados. ¿Que es lo que más se nos facilita y nos gusta hacer que contribuye para la construcción de una humanidad más íntegra y como podemos monetizar eso para poder vivir en donde estamos?

  2. ¿Las necesidades materiales que tenemos son realmente necesarias? Muchas veces creamos en nuestra realidad necesidades que nos mantienen prisioneros a algo que no nos gusta en el ambiente laboral, cuando percibimos que necesitamos menos de lo que creemos logramos avanzar en nuestra vida personal, pues construimos con más calma y satisfacción nuestra vida material a través de nuestros talentos.

En mis 7 años de vida laboral, he aprendido que puedo hacer todo lo que me proponga, pero eso a veces requiere hacer cosas que no están alineadas a mis valores y principios, entonces he decidido que prefiero fluir en lo que hago con más facilidad, por eso escribo y asisto personas en sus propios procesos, así siento que soy más coherente conmigo misma y que logro conectarme de manera más genuina con todos y todo a mi alrededor, tengo tiempo para mi y para las cosas y personas que son prioridad en mi vida, hoy tengo la certeza de que no necesito todo lo que ambicionaba, y agradezco lo que llega para construir lo que realmente deseo de corazón, que se va manifestando a medida que voy viviendo. ¿Lo que haces te permite estar en paz en todas las áreas de tu vida?

RELACIONES PERSONALES

Podemos vivir injusticia en cualquier tipo de relación, sobre todo cuando somos injustos con nosotros mismos (no respetamos nuestros principios, nuestros gustos, nuestro tiempo y priorizamos satisfacer los de los demás) o cuando por miedo a estar solos, o a ser rechazados, creamos un personaje que no es necesario (sea cual sea nuestra naturaleza podemos encontrar gente compatible para relacionarnos).

En las relaciones se percibe mucho abuso de poder e injusticia, sea por el machismo, por el feminismo o por la idea de que una de las partes debe asumir el control de la relación, y todas las opciones anteriores solo construyen relaciones basadas en el miedo cuyo destino es la rutina, pues se pierden totalmente la espontaneidad y la transparencia en las interacciones, si necesitamos asumir o delegar el poder en cualquier tipo de relación deberíamos revisar nuestra falta de aceptación, pues cuando nos aceptamos totalmente percibimos la importancia que tiene el empoderamiento personal (clic aquí para leer sobre empoderamiento), cada uno de nosotros es único y cuando logramos integrar nuestro poder personal al de las otras personas construimos bases sólidas basadas en la verdad y en la transparencia, una manera sólida para construir de manera sostenible (clic aquí para leer el artículo sobre relaciones constructivas).

Muchas veces entramos en una relación basados en emociones que nos llevan a reaccionar, o a “actuar impulsivamente”, por este motivo es importante que tengamos calma para conocer a las personas y entender de qué manera se encajan en nuestra vida o si apenas están presentes para enseñarnos algo sobre nosotros mismos que no hemos percibido, y que necesitamos trabajar para entender las situaciones que manifestamos en nuestra vida, lo que nos sucede (click aquí para leer el artículo sobre el conocimiento).

Aquí tenemos algunas perspectivas que pueden contribuir para nuestra toma de decisiones con respecto a nuestras relaciones:

  1. ¿Sentimos que no recibimos lo que damos? es muy común que busquemos lo que creemos que necesitamos afuera, la cuestión es que afuera sólo encontramos lo que somos por dentro. Si nos mienten, pensemos a quien le mentimos (incluyéndonos a nosotros mismos), si nos traicionan, preguntémonos a quién hemos traicionado, si no nos cumplen lo que nos dicen, ¿a quien no le hemos cumplido lo que hemos dicho? Estamos acostumbrados a priorizar a algunas personas y darles tratamiento especial, y son esas personas las que nos pueden mostrar más fácilmente nuestras acciones y reacciones con quienes no consideramos prioridad, la responsabilidad por lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos es nuestra, necesitamos aprender a decidir con más consciencia (clic aquí para leer sobre coherencia).

  2. ¿Inducimos a las personas con las que nos relacionamos a hacer lo que queremos? Muchas veces creamos en nuestra realidad necesidades que nos mantienen prisioneros a la idea del poder, así que es posible que estemos atrayendo personas inseguras que estén dispuestas a buscar nuestra aprobación, dándonos gusto en todo lo que queremos (debemos tener principal cuidado con esto en las relaciones familiares y cuando criamos hijos, pues estas actitudes pueden comprometer su desarrollo sano en el mundo). Ejercer nuestro poder sobre los demás es afirmarnos que no somos lo suficientemente buenos para conectarnos con las personas libremente y permitir que ellas nos devuelvan lo que damos, pues percibimos, de manera consciente o inconsciente, que generalmente damos con incoherencia y falta de aceptación (clic aquí para leer sobre el perdón).

Durante mucho tiempo yo me comparé con las otras personas y me quejé de mi situación, quería que las personas supieran lo que me gustaba para que me dieran gusto en todo, pero me di cuenta de que a pesar de tener todo lo que creía que quería, no estaba satisfecha con nada, así que decidí trabajar en mi misma aplicando en mi vida diaria principios universales que me me asistieron para conocerme mejor y entender que sólo aumentando mi poder personal, asumiendo la responsabilidad por lo que siento, pienso y expreso de manera consciente realmente me siento cada vez más conectada conmigo misma y, consecuentemente, más tranquila (clic aquí para comprar el libro electrónico 7 Niveles Para el Empoderamiento Personal) . ¿Qué haces que te permite estar en paz?

Con amor,
Ángel

Terminamos, ¿y ahora?

Un tema muy recurrente en cuestión de relaciones es el fin de las mismas, unas veces bien definido, otras ni tanto, pero al final tienen en común que nos sacan de nuestra zona de confort y nos hacen cuestionarnos sobre muchas cosas. Pero, ¿qué podemos hacer cuando esto sucede para acostumbrarnos al espacio que deja la costumbre de la presencia del otro? Ese es el tema de este artículo.

Primero es importante que tengamos un tiempo a solas para observar de forma objetiva la relación y los sentimientos que hemos tenido durante el tiempo que hemos estado juntos, pues esto nos lleva a entender que debemos hacer algunos ajustes en varios aspectos de nosotros mismos, desde decidir qué esperamos de una relación hasta definir los principios básicos que la misma debe tener como base, esto es lo que nos lleva a decidir con más asertividad en qué momento podemos dar el paso para entrar en una nueva relación.

Después de haber encontrado los motivos que nos llevaron a decidir iniciar la relación, y las necesidades por detrás de ellas, es importante que logremos soltar lo que ya no hace parte de nuestra construcción, en muchos casos guardamos la esperanza de volver porque no tenemos la certeza de lo que queremos construir, por eso es tan importante que aprendamos a ser claros y coherentes con nosotros mismos, para poder expresar eso a los otros.

Por último, es necesario asumir nuestra responsabilidad sobre todo lo que ha sucedido, aceptar que mientras seamos los mismos a nivel de creencias y emociones no hay como mantener cambios que agraden al otro y que nos hagan sentir bien con nosotros mismos a largo plazo. Nosotros cambiamos por una necesidad interna de estar más alineados con nuestro propio momento, los otros sólo pueden ser una inspiración para nuestro cambio pero somos nosotros quienes decidimos cuándo es hora de hacerlo, y si eso nos permite fluir con nuestros principios y valores.

Para finalizar, veamos algunos pasos que han resultado útiles en la vida de las personas que conozco que han terminado sus relaciones, y en mi vida después de haber terminado una relación de 9 años:

  1. Dedicar el tiempo que pasaríamos con la persona a hacer algo que nos guste hacer solos. En mi caso, escribir siempre ha sido un momento de reconexión conmigo misma, me permite canalizar cualquier emoción y hasta darme cuenta de cosas que siento, de las que no era consciente. Cualquier actividad que nos sirva como forma de expresión puede ser útil para el proceso de conocernos a nosotros mismos.

  2. Permitirnos conectarnos con personas diferentes a nuestros amigos y familia para ampliar nuestras perspectivas.

  3. Darnos el espacio y el tiempo para hacer, practicamente, “NADA”, esos momentos sin compromisos en que podemos fluir con nuestra propia compañía nos abren nuevas posibilidades.

  4. Definir lo que queremos de una relación es esencial, pues nos permite tomar decisiones por convicción (clic aquí para leer sobre decidir por convicción) con respecto a las relaciones que permitimos en nuestra vida. En mi caso, en este momento priorizo la libertad de ser quien soy, y de permitir al otro ser quien es, y la paz para construir una relación desde la integridad, la transparencia y el respeto, así dejo mis emociones fluir para sentir con mi corazón el propósito de cada relación (clic aquí para leer sobre conectarnos con el corazón).

Es importante entender que el sentimiento que hemos construido por la persona permanece, siempre continua como parte de nosotros, simplemente sabemos que necesitamos seguir adelante transformando los límites de la relación para continuar nuestro propio trabajo de autoconocimiento y evolución (clic aquí para leer sobre la sublimación de nuestras realidades mental, emocional, creativa y sexual).

Tenemos siempre la posibilidad de buscar diferentes formas de relacionarnos con el mundo, podemos escoger vivir pudiendo ser quien realmente somos, con transparencia y sinceridad, y conocer personas que escogen ese camino también, pues es así que podemos construir bases sólidas y potenciadoras para expandir la autenticidad en unidad dentro de una sociedad íntegra.