Archivos de la categoría Verbalización

Transmutando la Palabra Corrupción

Para transmutar la corrupción necesitamos entender realmente lo que es, ya que muchos nos hemos referido a ella aplicándola exclusivamente a las personas que están en el poder y que tienen acceso a dinero en grandes cantidades, sea en una empresa o en la política, y el término en realidad permea la sociedad, pues el gobierno de cada lugar es un reflejo de lo que domina en el grupo que es representado a nivel interior, así que si queremos cambios en la manera en que nos organizamos como humanidad es necesario que aprendamos a ser más íntegros, desde la raíz.

Corromper es alterar la forma de algo, aparecen otras definiciones de la misma RAE enfocándose en el aspecto negativo como dañar, pervertir, etc., pero la base es la alteración. Usando la definición como base podemos entender que la corrupción como tal no es mala, podemos hacerla constructiva alterando la forma de algo para que podamos construir juntos.

De acuerdo con la definición, la corrupción para el lado negativo podría representarse como una incoherencia, ¿decimos algo y no lo hacemos?, ¿irrespetamos las leyes cuando no nos están viendo?, ¿nos mostramos como salvadores y/o buenas personas para aprovecharnos de los demás o de las situaciones (o para mejorar nuestra imagen)?, ¿tomamos las cosas de otros porque consideramos que no las necesitan, ya que tienen dinero para comprarlas?, ¿queremos un mundo mejor, pero esperemos que los otros emprendan las acciones para mejorarlo?, ¿somos incoherentes de alguna manera en lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos?, ¿creemos que siempre el fin justifica los medios?

La propuesta de hoy, con la intención de que asumamos la responsabilidad de ser más íntegros a cada minuto, es que apliquemos la corrupción con su definición constructiva, que alteremos la forma de todo aquello en nuestras vidas que ha dejado de construirnos para que hagamos parte efectiva del cambio que queremos con nuestra iniciativa propia. Para esto no necesitamos seguidores, ni grupos, apenas compromiso y amor con nosotros mismos, así, con el tiempo, percibimos que tenemos un impacto constructivo en todo, y todos, lo que nos rodea. Aquí hay algunas maneras de empezar a transmutar la palabra corrupción de una manera constructiva:

  1. EXPRESARNOS COHERENTEMENTE: podemos usar nuestro canal de expresión (cuerpo) para transmitir de manera asertiva, con gestos, acciones y palabras lo que sentimos, con la intención de construir desde nuestro corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos a nuestro corazón). Recordemos hacer coherente nuestra intención, alinear sentimiento, pensamiento, palabra y acción.

  2. NUTRIRNOS COHERENTEMENTE: nuestras células necesitan mucho menos de lo que creemos (clic aquí para leer sobre nutrientes y alimentos necesarios para el funcionamiento apropiado de nuestras células) y al dar prioridad a lo que necesitamos disminuimos el consumo de alimentos innecesarios, lo que impacta constructivamente nuestra salud y la del planeta, pues aumentamos nuestra energía y generamos menos desechos inorgánicos, entre otras cosas.

  3. RELACIONARNOS COHERENTEMENTE: cuando nos conectamos con nuestros talentos, y principios, nos sentimos naturalmente más conectados con el respeto por todo, lo que consecuentemente nos lleva a relacionarnos con personas conectadas a sus talentos y principios, cuando esto ocurre cada momento de cualquier relación de nuestra vida nos abre la mente a una nueva perspectiva, pues dejamos de querer tener la razón para querer compartir y crecer juntos. RELACIONÁNDONOS COHERENTEMENTE CON NOSOTROS MISMOS NOS RELACIONAMOS COHERENTEMENTE CON EL MUNDO (click aquí para leer sobre construir con solidez) .

  4. USAR LOS RECURSOS COHERENTEMENTE: necesitamos mucho menos de lo que alguna vez imaginamos, por eso es esencial que evaluemos constantemente la manera de mantener en nuestra vida apenas lo necesario. El hecho de que pensemos que necesitamos tanto nos carga con muchas emociones que vienen de nuestro miedo a la escasez, cuando tenemos confianza en nosotros mismos de manera integral todo se transforma (Clic aquí para leer sobre transformar necesidades no tan necesarias).

Estos cuatro puntos han sido mi brújula los últimos meses, he percibido que vivir una vida coherente en todos los aspectos hace parte de la tranquilidad, de manera consciente o inconsciente, y de que cada pequeña acción puede hacer una gran diferencia desde adentro hacia afuera. ¿Y tú, qué practicas que tiene un impacto constructivo en el mundo?

Con amor,
Ángel

Aprendiendo a Decir “NO”

Hay un asunto que es importante entender para tener relaciones más tranquilas, el miedo a decir “NO”. Este miedo nace de la necesidad que tenemos de mantener todo como está porque pensamos que es la única manera de vivir e interactuar con las personas a nuestro alrededor. Con el tiempo, algunos de nosotros hemos aprendido a agradar a las personas con las que nos relacionamos (amigos, familia, colegas, etc.), sentimos que todo es más fácil cuando percibimos que, aparentemente, todos quedan satisfechos con nuestras acciones y dejamos de lado lo que realmente queremos y necesitamos para ver a los otros sonreír, unas veces con el deseo de ser buenos hijos, padres, amigos, colegas, etc., otras porque es la única manera en que nos hemos relacionado con las personas y nos acostumbramos a eso.

Algunas veces evitamos la palabra “NO”, aunque sintamos que es necesaria, porque suponemos que van a pensar o a decir algo específico sobre nosotros, y le tememos a cómo la consecuencia puede impactar nuestra imagen. Es importante que recordemos que es imposible agradar a todo el mundo, inclusive dentro de nuestro núcleo familiar podemos encontrar personas que desaprueban nuestras acciones por más bondadosas que puedan parecernos, es aquí que percibimos la importancia ser más auténticos, por lo menos así nos relacionamos con las personas que autenticamente tienen más afinidad con nosotros (clic aqui para leer sobre autoconocimiento y sublimación).

Decir “NO” puede ser tan saludable como decir “SI”, para esto es necesario que nos conozcamos lo mejor posible y transmitamos eso de la manera más asertiva posible a las personas con las que nos relacionamos. Veamos algunos casos para entender los motivos que nos llevan a responder de determinada manera en la situación en que nos encontramos:

  1. Caso 1: ¿Si decimos “NO” nos sentimos mal por la reacción que los otros pueden tener o porque realmente queremos decir “SI”? Si la respuesta es por la reacción de los otros es importante que nos cuestionemos los motivos por los cuales realmente no queremos hacer lo que nos piden, pues encontramos respuestas de nosotros mismos que nos llevan a tomar decisiones más asertivas y más auténticas, pues necesitamos enfocarnos en lo que nos trae paz independiente de lo externo.

  2. Caso 2: ¿Nuestras decisiones están sujetas a la dependencia que tenemos por alguna persona? En algunos momentos de nuestra vida podemos sentirnos en la obligación de hacer cosas a cambio de algo material o emocional. A veces, cuando nos sentimos dependientes de algo o de alguien, nos volvemos sumisos al poder del otro perdiendo nuestra identidad y así el respeto que nos tenemos. Es esencial evaluar si nuestras acciones vienen de nuestro deseo o de nuestra necesidad de cumplir ciertas obligaciones que se han creado por la dependencia.

Decir “NO” es esencial en algunos casos para entender lo que estamos creando en nuestra vida, desde la reflexión, y para comenzar el camino de contrucción de nuestra paz a través del reconocimiento de lo que nuestro corazón necesita para su propósito.

Rescatar nuestra identidad es la mejor forma de decirnos a nosotros mismos que nos aceptamos y que estamos dispuestos a fluir con todo lo que somos, aunque eso implique la desaprobación de las personas que tenemos como prioridad en nuestras vidas, pues sólo así podemos crear espacio para que las verdaderas relaciones que nuestro corazón desea se manifiesten (clic aquí para leer sobre la constructividad de las relaciones).

Con amor,
Ángel

Humanidad Consciente: Respetando las Diferencias

Es esencial que integremos perspectivas que nos permitan construir con más consciencia lo que realmente queremos como sociedad. Cuando decidimos acercarnos más, respetando las diferencias de creencias personales, logramos construir nuevas situaciones que nos permiten expandir nuestra percepción del mundo, ya que cada uno de nosotros tiene una percepción diferente de acuerdo a lo que vive.

En este momento tenemos la oportunidad de entender que mientras más nos enfocamos de manera constructiva e integrativa en las diferencias, más contribuimos para construir justicia e inclusión. Todos tenemos derecho a tener el conocimiento de que somos 100% responsables por lo que decidimos vivir, depende de nosotros enfocar nuestra energía para construir lo que deseamos (nunca depende de lo externo, es nuestra propia voluntad).

Estas iniciativas que he aplicado en mi vida, me han servido para expandir mi percepción del mundo y para construir relaciones más respetuosas e íntegras:

  1. ESCUCHAR: Estamos acostumbrados a oír (percibir el sonido), pero escuchar necesita práctica, pues para ello necesitamos entender que no todo lo que sabemos es lo que parece, que nuestra realidad no es la realidad que todos viven. Sólo así logramos percibir la información e integrarla a la situación poniéndola en perspectiva y a partir de ahí decidir si lo que tenemos para decir realmente construye y si necesita ser realmente expresado. Aprender a escuchar implica evitar dar respuestas automáticas o consejos que vienen de nuestra convicción de sentirnos superiores de alguna manera.

  2. EXPRESARNOS ASERTIVAMENTE: la expresión asertiva incluye coherencia, transparencia y neutralidad. Para practicarla necesitamos dejar a un lado los juicios, pues ellos no son la verdad absoluta, sino una percepción de la realidad de acuerdo a nuestra experiencia; saber qué queremos expresar y qué impacto queremos causar con ello, y actuar de acuerdo con lo que queremos cosechar en nuestra vida.

  3. INTEGRAR: asumiendo una postura integrativa al interactuar con el mundo, podemos percibir algo que puede ser útil en lo que queremos construir. Una frase, un video, un libro, etc., pueden ser la llave para abrir un mundo de posibilidades en nuestra vida. Partiendo de la base de que podemos aprender de todos y de todo, nuestra postura nos hace respetar y aceptar las diferencias.

Respetar las diferencias no quiere decir que tenemos que aprender a vivir todo el tiempo con todo el mundo al lado, sino que necesitamos aprender a convivir como sociedad para poder cosechar el respeto que tanto exigimos de los demás. ¿Somos realmente respetuosos para exigir respeto? (clic aquí para leer el texto sobre el respeto)

Con amor,
Ángel

6 Indicadores de Presencia y Gratitud

Para ponernos en contacto con nuevas formas de percibir el mundo es necesario que seamos más conscientes de nuestros propios procesos y de la forma en que ellos influencian nuestra interacción con el medio. En este proceso la mente es esencial, pues como aliada presente puede transformar profundamente lo que consideramos un hecho inevitable y, conectada al corazón, nos enseña a agradecer por todo lo que hay (clic aquí para leer sobre elevar nuestra experiencia).

Traer la mente al presente (clic aquí para leer sobre mente presente) es una de las mejores estrategias para poder percibir que el milagro de la vida está en los pequeños detalles, una sonrisa, un abrazo, un chiste, el sol entrando por la ventana, un té en buena compañía, un paisaje de concreto o de naturaleza que tenemos todos los días al frente, en fin, todo lo que parece igual y rutinario empieza a percibirse como único y maravilloso, sólo podemos percibir la unicidad de cada momento cuando nos permitimos ampliar nuestra percepción.

Aquí tenemos 6 indicadores que nos muestran que estamos más presentes y agradecidos.

  1. Prestamos atención a los más mínimos detalles
  2. Usamos con más intensidad nuestros sentidos para conectarnos con todo y todos
  3. Integramos mejor lo que percibimos y recibimos a lo que vivimos
  4. Percibimos la unicidad de cada momento
  5. Aprendemos más sobre las situaciones que estamos viviendo y las personas con las que nos comunicamos durante el día
  6. Nos transformamos constantemente alineados a nuestro propósito y al contexto social.

Escogiendo vivir la vida desde la gratitud y el aprendizaje infinito nos conectamos con otros ángulos de la misma realidad y logramos reconocer la magia en el ahora. Podemos escoger percibir cada momento como un milagro.

Con amor,
Ángel

Decidiendo por Convicción

En esta última semana he estado presente en situaciones en que he percibido que necesitamos conectarnos con lo que somos, y cómo estamos, en el momento actual y entenderlo como un resultado personal de nuestras propias decisiones. ¿Qué pasaría si en este momento llega alguien que conoce nuestros más profundos deseos y nos vende la idea perfecta para hacerlos realidad?, ¿aceptaríamos de cualquier manera, o evaluaríamos si la idea está alineada a nuestros valores, principios y corazón (clic aquí para leer sobre conexión con el corazón)?, ¿reflexionaríamos sobre el beneficio real que trae al entorno, o nos convenceríamos con nuestra propia mente de que si me hace feliz hace feliz al mundo?

Estamos en una época en que tenemos mucha más información disponible sobre lo que necesitamos y, por lo tanto, podemos decidir de manera más consciente (clic aquí para leer sobre construir paz con consciencia). Además es esencial que nos sintamos a nosotros mismos, pues allí podemos encontrar respuestas que sólo podemos sentir por dentro, que nadie más puede percibir. Pensemos en un momento en que tuvimos que decidir sobre algo y, al pensar en aceptar, todo se nos revolvió por dentro, nuestro cuerpo gritaba “NOOO” y nuestra mente y sus deseos gritaban “SIIIII”; esto es información interior y es necesario que la consideremos y la integremos, coherentemente, con la información externa, para decidir más conectados con nosotros mismos (clic aquí para leer sobre coherencia).

Podemos escoger tomar la decisión apropiada para nosotros dentro del medio en el que estamos, respetando nuestros límites y los límites de los demás, respetando el medio ambiente y las leyes del lugar en que estamos. Recordemos que TODO, LO QUE SENTIMOS, PENSAMOS, DECIMOS Y HACEMOS, TIENE UN IMPACTO INTERNO Y EXTERNO, entonces ¿estamos dispuestos a tomar decisiones que impacten constructiva y sosteniblemente a nosotros mismos y a todo a nuestro alrededor?

Todo en la vida requiere una construcción, lo que funciona para unos no funciona para otros, por eso es muy importante que aprendamos a través de nuestra experiencia. Podemos hacerlo aplicando lo que aprendemos de otros, o integrando la información que recibimos a lo que ya nos funciona. Preguntémonos lo siguiente: ¿a largo plazo todo lo que nos dicen que hagamos tiene un desarrollo sostenible y un impacto positivo en nosotros, nuestra familia, la sociedad y el planeta? Para llegar a esta respuesta necesitaríamos conocer transparente e integralmente la vida de la persona que lo aplica, y esa información no la tenemos, entonces ¿que tal si empezamos por aceptar quienes somos y donde estamos, reconocemos qué hemos hecho en la vida que nos ha funcionado y transformamos lo que no en aprendizaje para crear nuestra propia forma de hacer las cosas? (clic aquí para leer sobre transparencia)

Esta reflexión viene de mi sentimiento de unidad, de lo que vivo y de lo que percibo. Estoy convencida de que siendo más conscientes y coherentes, desde nuestro interior, logramos expresar consciencia y coherencia en el planeta en que vivimos. Podemos elegir, yo elijo decidir de manera constructiva, sostenible y coherente con una sociedad más humana. Interiorizando lo que recibimos encontramos las respuestas que necesitamos.

Con amor,
Ángel

El Camino se Hace más Corto Cuando Tenemos Conocimiento

La impotencia es algo que todos hemos vivido alguna vez en la vida, la cuestión es, ¿qué hemos hecho al sentirla? Siempre tenemos opciones, algunas veces nos hemos congelado al no saber qué hacer, pero otras tal vez decidimos aprender un poco más sobre la situación para entender la manera de hacer algo diferente, puede ser desde algo simple como abrir una botella hasta algo más complejo como las relaciones personales, lo cierto es que cada vez que adquirimos más conocimiento, y lo integramos a nuestra realidad, más corto se hace el camino para lograr lo que nos proponemos.

Para construir una cultura que valore la importancia del conocimiento y la experiencia necesitamos entender que todas las situaciones “milagrosas” (que prometen dinero, sanación, etc.) sin el cambio de hábitos, y de manera “cómoda” y rápida, son un engaño a largo plazo, pues puede ser que lo que se desea aparentemente se logre pero puede volverse un problema de nuevo con el tiempo. Si hoy tenemos determinada condición física, económica o de relaciones, es porque nuestras propias decisiones nos han llevado a ellas, si resolvemos todo mágicamente y continuamos con la misma mentalidad, el mismo nivel de conocimiento y tomando el mismo tipo de decisiones lo más probable es que esas condiciones aparezcan de nuevo, y lo hacen para enseñarnos a entender que el conocimiento es esencial para nuestro desarrollo y para que evaluemos la manera en que nos comportamos, podemos considerarla correcta pero la vida nos muestra lo contrario.

Para entender e integrar la idea de adquirir conocimiento y aplicarlo a nuestra experiencia, veamos algunos indicadores de que estamos aprendiendo a agilizar nuestros propios procesos a través de ese aprendizaje:

  1. ESTADO DE FLUJO: Permanecemos en este estado mientras hacemos todo con el corazón, cada situación que se presenta logramos usarla como una lección para transformar lo que estamos haciendo, sea ajustando el rumbo o aprendiendo algo que nos permita expandir nuestras actividades. Por ejemplo, en el ambiente de trabajo fluyendo en nuestras tareas podemos encontrar nuevas herramientas para agilizar el proceso y transmitirlas a nuestros compañeros. En las relaciones alguna situación o conversación puede llevar a conocer mejor a la otra persona para mejorar la dinámica de la vida a dos. Siempre es posible aprender, basta querer (clic aquí para leer sobre conexión con el corazón).

  2. INTEGRACIÓN: Si percibimos con atención, hay mucha información que llega a nosotros durante el día, y gran parte de ella puede ser muy valiosa para nuestros propios procesos, pero para esto necesita ser integrada. Siempre que encontramos una información, sea cual sea la fuente o el asunto, podemos preguntarnos sobre cómo eso se encaja en lo que estamos viviendo en el momento presente. A medida que vamos conectándonos más con la información que recibimos y ejercitamos la integración, agilizamos nuestros procesos y logramos transmitir de manera más fácil nuestras contribuciones. Todos somos maestros y alumnos (clic aquí para leer sobre Empoderamiento Personal).

Todo tiene su tiempo, así que mientras más presentes estamos (clic aquí para leer sobre mantener la mente en el presente) más fácil es integrar lo que necesitamos para construir, pues está todo el tiempo en lo que vivimos, en lo que percibimos, en lo que creamos. El momento perfecto es ahora, a veces será para recibir y percibir, otras para dar y actuar, todo es necesario, mantengámonos en estado de flujo, y gratitud, y sintamos la diferencia.

Con amor,
Ángel

La Vida y La Muerte: Otra Perspectiva

La definición de muerte es el fin de la vida, pero la definición de vida, entre otras, es la existencia después de la muerte. Independiente de la creencia que tengamos a cerca de la vida y la muerte, es nuestra existencia la que nos mantiene vivos, lo que hemos transmitido a nuestros padres, hijos, amigos, compañeros, etc.

Un día hablando con un amigo llegamos a la conclusión de que su esposa continuaba con él y con sus hijos, ella había sembrado amor, atención, respeto y presencia, y todo esto continua dando sus frutos en las personas que son hoy en día, por lo tanto ella continua viva, ella existe en el corazón y en la mente de las personas.

Es nuestra decisión lo que queramos construir en nuestra vida y transmitir a los demás, pues así como puede ser algo que las personas sigan transmitiendo como destructivo (lo que va en contra de la vida, del respeto, de la transparencia, de la paz), puede también ser constructivo (lo que está a favor de la vida, del respeto, de la transparencia, de la paz). Cuando queremos transmitir algo que nos construya como humanidad podemos seguir estas acciones:

  1. MEJORAR NUESTRA COMUNICACIÓN: Escuchar mejor, silenciar la mente, recibir la información sin juzgarla para poder integrarla y responder de manera coherente con lo que escuchamos (si realmente hay algo que podamos decir que sea apropiado), aprender a usar mejor las palabras y gestos que usamos para expresarnos, tener claridad en el mensaje que queremos transmitir, abrir nuestra mente para poder establecer una comunicación más clara que estimula la transparencia. Recordemos que para que haya transparencia necesitamos aprender a escuchar y a construir a partir de ahí, pues cuando las personas nos perciben como inflexibles y autoritarios el diálogo se va para el lado de la mentira, sea para “evitar” conflictos (que luego pueden ser hasta peores de lo que serían en el momento) o para conseguir lo que se quiere (clic aquí para leer sobre transparencia).

  2. RESPETAR Y ACEPTAR: El hecho de que algo sea apropiado para nosotros no quiere decir que lo es para todo el mundo. Cuando nos conocemos de verdad y aceptamos lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos, aprendemos que el verdadero respeto es entender que todos tenemos el derecho de ser diferentes, y que eso no nos hace mejores o peores, y entendemos que es necesario aceptar las diferencias como una manera de enriquecer las construcciones humanas. Asumir la responsabilidad (clic aquí para leer sobre responsabilidad) por todo lo que depende de nosotros (sentimiento, pensamiento, palabra y acción) es el primer paso para construir una humanidad más consciente, influenciamos constantemente (consciente o inconscientemente) todo a nuestro alrededor (clic aquí para leer sobre respeto).

  3. TRANSFORMAR: Para obtener resultados diferentes es necesario transformar lo que existe de manera creativa, potenciando lo que es útil en este momento para construir la paz (clic aquí para leer sobre construcción de paz). Siendo conscientes de que hacemos parte de la humanidad y de que necesitamos asumir nuestra responsabilidad como únicos en el todo, logramos construir entre todos, integrando más los puntos de vista disponibles (clic aquí para leer sobre construir con consciencia).

Cada semilla que sembramos tiene el potencial de germinar, seamos más conscientes de ello y sembremos lo que queramos cosechar, ya que de esa manera estamos más enfocados en vivir, en existir.

Con amor,
Ángel

Reflejos en las relaciones: Edición especial

Hay un tema que es muy común cuando hay falta de autoconocimiento, la injusticia, tanto en la vida profesional como en la vida personal. En el trabajo se presenta sobre todo en el reconocimiento desde la perspectiva personal de cada uno, pues lo que se percibe es la desigualdad de remuneración en relación al esfuerzo del trabajo y lo que llamamos “lambonería” en Colombia. Ya en la vida personal puede suceder en nuestras relaciones familiares, de pareja o amistades, es también la percepción de que lo que hacemos no es suficiente para las personas, que cada vez exigen más de nosotros mismos y no reconocen nuestro “esfuerzo” (pongo la palabra esfuerzo entre comillas porque eso es lo que hacemos cuando tratamos de buscar la aprobación externa, lo que no es necesario cuando empezamos a guiarnos por la aprobación interna – clic aquí para leer el artículo completo sobre Aprobación interna en 3 pasos).

Conectado al concepto de injusticia, generalmente, está el poder sobre los demás. En el trabajo, en algunos casos, las personas que tienen cargos más altos son personas que usan su poder personal para manipular a todos y todo a su alrededor, y ese es uno de los motivos para llegar a esa posición (fuera el poder que tienen por el conocimiento y la experiencia que pueden tener), obviamente si nuestro deseo es ejercer nuestro poder personal sobre nosotros mismos de alguna manera no encajamos en una posición que requiera hacer eso, ¿cierto? Ya en otro tipo de relaciones encontramos a las personas que quieren ejercer control sobre las otras y no las dejan ser ellas mismas (ojo, podemos ser nosotros mismos), aquí encontramos abuelos, padres, hijos, hermanos, parejas, amigos, que quieren que todo sea hecho a su manera y, cuando no se hace así, usan el miedo como herramienta de manipulación para obtener el control.

¿Nos hemos sentido identificados con alguna de estas situaciones? Si la respuesta es “SÍ”, continuemos leyendo esta edición especial de reflejos para que encontremos una manera asertiva de salir de esta situación y crear nuevas oportunidades en nuestra vida a partir de decisiones personales tomadas por convicción (clic aquí para leer el artículo sobre decidir por convicción).

AMBIENTE LABORAL

¿Cómo podemos actuar de manera más asertiva frente a situaciones que consideramos injustas en el ambiente laboral? Lo principal es que entendamos que es nuestra decisión estar donde estamos, los motivos pueden ser miedos o convicciones, pero siempre somos nosotros quienes decidimos estar donde estamos, y generalmente tenemos algo que aprender de ahí sobre nosotros mismos.

He escuchado muchas personas quejándose de la injusticia de personas que asumen cargos importantes haciendo menos que ellas pero también he percibido que muchas de estas personas que se quejan parece que trabajan mucho, pues a veces simplemente no están en el área para la cual tienen talento y para hacer lo mismo que los otros requieren mucho más tiempo y esfuerzo. ¿Les ha pasado esto? Podemos percibirlo fácilmente cuando hacemos algo que no nos gusta, por ejemplo, a mi no me gusta cocinar sola, y cuando lo hago me demoro más tiempo cocinando algo que la persona a la que le gusta y además no me queda tan rico, como que le falta algo. Esto es lo que sucede, necesitamos conocernos mejor para trabajar en algo para lo que tengamos talento y con lo que podamos fluir, eso evita que percibamos la situación de la ascensión de alguien que aparentemente trabaja menos como una injusticia.

Ahora, si después de que hayamos ampliado nuestra perspectiva aún percibimos que hay injusticia es hora de buscar un lugar para trabajar que sea más compatible con nuestros valores y principios. Es importante que tengamos certeza sobre lo que queremos para poder establecer los límites dentro de los cuales vamos a buscar el trabajo apropiado en una empresa compatible con nosotros (clic aquí para leer el artículo sobre establecer límites). Necesitamos confiar lo suficiente en nosotros para poder aceptar lo que nos merecemos (clic aquí para leer sobre lo que merecemos), así como entender nuestras necesidades en todos los aspectos de nuestra vida, que muchas veces pueden ser más simples de lo que parecen y nos abren posibilidades de trabajar en áreas que se encajarían en una realidad de necesidades extremas no tan necesarias (clic aquí para leer el artículo sobre identificación de necesidades).

Aquí tenemos algunas perspectivas que pueden contribuir para nuestra toma de decisiones con respecto a nuestra vida laboral:

  1. ¿Sentimos que tenemos que trabajar mucho para lograr pequeñas cosas? Percibiendo los momentos en nuestra propia vida en que sentimos que lo que hacemos nos gusta y nos permite fluir, nos damos cuenta de que es ahí cuando nos olvidamos del tiempo y de la energía que le estamos dedicando. Entonces, si hacemos algo que no nos permite fluir, que nos cansa y nos hace sentir que tenemos que esforzarnos para hacerlo necesitamos evaluar otras posibilidades para monetizar lo que hacemos a partir de nuestros talentos personales integrados. ¿Que es lo que más se nos facilita y nos gusta hacer que contribuye para la construcción de una humanidad más íntegra y como podemos monetizar eso para poder vivir en donde estamos?

  2. ¿Las necesidades materiales que tenemos son realmente necesarias? Muchas veces creamos en nuestra realidad necesidades que nos mantienen prisioneros a algo que no nos gusta en el ambiente laboral, cuando percibimos que necesitamos menos de lo que creemos logramos avanzar en nuestra vida personal, pues construimos con más calma y satisfacción nuestra vida material a través de nuestros talentos.

En mis 7 años de vida laboral, he aprendido que puedo hacer todo lo que me proponga, pero eso a veces requiere hacer cosas que no están alineadas a mis valores y principios, entonces he decidido que prefiero fluir en lo que hago con más facilidad, por eso escribo y asisto personas en sus propios procesos, así siento que soy más coherente conmigo misma y que logro conectarme de manera más genuina con todos y todo a mi alrededor, tengo tiempo para mi y para las cosas y personas que son prioridad en mi vida, hoy tengo la certeza de que no necesito todo lo que ambicionaba, y agradezco lo que llega para construir lo que realmente deseo de corazón, que se va manifestando a medida que voy viviendo. ¿Lo que haces te permite estar en paz en todas las áreas de tu vida?

RELACIONES PERSONALES

Podemos vivir injusticia en cualquier tipo de relación, sobre todo cuando somos injustos con nosotros mismos (no respetamos nuestros principios, nuestros gustos, nuestro tiempo y priorizamos satisfacer los de los demás) o cuando por miedo a estar solos, o a ser rechazados, creamos un personaje que no es necesario (sea cual sea nuestra naturaleza podemos encontrar gente compatible para relacionarnos).

En las relaciones se percibe mucho abuso de poder e injusticia, sea por el machismo, por el feminismo o por la idea de que una de las partes debe asumir el control de la relación, y todas las opciones anteriores solo construyen relaciones basadas en el miedo cuyo destino es la rutina, pues se pierden totalmente la espontaneidad y la transparencia en las interacciones, si necesitamos asumir o delegar el poder en cualquier tipo de relación deberíamos revisar nuestra falta de aceptación, pues cuando nos aceptamos totalmente percibimos la importancia que tiene el empoderamiento personal (clic aquí para leer sobre empoderamiento), cada uno de nosotros es único y cuando logramos integrar nuestro poder personal al de las otras personas construimos bases sólidas basadas en la verdad y en la transparencia, una manera sólida para construir de manera sostenible (clic aquí para leer el artículo sobre relaciones constructivas).

Muchas veces entramos en una relación basados en emociones que nos llevan a reaccionar, o a “actuar impulsivamente”, por este motivo es importante que tengamos calma para conocer a las personas y entender de qué manera se encajan en nuestra vida o si apenas están presentes para enseñarnos algo sobre nosotros mismos que no hemos percibido, y que necesitamos trabajar para entender las situaciones que manifestamos en nuestra vida, lo que nos sucede (click aquí para leer el artículo sobre el conocimiento).

Aquí tenemos algunas perspectivas que pueden contribuir para nuestra toma de decisiones con respecto a nuestras relaciones:

  1. ¿Sentimos que no recibimos lo que damos? es muy común que busquemos lo que creemos que necesitamos afuera, la cuestión es que afuera sólo encontramos lo que somos por dentro. Si nos mienten, pensemos a quien le mentimos (incluyéndonos a nosotros mismos), si nos traicionan, preguntémonos a quién hemos traicionado, si no nos cumplen lo que nos dicen, ¿a quien no le hemos cumplido lo que hemos dicho? Estamos acostumbrados a priorizar a algunas personas y darles tratamiento especial, y son esas personas las que nos pueden mostrar más fácilmente nuestras acciones y reacciones con quienes no consideramos prioridad, la responsabilidad por lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos es nuestra, necesitamos aprender a decidir con más consciencia (clic aquí para leer sobre coherencia).

  2. ¿Inducimos a las personas con las que nos relacionamos a hacer lo que queremos? Muchas veces creamos en nuestra realidad necesidades que nos mantienen prisioneros a la idea del poder, así que es posible que estemos atrayendo personas inseguras que estén dispuestas a buscar nuestra aprobación, dándonos gusto en todo lo que queremos (debemos tener principal cuidado con esto en las relaciones familiares y cuando criamos hijos, pues estas actitudes pueden comprometer su desarrollo sano en el mundo). Ejercer nuestro poder sobre los demás es afirmarnos que no somos lo suficientemente buenos para conectarnos con las personas libremente y permitir que ellas nos devuelvan lo que damos, pues percibimos, de manera consciente o inconsciente, que generalmente damos con incoherencia y falta de aceptación (clic aquí para leer sobre el perdón).

Durante mucho tiempo yo me comparé con las otras personas y me quejé de mi situación, quería que las personas supieran lo que me gustaba para que me dieran gusto en todo, pero me di cuenta de que a pesar de tener todo lo que creía que quería, no estaba satisfecha con nada, así que decidí trabajar en mi misma aplicando en mi vida diaria principios universales que me me asistieron para conocerme mejor y entender que sólo aumentando mi poder personal, asumiendo la responsabilidad por lo que siento, pienso y expreso de manera consciente realmente me siento cada vez más conectada conmigo misma y, consecuentemente, más tranquila (clic aquí para comprar el libro electrónico 7 Niveles Para el Empoderamiento Personal) . ¿Qué haces que te permite estar en paz?

Con amor,
Ángel

Aprobándonos desde adentro en 3 pasos

A medida que he ido avanzando en mi propio proceso de empoderamiento personal, he percibido que hay un punto muy sensible en la manera en la que nos relacionamos con el mundo: La Aprobación Externa. Algunos de nosotros aprendimos que nuestro éxito en la vida depende de la aprobación externa, de lo que los demás piensan de nuestra vida, de nuestros proyectos, de nuestras relaciones, y llegamos a olvidarnos un poco de nuestra propia aprobación interna porque no nos conocemos lo suficiente para poder entender nuestros propios deseos y límites.

De alguna manera, como mencioné en el artículo sobre el ego (clic aquí para leer el artículo completo), todos vivimos en un contexto y necesitamos alinear, por lo menos, nuestras acciones a las leyes del lugar en el que estamos, pues hacemos parte del colectivo, y, a parte de esto, a veces encontramos expectativas sociales que nos hacen pensar que necesitamos ser o actuar de cierta forma para tener éxito, pero como vimos en el artículo ¿Qué nos merecemos? (clic aquí para leer el artículo completo) el éxito es el resultado feliz de un acto, es simplemente llegar a los resultados que son más apropiados para nosotros mismos, no implica necesariamente casarnos, tener mansiones, empresas, carros, hijos, es tan simple como vivir nuestro presente de la manera más auténtica e íntegra posible, aprobándonos plenamente.

Para poder seguir nuestro camino real conectado con nuestra esencia, es fundamental que nos conozcamos lo mejor posible, pues somos todos diferentes, cada uno de nosotros tiene una estructura similar pero las conexiones con los acontecimientos y las reacciones a ellas varían, desde lo que consideramos placentero a lo que consideramos incómodo, por eso necesitamos evitar un poco ese fanatismo por seguir referenciales (clic aquí para leer sobre fanatismo), pues sólo nosotros mismos podemos conectarnos con la manera más apropiada de construir nuestra propia realidad y para esto necesitamos realmente aprobarnos desde el interior. Podemos hacerlo siguiendo estos 3 pasos:

  1. FORTALECER NUESTRA CONEXIÓN INTERIOR: Para que logremos esto, es necesario que nos demos un espacio en el día para que estemos solos, algunos momentos en silencio para sentirnos y entendernos mejor, otros haciendo algo que nos guste y que podamos hacer solos. Al crear este espacio en nuestro día, empezamos a percibir nuevas cosas en nosotros que amplían nuestra percepción y nos permiten cuestionarnos sobre lo que está en nuestra vida que necesita salir para dar paso a nuestro presente desde el corazón (clic aquí para leer sobre conectarnos con nuestro corazón).

  2. PRIORIZAR LO QUE NOS TRAE TRANQUILIDAD: A medida que vamos avanzando en nuestro tiempo a solas, nos damos cuenta de lo que nos trae tranquilidad, de esos momentos en los que sentimos que todo fluye, cuando trabajamos, cantamos, escribimos, dibujamos, jugamos, etc. Cuando empezamos a priorizar estas acciones es más fácil percibir aquello en nuestra vida que nos saca de nuestro centro y no nos trae tranquilidad, así podemos decidir en consecuencia para poder mantener un ambiente en el que nos sintamos en armonía y podamos atraer personas que están en esa misma frecuencia para construir con ellas (clic aquí para leer sobre conectarnos con la neutralidad).

  3. CONSTRUIR A PARTIR DE NUESTRA ESENCIA: Teniendo claro lo que disfrutamos podemos empezar a integrar otras acciones, solos o acompañados, que tengan el propósito de traer armonía a nuestra vida a partir de nuestros talentos y nuestra esencia. Mientras más nos aprobamos a nosotros mismos desde lo que nos trae tranquilidad en todas las áreas de nuestra vida, mas conectados estamos con las personas que vibran esa armonía, mejorando así nuestras relaciones de adentro hacia afuera (clic aquí para leer sobre elevar nuestra experiencia).

Conozcamos lo que nos permite fluir y amémoslo lo suficiente para que aprobarnos sea nuestra única opción. Cuando nos aprobamos estamos expresando que confiamos en nosotros mismos y así podemos tomar las decisiones más apropiadas para nuestra propia vida. ¿Nos aprobamos totalmente?

Con amor,
Ángel

Terminamos, ¿y ahora?

Un tema muy recurrente en cuestión de relaciones es el fin de las mismas, unas veces bien definido, otras ni tanto, pero al final tienen en común que nos sacan de nuestra zona de confort y nos hacen cuestionarnos sobre muchas cosas. Pero, ¿qué podemos hacer cuando esto sucede para acostumbrarnos al espacio que deja la costumbre de la presencia del otro? Ese es el tema de este artículo.

Primero es importante que tengamos un tiempo a solas para observar de forma objetiva la relación y los sentimientos que hemos tenido durante el tiempo que hemos estado juntos, pues esto nos lleva a entender que debemos hacer algunos ajustes en varios aspectos de nosotros mismos, desde decidir qué esperamos de una relación hasta definir los principios básicos que la misma debe tener como base, esto es lo que nos lleva a decidir con más asertividad en qué momento podemos dar el paso para entrar en una nueva relación.

Después de haber encontrado los motivos que nos llevaron a decidir iniciar la relación, y las necesidades por detrás de ellas, es importante que logremos soltar lo que ya no hace parte de nuestra construcción, en muchos casos guardamos la esperanza de volver porque no tenemos la certeza de lo que queremos construir, por eso es tan importante que aprendamos a ser claros y coherentes con nosotros mismos, para poder expresar eso a los otros.

Por último, es necesario asumir nuestra responsabilidad sobre todo lo que ha sucedido, aceptar que mientras seamos los mismos a nivel de creencias y emociones no hay como mantener cambios que agraden al otro y que nos hagan sentir bien con nosotros mismos a largo plazo. Nosotros cambiamos por una necesidad interna de estar más alineados con nuestro propio momento, los otros sólo pueden ser una inspiración para nuestro cambio pero somos nosotros quienes decidimos cuándo es hora de hacerlo, y si eso nos permite fluir con nuestros principios y valores.

Para finalizar, veamos algunos pasos que han resultado útiles en la vida de las personas que conozco que han terminado sus relaciones, y en mi vida después de haber terminado una relación de 9 años:

  1. Dedicar el tiempo que pasaríamos con la persona a hacer algo que nos guste hacer solos. En mi caso, escribir siempre ha sido un momento de reconexión conmigo misma, me permite canalizar cualquier emoción y hasta darme cuenta de cosas que siento, de las que no era consciente. Cualquier actividad que nos sirva como forma de expresión puede ser útil para el proceso de conocernos a nosotros mismos.

  2. Permitirnos conectarnos con personas diferentes a nuestros amigos y familia para ampliar nuestras perspectivas.

  3. Darnos el espacio y el tiempo para hacer, practicamente, “NADA”, esos momentos sin compromisos en que podemos fluir con nuestra propia compañía nos abren nuevas posibilidades.

  4. Definir lo que queremos de una relación es esencial, pues nos permite tomar decisiones por convicción (clic aquí para leer sobre decidir por convicción) con respecto a las relaciones que permitimos en nuestra vida. En mi caso, en este momento priorizo la libertad de ser quien soy, y de permitir al otro ser quien es, y la paz para construir una relación desde la integridad, la transparencia y el respeto, así dejo mis emociones fluir para sentir con mi corazón el propósito de cada relación (clic aquí para leer sobre conectarnos con el corazón).

Es importante entender que el sentimiento que hemos construido por la persona permanece, siempre continua como parte de nosotros, simplemente sabemos que necesitamos seguir adelante transformando los límites de la relación para continuar nuestro propio trabajo de autoconocimiento y evolución (clic aquí para leer sobre la sublimación de nuestras realidades mental, emocional, creativa y sexual).

Tenemos siempre la posibilidad de buscar diferentes formas de relacionarnos con el mundo, podemos escoger vivir pudiendo ser quien realmente somos, con transparencia y sinceridad, y conocer personas que escogen ese camino también, pues es así que podemos construir bases sólidas y potenciadoras para expandir la autenticidad en unidad dentro de una sociedad íntegra.