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3 tips para desapegarnos de la visión limitante que tenemos de nosotros mismos

El primer paso para tener una relación saludable con nosotros mismos es el RESPETO, para eso nos hemos hecho las 3 preguntas para transformar la relación interior (clic aquí para leer el texto completo). El segundo paso es DESAPEGARNOS, dejar de identificarnos con la imagen que los demás tienen de nosotros y con la posible imagen equivocada que podemos tener de nosotros mismos.

Cuando nos definimos parece que llegamos al límite donde no hay nada por cambiar o mejorar porque simplemente así somos y estamos. Es una manera de decirnos que estamos destinados a eso. Por este motivo es muy importante que evaluemos conscientemente las definiciones y busquemos la manera de transformarlas, pues eso nos hace tener esperanza y aumentar la confianza en nosotros mismos.

Hoy vamos a seguir unos tips prácticos para desapegarnos de la visión limitante que tenemos de nosotros mismos:

  1. Decidir lo que queremos transformar (clic aquí para leer sobre decidir por convicción).
  2. Buscar situaciones donde podamos ejercitar el cambio.
  3. Enfocar nuestra energía en las nuevas acciones hasta que se vuelvan hábitos (clic aquí para leer sobre hábitos constructivos).

En cada definición que encontramos sobre nosotros hay un potencial de transformación, entonces hoy vamos a empezar con un aspecto y a trabajarlo hasta que logremos integrarlo a nuestra vida. ¿Nuestra nutrición (clic aquí para leer sobre nutrición consciente), nuestra comunicación, nuestra actividad física, nuestra respiración? Ahora es el momento para comenzar.

Podemos ser lo que queramos, de la manera más transparente e íntegra posible.

Con amor,
Ángel

Entendiendo las Polaridades como Experiencia Personal

En este planeta experimentamos varias cosas, entre ellas las polaridades. Percibimos personas y situaciones diferentes que nos hacen pensar que nosotros no podemos ser de una manera o de otra, pero, ¿es en serio o es apenas una historia que nos contamos para sentirnos mejor con nosotros mismos en el contexto social en el que estamos que nos indica un camino específico?

Para continuar, es necesario que nos respondamos las siguientes preguntas:

  1. ¿Somos tan buenos o malos como pensamos?
  2. ¿Alguna vez le hemos deseado el mal o el bien a alguien?
  3. ¿Hemos sido a veces perezosos y a veces trabajadores?
  4. ¿Nos hemos sentido a veces tristes y a veces felices?

Al respondernos estas preguntas, nos damos cuenta de que, a lo largo de nuestra vida, hemos usado las polaridades como recursos, lo que nos hace humanos, pues ser bueno o malo es apenas un punto de vista en el contexto en el que vivimos, y entender esto es esencial para ajustar nuestra personalidad a cada momento de nuestra vida.

Entre cada polaridad podemos tener diferentes grados, ahora un poco más, luego un poco menos, y a veces hasta llegamos a los extremos. A veces insistimos en decir que somos de una determinada manera, pero la verdad es que desde que nacimos hemos transformado en algún grado cada una de las polaridades existentes, para adaptarnos al medio en que vivimos de la manera más armónica posible. Podemos haber pasado de momentos de más sonrisas a otros de más seriedad, de vicios a abstinencias, de relaciones limitadas a libres, de comer cualquier cosa por hambre a ser estrictos con la nutrición, etc.

Todo momento de nuestra vida tiene un cambio, sea por acción o reacción, y depende de nosotros reconocerlo para poder usarlo de una manera más asertiva. Por ejemplo, si cada vez que alguien no hace lo que queremos nuestra reacción es gritar, al darnos cuenta de que también existe la rabia en nosotros podemos buscar una manera diferente de canalizarla, en este caso podemos reflexionar sobre el motivo por el cual tenemos esa expectativa y buscar una forma alternativa de hacer las cosas para la próxima vez.

Cuando entendemos que depende de una decisión personal ajustar el grado de polaridad en cada momento de nuestra vida, nos damos cuenta de que el cambio es constante y de que todos podemos aprender a hacerlo de una manera más consciente y constructiva, entendiendo lo que hay por detrás de cada una de nuestras reacciones.

Cada uno de nosotros usa los recursos que posee de acuerdo a su contexto cultural y familiar, seamos más comprensivos y compartamos otras perspectivas, pues sólo cada uno de nosotros puede conectarse con la medida apropiada de las polaridades en nuestra vida siguiendo nuestro corazón, a través de la integridad (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

Recordemos que al tender hacia una polaridad estamos alimentando el otro extremo, existe uno gracias al otro para crear armonía, y que al tender hacia la neutralidad la construcción es más sólida pues la energía se integra y se potencia a través del estado de flujo.

Con amor,
Ángel

COMO SE ORIGINAN LOS LIMITES MENTALES

COMO SE ORIGINAN LOS LIMITES MENTALES 

Los seres humanos somos gobernados por el subconsciente, esto quiere decir  que lo que ahora eres, crees, haces y en general tu forma de ser, es producto de experiencias que has vivido  a lo largo de la vida, muchas de las cuales ni siquiera tuviste tiempo de analizar.

La influencia familiar, el entorno donde nos movemos (colegio, universidad, trabajo) juega un rol  en la estructura de nuestra mente. Las experiencias a los que diariamente nos encontramos expuestos han originado ideas positivas y otras negativas. Estas circunstancias  se convierten en la forma de encontrar no solo nuestros límites sino también en la herramienta para poder desarrollar habilidades o re descubrir talentos y no dejar que estos límites mentales se apoderen de nosotros.

Las barreras mentales tienen origen en algunas de las siguientes circunstancias:

 

Traumas y malas experiencias:

Cuando se tiene una mala experiencia con un alto efecto emocional, eso genera algunas barreras mentales para el futuro.

Por ejemplo: un niño que a menudo es reprimido y castigado severamente, puede volverse tímido, inseguro y quizás con tendencia a la violencia, pero también podemos encontrar personas que superan estas experiencias y se convierten en todo lo contrario.

El constante miedo a lo desconocido:

Es común el miedo a lo desconocido, por ello uno de los miedos más comunes es el miedo al éxito, el afán por permanecer dentro de la  zona de confort o comodidad  y siempre querer jugar a lo seguro. Para triunfar es obligatorio que venzamos esos pensamientos y empecemos a construir un camino donde el aprendizaje sea continuo, la disciplina empiece a forjar una nueva mente y la aventura o el deseo de descubrir y ver diferentes alternativas nos  lleven a dar unos buenos pasos .

Se quieren evitar incomodidades:

Es normal que queramos evitar incomodidades, por tal razón cuando establecemos metas que nos exigen grandes cambios y pasos, en varias oportunidades no somos  capaces de intentarlo, otros no soportamos la presión, pero cabe clara que cada vez somos más los que  podemos superar nuestras barreras mentales hasta triunfar.