Archivo de la etiqueta: contribuir

Autonomía Esencial

Uno de los aspectos esenciales que deberíamos integrar a nuestra experiencia para aumentar nuestra confianza personal es la autonomía, ya que a medida que entendemos quienes realmente somos y cómo poner eso en el contexto, percibimos que la construcción de nuestra vida depende totalmente del grado de compromiso que tenemos con nosotros mismos como individuos sociales.

Cada uno de nosotros tiene un grado diferente de autonomía en todas las áreas de la vida, desde la emocional hasta la material, que debe ser ajustado a medida que avanzamos en nuestro camino, pues, sobre todo, como parte de la sociedad, es esencial que desarrollemos nuestra autonomía para tomar decisiones desde nuestra integridad, para hacer que los procesos sociales sean más eficientes.

Desde nuestra propia experiencia, los siguientes aspectos necesitan más autonomía para ser desarrollados e integrados como elementos esenciales de nuestra autenticidad, pues son ellos los que construyen una autoconfianza de bases sólidas que nos permite continuar construyendo desde la certeza de nuestra contribución personal:

  1. Habilidades Personales: nacemos con determinadas habilidades que podemos potenciar, de varias maneras, a través de nuestra experiencia, al reconocerlas, integrarlas y colocarlas en el contexto social podemos contribuir en diferentes áreas que tengan el mismo propósito en común (clic aquí para leer sobre propósito).

  2. Expresión Coherente: mientras más coherencia existe entre lo que pensamos, sentimos y expresamos, más energía enfocada en nuestro propósito de paz tenemos (clic aquí para leer sobre construcción de paz).

Como individuos sociales es esencial que cultivemos la autonomía de construcción de nuestra autenticidad integrada al contexto social en que estamos, cuando todos contribuimos desde nuestra paz interior, gracias a la total aceptación e integración, la sociedad refleja nuestra integridad.

Con amor,
Ángel

¿Es Realmente de Corazón?

Esta semana he enfocado mi atención en las interacciones humanas de quienes queremos integrarnos a través del amor, la transparencia, el respeto, la integridad y la coherencia, y he percibido que el supuesto conocimiento y la búsqueda de la “verdad”, pueden ser la base de la segregación. Cuando percibimos que todo conocimiento que poseemos hace parte de la realidad en que vivimos (así sea imperceptible desde el sistema perceptivo de alguien), podemos usar el conocimiento integrado a la experiencia para construir nuestra propia sabiduría, en vez de hacer lo que hacemos por costumbre: querer imponer nuestra verdad a los demás y sentirnos víctimas separadas porque no quieren escuchar lo que decimos.

En todas las áreas de nuestra vida como seres humanos sociales (científica, espiritual, religiosa, política, etc.), hemos transmitido conocimiento con una tendencia a la polarización que genera conflicto, separación y oposición, muchas veces basados en lo que nos cuentan y no en lo que experimentamos o vivimos. Usamos nuestra mente para definir si algo es bueno o malo y a partir de ahí escogemos la información desde las emociones creadas por las creencias, la cuestión es cuando sentimos algo como verdadero porque nos sentimos bien y decimos que es del corazón estando inconscientes de que viene de una emoción.

Como nos hemos acostumbrado a que decimos que viene del corazón todo lo que nos hace sentir eufóricos, hemos ignorado que tenemos emociones que hemos clasificado como “buenas” que no nos llevan a actuar sino a reaccionar sobre las situaciones de la vida, desde nuestro interés personal. Todo lo que sentimos, pensamos y expresamos tiene un impacto en lo que construimos, en todo y todos alrededor, entonces la reacción desde la emoción viene de la mente que todavía no está realmente integrada al todo, en cambio la acción desde el corazón viene del sentimiento de unidad usando la mente para ponerla en contexto de la manera más apropiada posible desde nuestro conocimiento y experiencia integrados (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón)

Siempre que queremos evaluar el origen de nuestras formas de sentir, pensar y expresarnos con palabras y acciones, para entender si son realmente de corazón, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  1. ¿Estamos integrando? Cuando integramos estamos enfocados en integrar y transmitir para construir, si segregamos juzgamos (positiva o negativamente), comparamos y culpamos (clic aquí para leer sobre responsabilidad).

  2. ¿Nos sentimos tranquilos? Cuando la decisión viene del corazón sentimos paz, si viene de la mente y está desalineada del corazón se sienten estados emocionales como intranquilidad, dolor, tristeza, euforia, felicidad, ansiedad, estrés, etc.

  3. ¿Podemos expresar de manera transparente lo que decidimos? Cuando somos capaces de encontrar la forma apropiada de expresar nuestras decisiones de manera integrativa y respetuosa (clic aquí para leer sobre el respeto), logramos poner la mente a disposición del corazón usando la transparencia (clic aquí para leer sobre transparencia).

Nuestro corazón siempre busca integración a través de la coherencia, transparencia, respeto e integridad, así que nuestras decisiones tomadas basadas en esta certeza construyen con las bases más sólidas que podemos crear como seres humanos en el presente. Todo lo que es construido desde un extremo de polaridad tiende a encontrar su extremo de destrucción, así que mientras más íntegra y alineada a nuestro corazón es nuestra construcción, más estabilidad encuentra para perpetuarse y continuar su evolución a través de la consciencia. Construyamos desde la integración y percibamos la transformación de todas las áreas de nuestra vida y nuestra sociedad.

Con amor,
Ángel

Contribuir Vs. Ayudar

La reflexión sobre la manera en que nos expresamos es esencial cuando buscamos la transformación de los patrones en nuestra realidad, por eso comparto el análisis de dos palabras que, a pesar de ser sinónimos, tienen una esencia diferente que marca la diferencia entre la intención por detrás de las acciones.

Cuando prestamos atención en la manera en que usamos la palabra ayuda, percibimos que partimos de la base de que quien necesita ser ayudado carece de algo, por este motivo, últimamente, he optado por usar la palabra contribuir, pues significa dar la parte que nos corresponde donde estamos, así entendemos que todos tenemos lo necesario para hacer lo que nos corresponde, como una célula debemos asumir la responsabilidad por nuestra función, trabajando en conjunto con las demás células que tienen su manera y medida apropiada de contribución.

Nuestra experiencia como individuos sociales puede ser abordada desde diversas perspectivas, hemos estado mucho tiempo enfocando nuestra energía en creencias como la desigualdad (inferioridad/superioridad) y emociones como el pesar, es hora de que abramos el corazón y nos conectemos con nuestra verdad, percibir que todos somos seres capaces y responsables de nuestra propia existencia, que sólo necesitamos canalizar nuestros esfuerzos en nuestros talentos personales enfocados en un propósito común de construir desde el corazón.

A partir de ahora escojamos la manera más consciente de contribuir, de dar lo que nos corresponde y recibir con gratitud lo que le corresponde a cada célula de este gran organismo, de esta manera el funcionamiento se vuelve más eficiente, pues el flujo de energía aumenta y nos permite actuar como un equipo, en el que conocemos nuestra propia responsabilidad y hacemos lo que nos corresponde con convicción.

Recordemos que nuestra sociedad es un reflejo de quienes somos, una sociedad más íntegra depende de la integridad de cada uno de nosotros, desde los pequeños detalles.

Con amor,
Ángel