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Familia

Es esencial que entendamos la definición de ciertas palabras para experimentar su significado como realmente es, esto puede transformarnos y conectarnos mentalmente con nuestra paz.



Según el diccionario de la RAE, familia es un conjunto de personas que tienen alguna condición, opinión o tendencia común. Siguiendo al pie de la letra esta definición, podemos entender que todos somos familia, pues tenemos en común la condición de estar en el mismo planeta.



He conocido muchas situaciones de personas que apenas se conocen se sienten en casa, que tienen afinidad muy profunda con personas que no imaginaban que podrían relacionarse en niveles altos de intimidad mental, sentimental y física, y que han entendido que familia somos todos.



Para potenciar nuestra paz debemos aprender a decidir en el presente lo que es más apropiado para nuestra construcción desde la integridad, esto incluye todo tipo de relaciones, allí donde nos sentimos libres de expresar nuestra verdad de corazón es dónde debemos invertir nuestra energía.

Con amor,
Ángel

Construyendo con solidez, integrando nuestra esencia

Para mi ha sido un gran descubrimiento percibir que no todo lo que parece “bueno” realmente viene del corazón o es lo más apropiado para mi. Durante nuestra vida hemos estado acostumbrados a emitir juicios sobre todo lo que percibimos y generalmente decimos que alguien tiene un buen corazón porque aparentemente ayuda desinteresadamente al mundo, a las personas o a los animales, y eso se ha puesto de moda también con respecto a los negocios, entonces cuando alguien quiere tener un destaque para ser percibido como alguien de buen corazón hace caridad de manera “desinteresada”, pero, ¿eso realmente viene del corazón o es algo construido por la mente a partir de los juicios que hay en la sociedad?

Todos nacemos con el potencial para ser lo que queramos, desde la persona más mala hasta la mas buena (desde cualquier percepción de la sociedad), todo depende de hacia donde vamos a dirigir nuestra energía (pensamientos, sentimientos, expresión), para cualquier lado que escojamos nuestra mente se arma de motivos para justificar que lo que hacemos es lo correcto y los demás deben seguirnos porque están equivocados, pero en realidad cada uno de nosotros está en su camino apropiado para aprender, de alguna manera, lo que necesita. Existimos para aprender constantemente, cuando no lo hacemos sufrimos, pero, ¿que tal si decidimos aprender con nosotros mismos a partir de ahora?

Para construir algo con bases sólidas es necesario empezar por el autoconocimiento, cuando enfocamos nuestra energía en algo que no nos gusta o para lo que no somos buenos en algún momento lo que hemos construido se destruye, pues sólo la confianza real en nosotros mismos, en nuestras capacidades y en nuestros talentos, nos llevan a tomar decisiones más asertivas y a construir desde nuestra propia base. Veamos algunos puntos importantes para construir con solidez:

  1. DESEOS: A lo largo de nuestra vida creamos muchos deseos que vienen de la mente, de nuestro apego a lo material y a las personas, de compararnos con los demás. Todo eso nos lleva a canalizar la energía donde nos dicen que podemos tener mejores resultados, muchas veces sin importarnos nosotros mismos o los demás, a veces hasta ignorando las propias leyes, y ahí vamos gastando nuestra vida en lo que creemos que necesitamos para ser felices. Es importante que recordemos que la plenitud está en el momento presente, y que el deseo del corazón (click aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón) nos lleva a actuar aquí y ahora, dando pasos firmes y seguros para construir a partir de nuestros talentos y dones integrados, nosotros debemos ser los dueños de nuestros propios deseos e ir aprendiendo a darles forma a cada minuto, con cada pensamiento, con cada sentimiento, con cada palabra, con cada acción, con cada gesto. Nuestros deseos nunca son demasiado grandes o pequeños, por eso es importante que aprendamos a vivir de manera más auténtica, a amar e integrar lo que somos.

  2. COHERENCIA: Desde nuestra relación con nosotros mismos, pasando por la relación que tenemos con nuestra familia y con el medio en que vivimos es importante que seamos conscientes de lo que necesitamos para relacionarnos con respeto y transparencia (clic aquí para leer sobre transparencia). Ejercitemos la coherencia entre lo que nosotros mismos pensamos, sentimos y expresamos, así logramos realmente dirigir esa energía potenciada completamente a todas las áreas en nuestra vida que son realmente una prioridad para nosotros.

  3. AYUDA: En realidad nadie necesita ayuda (clic aquí para leer sobre ayudar vs. contribuir), lo que necesitamos es asistencia en aquello que no somos especialistas para poder construir. Al dedicarnos a “ayudar” a la gente que creemos que lo necesita, porque lo pide o porque creemos que lo necesita, no estamos dando asistencia para que construyan sino dando lo que quieren para permanecer en su zona de confort, por lo tanto, es esencial que aprendamos a conocernos mejor y a conectarnos con el corazón para poder contribuir con lo que está alineado con quien realmente somos y lo que podemos dar.

Empecemos a conectarnos más amorosamente con nosotros mismos, mientras más nos aceptamos más asertivas son nuestras decisiones, evitemos juzgar lo que nos parece bueno o malo y dejemos que el corazón nos lleve por el camino de nuestra tranquilidad respetando siempre a todo y todos a nuestro alrededor (clic aquí para leer sobre la armonía de la energía). Para tener un mundo más consciente y transparente no necesitamos ser los mejores, apenas necesitamos ser la versión más íntegra de nosotros mismos.

Con amor,
Ángel

Aprendiendo a Decir “NO”

Hay un asunto que es importante entender para tener relaciones más tranquilas, el miedo a decir “NO”. Este miedo nace de la necesidad que tenemos de mantener todo como está porque pensamos que es la única manera de vivir e interactuar con las personas a nuestro alrededor. Con el tiempo, algunos de nosotros hemos aprendido a agradar a las personas con las que nos relacionamos (amigos, familia, colegas, etc.), sentimos que todo es más fácil cuando percibimos que, aparentemente, todos quedan satisfechos con nuestras acciones y dejamos de lado lo que realmente queremos y necesitamos para ver a los otros sonreír, unas veces con el deseo de ser buenos hijos, padres, amigos, colegas, etc., otras porque es la única manera en que nos hemos relacionado con las personas y nos acostumbramos a eso.

Algunas veces evitamos la palabra “NO”, aunque sintamos que es necesaria, porque suponemos que van a pensar o a decir algo específico sobre nosotros, y le tememos a cómo la consecuencia puede impactar nuestra imagen. Es importante que recordemos que es imposible agradar a todo el mundo, inclusive dentro de nuestro núcleo familiar podemos encontrar personas que desaprueban nuestras acciones por más bondadosas que puedan parecernos, es aquí que percibimos la importancia ser más auténticos, por lo menos así nos relacionamos con las personas que autenticamente tienen más afinidad con nosotros (clic aqui para leer sobre autoconocimiento y sublimación).

Decir “NO” puede ser tan saludable como decir “SI”, para esto es necesario que nos conozcamos lo mejor posible y transmitamos eso de la manera más asertiva posible a las personas con las que nos relacionamos. Veamos algunos casos para entender los motivos que nos llevan a responder de determinada manera en la situación en que nos encontramos:

  1. Caso 1: ¿Si decimos “NO” nos sentimos mal por la reacción que los otros pueden tener o porque realmente queremos decir “SI”? Si la respuesta es por la reacción de los otros es importante que nos cuestionemos los motivos por los cuales realmente no queremos hacer lo que nos piden, pues encontramos respuestas de nosotros mismos que nos llevan a tomar decisiones más asertivas y más auténticas, pues necesitamos enfocarnos en lo que nos trae paz independiente de lo externo.

  2. Caso 2: ¿Nuestras decisiones están sujetas a la dependencia que tenemos por alguna persona? En algunos momentos de nuestra vida podemos sentirnos en la obligación de hacer cosas a cambio de algo material o emocional. A veces, cuando nos sentimos dependientes de algo o de alguien, nos volvemos sumisos al poder del otro perdiendo nuestra identidad y así el respeto que nos tenemos. Es esencial evaluar si nuestras acciones vienen de nuestro deseo o de nuestra necesidad de cumplir ciertas obligaciones que se han creado por la dependencia.

Decir “NO” es esencial en algunos casos para entender lo que estamos creando en nuestra vida, desde la reflexión, y para comenzar el camino de contrucción de nuestra paz a través del reconocimiento de lo que nuestro corazón necesita para su propósito.

Rescatar nuestra identidad es la mejor forma de decirnos a nosotros mismos que nos aceptamos y que estamos dispuestos a fluir con todo lo que somos, aunque eso implique la desaprobación de las personas que tenemos como prioridad en nuestras vidas, pues sólo así podemos crear espacio para que las verdaderas relaciones que nuestro corazón desea se manifiesten (clic aquí para leer sobre la constructividad de las relaciones).

Con amor,
Ángel

Perdón Edición Especial

Es necesario quebrar algunos paradigmas con respecto al perdón para entenderlo mejor y poder integrarlo a nuestra vida de manera fácil y efectiva. Por este motivo este artículo esta enfocado en la acción de perdonar, pasando por la definición, quiebra de paradigma, resignificación, integración y aplicación del perdón, integralmente, en nuestra vida.

La RAE define perdón como la acción de perdonar, y perdonar como exceptuar a alguien de lo que comúnmente se hace con todos, o eximirlo de la obligación que tiene. Integrando esa definición a nuestra experiencia personal es común que veamos el perdón como una forma superior de relacionarnos con personas o situaciones que, desde nuestra perspectiva, nos han herido. Es a partir de aquí que podemos quebrar el paradigma de perdonar.

Cuando entendemos que las comparaciones, los juicios y las culpas hacen parte de un modelo que necesita ser transformado para aprender a relacionarnos de una manera más transparente, auténtica, respetuosa y responsable, para poder construir y reformar de manera sostenible nuestro planeta, es necesario quebrar el paradigma de que el perdón nos hace mejores o superiores y resignificarlo a partir de la idea de que somos responsables por escoger si algo efectivamente nos afecta o nos hace daño.

Normalmente nos sentimos heridos cuando la situación no sale como esperábamos, pero, así como podemos culpar al otro por lo que dice o hace, también podemos asumir la reponsabilidad por la expectativa que hemos creado para sentirnos bien, aceptados, amados, acogidos, etc, y por haber permitido que el otro entre y permanezca en nuestra vida. Si analizamos un poco más, sentirnos heridos viene de una necesidad de control, de querer controlar nuestra vida y las situaciones y personas en ella. Por eso vamos a ver estos pasos que nos ayudan a conectarnos con un lado de nuestra naturaleza humana que logra fluir con el corazón:

  1. Ver la vida como un constante aprendizaje: cuando entramos en cada situación con todos los sentidos podemos percibir elementos que nos pueden llevar a una comprensión más amplia de quienes somos.
  2. Agradecer por cada minuto vivido: podemos escoger ver la vida como un milagro, poder respirar y hacer lo que hacemos puede ser siempre un motivo de gratitud y los aprendizajes también, por más dolorosos que puedan parecer nos muestran que somos más de lo que creemos ser (clic aquí para leer sobre la gratitud).
  3. Poner en práctica los ejercicios para traer la mente al presente (clic aquí para leer el artículo sobre mente presente), ejercitar el empoderamiento de creencias (clic aquí para leer el artículo sobre creencias) y aceptar a las personas y situaciones como son.

INTEGRACIÓN DE LA CULPA

Ahora abordemos la culpa para entender como integrarla de manera que podamos transformar lo que ha dejado de ser útil en nuestro presente.

Algunos de nosotros hemos aprendido a asumir la responsabilidad por el bienestar de los demás, desde el emocional hasta el material. A partir de este rol surgen muchas culpas a lo largo de nuestras vidas, pues tratamos de agradar a todo el mundo para garantizar la armonía en donde quiera que estemos y si sentimos que no lo logramos nos culpamos por las consecuencias de nuestras “faltas”.

Por definición de la RAE, culpa es la imputación a alguien de una determinada acción como consecuencia de su conducta, pero, ¿será que realmente lo que sucede es por culpa de alguien?, ¿y si aprendemos TODOS a asumir nuestra responsabilidad en cada asunto y buscamos juntos la manera de hacer los ajustes necesarios para que la próxima vez TODOS seamos responsables por la consecuencia “buena” de nuestros actos? (clic aquí para leer sobre responsabilidad)

Integremos la culpa para canalizarla como una responsabilidad personal, en la que cada uno de nosotros asumimos conscientemente que nuestras decisiones (o falta de ellas, que también son decisiones) tienen un impacto en todo y todos a nuestro alrededor, y construyamos consecuencias más asertivas a partir de cada situación.

SOLTANDO EL CONTROL

Como mencionado antes, es común que nos sintamos heridos cuando las situaciones no salen como esperábamos o las personas no actúan como queremos. Pero, si a veces nosotros mismos no actuamos como pensábamos que actuaríamos, o no decimos lo que pensamos que diríamos, ¿cómo podríamos esperar algo de otros? Este es el punto de partida sobre soltar el control.

Pensar que tenemos el control sobre los demás es una ilusión. Surge en la idea de que somos superiores o de que tenemos más capacidades, ya sea que seamos padres, hijos que mantienen a sus padres, profesores, jefes, líderes, hermanos mayores, novios, esposos, amantes, etc., y de que inspiramos respeto. Estas relaciones de control se basan en la idea de que quien depende de nosotros, sea física, material o emocionalmente, puede ser controlado por nosotros y en realidad sólo logramos ver lo que confirma esto que es la manifestación del miedo del otro, que nada tiene que ver con respeto. Pero, ¿logramos percibir que cada una de las personas está decidiendo de acuerdo a sus propios temores y a la posición que decide asumir? (clic aquí para leer sobre respeto)

Entonces, ¿realmente tenemos el control sobre algo?. La respuesta es sí, sobre nosotros mismos a través del autoconocimiento. Cuando decidimos soltar el control externo para permitirnos sentir dentro de nosotros, logramos entender lo que nos motiva a expresarnos y vivir de cierta manera. ¿De dónde viene ese amor por el control?, ¿de nuestra inseguridad de nosotros mismos? Al conocernos ganamos confianza, sabemos lo que podemos hacer, entendemos y respetamos nuestros límites y eso nos muestra que el control externo no es lo que creemos. Si podemos estar bien con nosotros mismos, vivir disfrutando lo que nos gusta y expresarnos de manera más objetiva ¿para qué queremos controlar a los demás?

Podemos comprometernos a tener control de lo que expresamos, o dejamos de expresar, de cómo nos nutrimos, de la actividad física que le damos al cuerpo, de escoger a las personas con las que nos sentimos más a gusto, de crear nuestro ambiente y permitir que lo que nace de allí fluya trayendo aprendizaje y crecimiento.

ACEPTANDO LA VERDAD

La aceptación de la verdad es lo que nos lleva a lograr aplicar el perdón en todas las áreas de nuestra vida.

Aceptar la verdad requiere un profundo conocimiento de nosotros mismos. Todos sentimos de manera diferente, todos nos expresamos como consecuencia de lo que sentimos aplicado a un contexto, sea a favor, en contra del mismo o de manera neutral, y escogemos nuestro camino, aunque muchas veces tomemos las decisiones siendo incoherentes con quien realmente somos. ¿Qué nos lleva a decidir salir con una persona comprometida?, ¿y a trabajar en una empresa que vende algo que no compramos?, ¿y a alejarnos de nuestra familia por construir otra?, este tipo de preguntas, respondidas con franqueza (sin tratar de crear juegos mentales que nos den siempre la razón), nos dan una visión más objetiva de nosotros mismos y de lo que queremos de corazón.

Cuando asumimos la responsabilidad por lo que expresamos, sentimos y pensamos, nos conectamos con nuestra verdad, la que nos muestra que estamos donde nosotros mismos nos hemos llevado, nadie es culpable, todo es apenas nuestra responsabilidad. Permitimos contacto con personas, aceptamos ofertas de trabajo, decidimos alejar ciertas cosas y hoy somos el resultado de cada una de nuestras decisiones, entonces, ¿queremos continuar donde estamos o no?. Si la respuesta es “NO”, entonces es necesario tomar decisiones que nos lleven a estar donde realmente queremos, de manera más coherente y aceptando que no siempre lo que hemos querido es lo que está realmente alineado con nuestra propia verdad.

Liberándonos de los miedos y creencias que nos han mantenido lejos de todo aquello que nos hace fluir y sentirnos respetados, logramos reconectarnos para construir una realidad más coherente con nuestra esencia, el proceso puede demorar, pero es importante atrevernos a dar el primer paso. Es necesario conectarnos con nuestra voz interior, esa voz que nos lleva a hacer lo que nos integra, nos hace sentirnos completos (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

Aceptemos nuestra verdad y veamos florecer la verdad de todos, y todo, lo que nos rodea 🙂
ALINEÁNDONOS CON NUESTRA VOZ INTERIOR

Nuestra perspectiva sobre el perdón se expande al entender que toda herida nace de expectativas y necesidades, y que al asumir la responsabilidad, soltar el control y aceptar la verdad empezamos a vivir una realidad en que descubrimos que el principal motivo de las heridas es nuestra falta de conexión personal, lo que nos lleva a construir una nueva forma de relacionarnos, a partir del respeto por nosotros mismos (clic aquí para leer sobre construir el respeto personal).

Nuestro ego es un aliado poderoso cuando decidimos integrarlo como parte del ser integral que somos (clic aquí para leer artículo completo sobre integración del ego), pero, mientras tratamos de “ignorarlo” continua siendo el opositor de nuestra voz interior, esa otra voz que nos compara positiva o negativamente con los demás, esa voz que juzga, esa voz que teme aunque se arriesgue, esa voz que al cuestionar siempre nos va a dar una respuesta que viene de la preservación de nosotros como individuos separados.

Cuando ejercitamos enfocar nuestro ego en conocernos mejor, nuestros pensamientos comienzan a acostumbrarse a hablar de nosotros mismos evitando el juicio, la comparación y la culpa, es en ese momento que empezamos a sentir nuestra voz interior, la que nos acepta como somos y nos muestra la manera más apropiada de construirnos en cada momento de nuestra vida. Una pregunta súper útil para verificar el origen de cada pensamiento es: ¿Esto es sólo para mi bienestar o contribuye para el bienestar de todo y todos? Con el tiempo el ego aprende a fluir con el corazón y la voz interior se va alineando y enfocando en lo que nos hace fluir, y nos gusta, que causa un impacto coherente y constructivo en nosotros y todo alrededor (clic aquí para leer sobre identificar lo que es de corazón).

Escuchar la voz interior es confiar de verdad en nosotros mismos, comprender que siempre estamos acompañados, que hay infinitas maneras de relacionarnos con nosotros mismos, y con el mundo, y que podemos siempre decidir fluir con nuestro corazón (clic aquí para leer sobre transformar nuestra humanidad).

Con amor,
Ángel

¿Qué nos merecemos?

Aprender a seguir nuestro corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón) es una de las formas más efectivas para que lleguemos a entender que somos valiosos como somos y que si decidimos ser completos e íntegros en nuestro presente, eso es lo mínimo que merecemos vivir, es a partir de aquí que empezamos a priorizar, de una manera más apropiada para nosotros, las actividades y personas en nuestras vidas.

Algunas de nuestras creencias nos hacen aceptar migajas de la vida porque sentimos de alguna manera que eso es lo que damos, es por este motivo que necesitamos aprender más sobre nosotros mismos e invertir en el desarrollo de nuestras habilidades humanas como un todo, desde la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos, como base, hasta cómo damos lo más apropiado de nosotros en cada momento que vivimos. Veamos situaciones que se nos pueden presentar en las cuales podemos escoger un camino más íntegro para nosotros mismos:

  1. ¿Dependemos de que las personas hagan lo que queremos? es más común de lo que pensamos, se da principalmente en las relaciones de poder en que necesitamos sentir que dominamos a la otra persona para sentirnos seguros. Necesitamos aprender a ser autosuficientes y a conocernos tan bien que sepamos qué es lo que realmente podemos dar, para conocer lo que los demás pueden dar también. Todos tenemos nuestros talentos y podemos construir juntos, pero no delegar la responsabilidad de todo lo que queremos y necesitamos, cada uno de nosotros debe hacer su parte. De esta manera, tenemos relaciones más constructivas y dejamos la dependencia emocional de lado para construir relaciones más íntegras.

  2. ¿Consideramos que no recibimos lo que damos? revisemos los motivos que nos llevan a dar, porque muchas veces damos creyendo que es lo mejor para la otra persona sin considerar lo que ella vive. Sólo podemos saber realmente lo que es más apropiado para nosotros, demos más atención a lo que podemos trabajar en nosotros mismos y escuchemos más a los demás, evitando nuestras respuestas automáticas.

  3. ¿Decimos SÍ por satisfacer a los demás? la vida está hecha de momentos, decir sí a todo sin preguntarnos si es lo que realmente es necesario para construir lo que queremos en nuestra vida es decirnos que merecemos cualquier cosa, evaluemos mejor y decidamos de acuerdo a nuestros propios principios y proyectos, respetémonos (clic aquí para leer sobre aprender a decir “NO”).

  4. ¿Nos interesa alguien que está comprometido? este caso puede presentarse, así que antes de que tratemos de convencernos a través de nuestras creencias, o de experiencias personales o ajenas, de que es correcto meterse en el medio de una relación, pensemos en cómo nos gustaría que fuera nuestra relación y si lo que vamos a hacer nos gustaría vivirlo si fuéramos la otra persona de la pareja. Toda acción, o reacción, tiene su efecto, así que por más inmunes que podamos creernos es necesario que evaluemos cada paso que queremos dar.

  5. ¿Trabajamos por amor o por necesidad? los miedos a que nos falten recursos o a que nuestros talentos no sean pagos si los hacemos solos (o se demoren en darnos retorno), o la necesidad de hacernos millonarios porque pensamos que así seremos felices, o porque pensamos que sólo el dinero nos lleva al éxito, esos son algunos de los motivos que nos pueden mantener en una vida regida por el dinero que ni siquiera nos hace sentir plenos, pero por lo menos nos hace sentir seguridad material. Cuestionemos nuestras prioridades en la vida, ¿trabajamos en un lugar que respeta a las personas, al medio ambiente, que tiene valores alineados a los nuestros como personas?, ¿qué haríamos si tuviéramos un último día de vida, iríamos a trabajar en esa empresa? Aquí necesitamos integrar todo con lo que fluimos y ponerlo en el contexto en el que nos encontramos. Recordemos que el éxito es el resultado feliz de un acto, por lo tanto, pasar por encima de nosotros mismos, de nuestros principios y de los demás (por más bien mentalmente justificado que parezca), no es tener éxito, evaluemos nuestras acciones de manera cada vez más consciente.

Nos merecemos un presente íntegro, alineado a nuestros valores y al respeto y el amor que tenemos por nosotros mismos, entonces evaluemos bien las opciones que se nos presentan, todo lo que nos cause duda evaluémoslo mejor todavía, confiemos más en nosotros mismos y en nuestras capacidades y veremos una nueva realidad abrirse ante nosotros (clic aquí para leer sobre cómo decidir por convicción).

Con amor,
Ángel

Conectándonos Con Nuestro Corazón

En el último artículo hemos aprendido sobre la manera de sublimar nuestra experiencia a través de nuestros mundos mental, creativo, sexual y emocional (clic aquí para leer sobre sublimación), y estos asuntos están totalmente conectados con nuestra conexión personal con nuestro corazón.

Nuestro corazón es nuestro guía, siempre que vivimos en calma, hacemos lo que nos trae paz, nos concentramos con nuestros talentos y permanecemos en nuestro propio estado de flujo, nos sentimos naturalmente alineados a la vida misma. En el momento en que nuestra mente se alinea a nuestra verdadera naturaleza y su deseo, esos que respetan nuestros propios límites y sueños a través de la calma de nuestras interacciones, vivimos una vida más coherente, pues es el momento de gran satisfacción que existe como consecuencia de la total aceptación de quienes somos. Para aprender a través del amor es necesario que nos conectemos con nuestro corazón y sigamos poniendo toda nuestra intención en ello (pensamiento, sentimiento y expresión).

Para conectarnos con nuestro corazón es importante que trabajemos nuestra propia coherencia para llegar a nuestra autosuficiencia personal. La coherencia personal es la consecuencia de una evaluación consciente de nuestro deseo del corazón, de lo que disfrutamos realmente hacer, para poder integrarlo a nuestro presente y a nuestro contexto, y construir así bases sólidas para nuestro desenvolvimiento en todas las áreas de nuestra vida. Cada momento y cada paso dado con más consciencia y certeza, nos fortalece de adentro hacia afuera, haciendo que se potencie nuestro poder personal, haciéndonos autosuficientes a través de nuestro propio talento y contributivos para conectarnos con los talentos de los demás para construir una sociedad consciente y sostenible.

Entendiendo que nuestra realidad vivida desde el corazón es la medida apropiada entre receptividad y actividad en todas las áreas de nuestra vida, podemos hacernos las siguientes preguntas para conocernos un poco mejor y poder actuar en consecuencia:

  1. ¿Con que tipos de seres fluimos?, con jóvenes, con perros, con plantas, con niños, con seres microscópicos, con nuestra familia, con nuestra pareja, con nuestros amigos, etc. Hay muchas opciones que podemos considerar para entender un poco más sobre lo que traemos en nuestro corazón como talento principal.

  2. ¿Cuales son las actividades con las que más fluimos durante el día?, hay muchas actividades que nos pueden gustar como cocinar, cantar, limpiar, cuidar, escribir, leer, viajar, etc. Es importante que sepamos realmente que es en lo que fluimos haciendo, esas actividades en las que perdemos la noción del tiempo porque nos conectamos totalmente con ellas, sobre todo las integradas a los tipos de seres con los que más fluimos.

  3. ¿Qué podríamos hacer que nos genere ingresos y nos permita fluir? Aquí necesitamos integrar todo con lo que fluimos y ponerlo en el contexto en el que nos encontramos. Por ejemplo, si fluimos más con los niños y haciendo música podemos iniciar un proyecto de música para niños en el parque de nuestro barrio, que de acuerdo con nuestra propia experiencia puede expandirse o permanecer donde fue establecido. Recordemos que todo lo que nos hace fluir puede ser remunerado, pues es un servicio que estamos prestando a través de nuestro talento, nuestra pasión y nuestra inversión de recursos para fortalecerlos.

Nuestro corazón sólo nos lleva por los caminos que conocemos en todos los niveles, donde somos más conscientes del terreno en que pisamos, entonces siempre que tengamos una decisión importante respiremos profundamente y pensemos en cada una de las opciones que tenemos con calma, aquella que nos genere más tranquilidad es la que estamos preparados para escoger con todas las consecuencias que pueda generar. Recordemos que así no conozcamos las leyes ellas se aplican en todo momento, entonces observemos bien las consecuencias que han generado nuestras reacciones a lo largo de la vida (en el área de relaciones de pareja, de amistades, familiares, laborales, estudiantiles, etc) y conozcamos más sobre las leyes del lugar donde vivimos, así tomaremos decisiones cada vez más asertivas y constructivas para nosotros mismos.

Con amor,
Ángel

Sublimación de Nuestra Experiencia: Edición Especial

A través de nuestra experiencia personal, es perceptible que nosotros mismos podemos construir sentimientos sublimes sobre cosas que parecen simples y a las cuales normalmente no les damos mucha importancia, es cuestión de vivir el momento plenamente y ampliar nuestra consciencia sobre nosotros mismos. A esto se le llama SUBLIMACIÓN, que, según la definición del diccionario de la RAE, es engrandecer, exaltar, ensalzar, elevar a un grado superior.

Durante nuestra vida, casi siempre de manera inconsciente, hemos sublimado varias cosas, algunas destructivas, conectándolas con la manera en que nos sentíamos a nivel emocional y mental en determinado momento, y también hemos relacionado aspectos, que pueden ser constructivos para nosotros, con momentos negativos a nivel emocional y mental. Cuando nos empezamos a dar cuenta de eso percibimos el origen de muchos de nuestros vicios de comida, cigarrillo, emociones, juego, personas, sexo, drogas, bebida, etc., y descubrimos que podemos conectar de manera consciente hábitos más constructivos a través del sentimiento de amor a nosotros mismos.

Cada acción trae consecuencias, sean a corto o largo plazo, y algunas veces pueden parecer nulas, es por esto que es importante que empecemos a escoger de manera más consciente y asertiva las decisiones que queremos tomar para impactar nuestra vida, nuestra salud, niveles de energía, relaciones con nosotros mismos y con los demás, etc., de manera constructiva. Por este motivo, es esencial conocer maneras simples de sublimar diversas áreas de nuestra vida desde los mínimos detalles.

La reflexión que queda es: ¿Qué hemos sublimado que es destructivo para nosotros? Ahora que tenemos esa respuesta conozcamos la sublimación de nuestro mundo mental, creativo, sexual, emocional y sentimental, en este mismo artículo que es una edición especial enfocada en la expansión de consciencia, la ampliación de perspectiva sobre lo que podemos llamar de mundo invisible y sensible (¿etéreo?).

1. SUBLIMACIÓN DE NUESTRA REALIDAD MENTAL: Base de nuestras relaciones

La realidad que existe en nuestra mente, la que nutrimos, es la manera en que vivimos nuestra propia experiencia. Tenemos varias opciones y percibimos sólo las cosas a las que les damos atención, porque además es lo que más nos comunican, ya que nos conectamos e identificamos con ello. Entonces si decidimos ver todo como una adversidad, o un desafío, nuestra vida nos muestra eso en todo lo que hacemos, ya cuando decidimos ver todo como un aprendizaje vivimos la vida como una experiencia infinita de conocimiento. Es por este motivo que es tan importante que verifiquemos la realidad que estamos nutriendo en nuestra mente.

Reconociendo cómo nuestra mente influye en la manera en que experimentamos nuestro presente, podemos seguir pasos simples para sublimar nuestra realidad mental de manera constructiva y en armonía con todos y todo a nuestro alrededor.

  • Preguntémonos: ¿Que pensamientos tenemos durante el día que nos generan angustia, estrés, ansiedad, tristeza?, ¿qué situaciones diarias intensifican esos pensamientos y esas emociones? Ejemplo: si pensamos en la situación del país nos sentimos inseguros, esto se intensifica al ver noticieros y hablar con las personas sobre el tema.

  • Con los pensamientos, y emociones, destructivos identificados, podemos trabajar transformándolos en acciones constructivas que nos empoderan. Ejemplo: buscamos la manera de disminuir las necesidades que no son necesarias (clic aquí para ver un paso a paso para evaluar nuestras necesidades), de vivir con lo necesario, de ahorrar lo que nos entra ahora, de identificar nuestros talentos para trabajar contribuyendo con la construcción de modelos más constructivos, coherentes y transparentes, donde sea que estemos, esto construye nuestra autoconfianza.

  • Identifiquemos los pensamientos y situaciones en nuestro día que nos traen tranquilidad y nos hacen tener confianza en nosotros mismos. Ejemplo: cuando nos enfocamos en hacer algo para lo que tenemos talento, cuando pasamos tiempo con nosotros mismos, con nuestros hijos, con animales, con personas, con la naturaleza, etc.

  • Enfoquemos nuestra energía en intención (pensamientos, sentimientos, expresión) en lo que nos hace sentirnos conectados con nosotros mismos y con el mundo. Aprendamos algo nuevo sobre nosotros y las maneras de que tengamos un impacto más constructivo desde casa.

La reflexión que queda es: ¿Cuánto tiempo dedicamos por día para sublimar lo que es constructivo para nosotros?

2. SUBLIMACIÓN DE NUESTRA CREATIVIDAD: Estado de Flujo

Cuando nutrimos una realidad empoderante, que nos reconecta con la confianza en nosotros mismos, y en la vida, empezamos a integrar la información interna y externa que recibimos de manera más auténtica para expresarla, cuestionándonos más sobre lo que nos llega, pues descubrimos que todos somos diferentes y, al mismo tiempo, hacemos parte de la realidad colectiva que existe.

Ahora que tenemos una realidad mental más constructiva y basada en lo que es más apropiado para nosotros desde nuestra propia experiencia, podemos integrar algunos pasos para aumentar nuestra reconexión personal y permitir que nuestra creatividad fluya, en todas las áreas de nuestra vida.

  • Hidratación: ¿Somos conscientes de la calidad de hidratación de nuestro cuerpo? Ejemplo: el agua que consumimos debe tener minerales esenciales para hidratarnos, podemos mineralizar el agua con sal marina, y un poco de bicarbonato de sodio, y solarizarla, a mi me ha dado muy buen resultado, mi cuerpo funciona mejor y pide menos líquido durante el día. Investiguemos y probemos con nuestro propio cuerpo.

  • Nutrición: ¿Comemos para alimentarnos o para nutrirnos? (Clic aquí para leer el artículo para expandir nuestra consciencia nutricional). Ejemplo: cuando comemos pensando sólo en balancear harinas y proteínas estamos ignorando los minerales y vitaminas, que son esenciales para el funcionamiento apropiado de nuestro cuerpo. Yo por ejemplo he dejado las carnes y los lácteos porque me he dado cuenta de que mi intestino absorbe mejor los nutrientes de los alimentos funcionales y necesito comer menos para sentirme con más energía y más salud (clic aquí para leer sobre micronutrientes y regeneración celular).

  • Respiración: ¿Sabemos cual es la calidad de nuestra respiración? Ejemplo: nuestra respiración se va volviendo más corta y usamos sólo una parte de nuestra capacidad pulmonar para oxigenar nuestro cuerpo. Yo he integrado una respiración diafragmática profunda durante el día y me he sentido más conectada y tranquila.

  • Regeneración celular: ¿Dormimos lo suficiente y damos al cuerpo lo que realmente necesita? Ejemplo: nuestro cuerpo necesita determinado tiempo para regenerarse y regularse durante el sueño, por esto es importante que sepamos cuánto tiempo necesitamos para levantarnos con disposición y energía. A medida que he mejorado mi nutrición me he dado cuenta de que mi cuerpo necesita menos tiempo cuando como lo necesario (Clic aquí para leer el artículo completo sobre regeneración celular).

Dándole atención a nuestro nivel energético, de manera integrada, permitimos que nuestra creatividad fluya con facilidad y en cualquier momento presente., logramos conectarnos con nuestro estado de flujo.

La reflexión que queda es: ¿Investigamos realmente los procesos que nos permiten ampliar nuestra consciencia personal?

3. SUBLIMACIÓN DE NUESTRA EXPERIENCIA SEXUAL: Pontenciando el amor

La energía sexual es también energía creativa que, al sublimarla de manera constructiva, nos conecta con nuestra esencia a través del amor. Nuestra energía sexual está conectada a procesos de atracción en nuestra propia percepción, que pueden fortalecer las conexiones a través de nuestro mundo emocional, mental y/o físico. Como leímos en la sublimación de la realidad mental percibimos sólo las cosas a las que les damos atención, así que a medida que vamos conociéndonos a través de nuestra propia experiencia, tenemos la opción de expandir nuestra consciencia personal para aprender a conectar con nuestras propias señales personales y así de manera más asertiva con el mundo.

Reconociendo cómo nuestras emociones, pensamientos y percepciones influyen en la manera en que experimentamos nuestra energía sexual, podemos seguir pasos simples para sublimarla de manera constructiva y en armonía con todos y todo a nuestro alrededor.

  • Preguntémonos: ¿Que motivos nos llevan a vivir nuestra sexualidad como lo hemos decidido?, ¿que sentimos y pensamos después del acto sexual o del orgasmo? Ejemplo: mi motivo para iniciar mi vida sexual fue mi baja autoestima, siempre pensé que el sexo era una manera de controlar a mi pareja para tenerla a mi lado. Mientras tuve ese pensamiento era común sentirme adolorida y vacía, como si algo me faltara que no podía encontrar fuera de mí, muchas veces me sentía cansada, como si no tuviera energía, pero pensaba que eso era normal.

  • Con los pensamientos, y emociones, destructivos identificados, podemos trabajar transformándolos en acciones constructivas que nos empoderan. Ejemplo: Investigando descubrí que no era normal sentirme como me sentía y empecé a leer sobre varios asuntos y a sentirme más a mi misma en cada momento, mi consciencia sobre mi energía sexual se amplió y hoy percibo que no es sólo una cuestión de mis mundos emocional, físico y mental, sino que también incluye mi mundo sentimental y los mundos emocional, físico, mental y sentimental de la persona con la que permito que se establezca esa relación.

  • Enfoquemos nuestra energía en el presente y aprendamos algo nuevo sobre nosotros y las maneras de que tengamos un impacto más constructivo en nuestras propias relaciones a través de nuestra interacción personal integrada a nuestras señales interiores.

La reflexión que queda es: ¿Enfocamos nuestra energía sexual por convicción personal o por complacer a los demás?

4. SUBLIMACIÓN DE NUESTRAS EMOCIONES: Construyendo el sentimiento

Las emociones son energía reactiva e inconsciente en movimiento, surgen de necesidades y creencias que hemos asumido como nuestras a lo largo de nuestra vida. Las somatizamos en el cuerpo y nos identificamos con ellas hasta el punto en que pensamos que es el lenguaje de nuestro corazón. Las emociones nos hacen reaccionar de acuerdo a lo que hemos integrado, vamos de las lágrimas a las risas, del afecto a los gritos, y viceversa. Los sentimientos son energía activa y consciente en movimiento, surgen de necesidades y creencias que se construyen a partir de lo que hay en nuestro corazón, aquello con lo que fluimos en armonía con nuestro entorno desde lo que sentimos. Los sentimos en el cuerpo como un estado de paz y coherencia con nuestra esencia. Podemos actuar a partir de nuestros sentimientos, pues nuestra comprensión de cada situación se expande de acuerdo con nuestra experiencia y la manera en que pensamos, haciéndonos más asertivos en nuestra expresión.

Conociendo las emociones y los sentimientos, podemos seguir pasos simples para sublimar nuestras emociones de manera constructiva y en armonía con nuestra esencia y nuestro corazón.

  • Preguntémonos: ¿Que pensamientos tenemos durante el día que nos generan cualquier emoción negativa o positiva?, ¿qué situaciones diarias intensifican esos pensamientos y esas emociones? Ejemplos: como ejemplo de pensamiento y emoción positiva, si pensamos en que vamos a salir con alguien que nos gusta sentimos maripositas en la barriga y cuando nos llama el pensamiento y la emoción se intensifican. Como ejemplo de pensamiento y emoción negativa, si pensamos en que alguien nos miente sentimos la emoción en alguna parte del cuerpo manifestando la impotencia y cuando nos dice algo que sabemos o pensamos que es mentira se intensifican el pensamiento y la emoción.

  • ¿Cómo reaccionamos cuando sentimos esas emociones en el cuerpo? Ejemplos: para el primer caso la reacción puede ser sonreír y ponernos nerviosos, para el segundo puede ser gritar y enfrentar a la persona.
  • ¿Cómo podríamos trabajar la emoción y actuar de manera más asertiva? Ejemplos: para trabajar la emoción necesitamos respiración diafragmática profunda hasta que nos sintamos tranquilos. Para actuar de manera más asertiva en el ejemplo positivo sonreír continua siendo asertivo, porque además se siente en la voz, y para continuar es importante que nos preguntemos si la persona con la que vamos a salir es realmente alguien con quien queremos construir algo juntos basados en la realidad de lo que es y lo que somos. Para actuar de manera más asertiva en el ejemplo negativo, una vez trabajada la emoción pensemos si hemos sido sinceros, con nosotros mismos y con los demás, y preguntémonos por qué mantenemos a esa persona en nuestra vida.

  • Evaluemos lo que hemos permitido, pues las emociones nos llevan a lugares y a personas para que aprendamos algo que no hemos querido aprender a través de la auto reflexión. Entendamos que lo que queremos de corazón, es el sentimiento de armonía con nosotros mismos que nos guía en nuestro propio camino.

La reflexión que queda es: ¿Qué tenemos que aprender sobre nosotros mismos a través de las situaciones que vivimos? (clic aquí para aprender ejercicio de consciencia emocional)

Con amor,
Ángel

Estableciendo Límites: cómo construir el respeto personal

A medida que vamos expandiendo nuestra consciencia personal aumentamos nuestra conexión con quienes realmente somos (clic aquí para leer sobre la transmutación del ser) y adquiriendo nuevos hábitos empoderamos nuestras raíces, las creencias y necesidades, de esta manera logramos acceder a una parte de nosotros que nos motiva a ejercitar el respeto (clic aquí para leer sobre respeto).

Nos han transmitido que todo viene desde adentro y realmente es tan simple como eso. Cuando queremos ser respetados es muy importante que sepamos respetar, de corazón. Pero, ¿cómo sabemos si estamos respetando o no, si no conocemos nuestros límites personales y los de los demás (clic aquí para reflexionar sobre el respeto)? Aquí el autoconocimiento, la autoconfianza, el respeto y la comunicación transparente juegan un papel muy importante, pues sólo nosotros mismos podemos saber que es lo que queremos, lo que nos gusta y lo que necesitamos, y cuando esto está alineado al respeto y a la constructividad, y así mismo es comunicado, es realmente de corazón.

Siguiendo estos pasos podemos ser más asertivos al establecer nuestros propios límites a partir de nuestro corazón:

  1. Empoderar creencias: tenemos creencias que hacen que ejerzamos una falta de respeto propio. Por ejemplo “si decimos “NO” nos quedamos solos” o “decir siempre “SÍ” es necesario para ser una buena persona”. Esto son creencias, al abrirnos totalmente sin imponer límites nos hacemos daño y damos ese ejemplo a quienes nos rodean, por eso es importante verificar el motivo por el cual hemos dejado de construir lo que deseamos (clic aquí para leer sobre empoderar creencias).
  2. Conexión interior, nuestro deseo: ponernos en contacto con lo que realmente somos nos ayuda a proyectarnos en la vida y a construir los límites necesarios para nuestro desarrollo. Si queremos un trabajo en el que podamos tener un horario flexible podemos conseguirlo, para eso debemos mandar hojas de vida a las empresas que ofrecen este beneficio o crear nuestro propio negocio (eso sería un límite que nos ayuda a construir lo que queremos). RECORDEMOS QUE LO QUE DESEAMOS DE CORAZÓN SIEMPRE ESTÁ CONECTADO A LA TRANSPARENCIA, AL RESPETO Y A LA CONSTRUCTIVIDAD (clic aquí para leer sobre reconocer lo que es de corazón).
  3. Límites claros: cuando decidimos lo que queremos en nuestra vida personal, profesional, amorosa, etc., podemos establecer límites claros que nos traigan los resultados que queremos. Lo ideal es que estos límites estén alineados al corazón, es decir, que sean desapegados y entiendan la libertad de ser del otro, para que así podamos construir asertivamente.
  4. Comunicación y aplicación: para finalizar el proceso es importante que comuniquemos nuestra realidad a las partes involucradas y que apliquemos lo que deseamos. Si deseamos una relación donde reinen la fidelidad, la lealtad, el respeto y la libertad de ser quien somos, debemos actuar coherentemente con ese deseo, trabajar en nosotros mismos lo que queremos para poder ofrecerlo también.

Esto es un ciclo importante para conectarnos en un nivel más amoroso con el mundo, haciendo de él un hábito sentimos que nuestras relaciones se transforman y se hacen más tranquilas.

Después de dos años de trabajar en una empresa, me dí cuenta de que mi deseo es estar con las personas y asistirlas en ser una versión más apropiada de si mismas y tener tiempo durante el día para cuidarme a mi misma, el límite que establecí con el tiempo fue “trabajar donde pueda asistir a los demás y cuidarme a mi misma”. Eso cambia totalmente mi vida. ¿Y tú? ¿Has aplicado algún límite que te ha permitido mejorar tu vida?

Con amor,
Ángel

COMO SE ORIGINAN LOS LIMITES MENTALES

COMO SE ORIGINAN LOS LIMITES MENTALES 

Los seres humanos somos gobernados por el subconsciente, esto quiere decir  que lo que ahora eres, crees, haces y en general tu forma de ser, es producto de experiencias que has vivido  a lo largo de la vida, muchas de las cuales ni siquiera tuviste tiempo de analizar.

La influencia familiar, el entorno donde nos movemos (colegio, universidad, trabajo) juega un rol  en la estructura de nuestra mente. Las experiencias a los que diariamente nos encontramos expuestos han originado ideas positivas y otras negativas. Estas circunstancias  se convierten en la forma de encontrar no solo nuestros límites sino también en la herramienta para poder desarrollar habilidades o re descubrir talentos y no dejar que estos límites mentales se apoderen de nosotros.

Las barreras mentales tienen origen en algunas de las siguientes circunstancias:

 

Traumas y malas experiencias:

Cuando se tiene una mala experiencia con un alto efecto emocional, eso genera algunas barreras mentales para el futuro.

Por ejemplo: un niño que a menudo es reprimido y castigado severamente, puede volverse tímido, inseguro y quizás con tendencia a la violencia, pero también podemos encontrar personas que superan estas experiencias y se convierten en todo lo contrario.

El constante miedo a lo desconocido:

Es común el miedo a lo desconocido, por ello uno de los miedos más comunes es el miedo al éxito, el afán por permanecer dentro de la  zona de confort o comodidad  y siempre querer jugar a lo seguro. Para triunfar es obligatorio que venzamos esos pensamientos y empecemos a construir un camino donde el aprendizaje sea continuo, la disciplina empiece a forjar una nueva mente y la aventura o el deseo de descubrir y ver diferentes alternativas nos  lleven a dar unos buenos pasos .

Se quieren evitar incomodidades:

Es normal que queramos evitar incomodidades, por tal razón cuando establecemos metas que nos exigen grandes cambios y pasos, en varias oportunidades no somos  capaces de intentarlo, otros no soportamos la presión, pero cabe clara que cada vez somos más los que  podemos superar nuestras barreras mentales hasta triunfar.