Archivos de la categoría Construcción

Padres Constructivos: 6 pasos para tener una relación asertiva con los hijos

Para que las relaciones sean constructivas necesitan inversión de tiempo y compromiso de las personas que están en ellas, sin importar su propósito o su naturaleza. Padres, hermanos, tíos, abuelos, nietos, primos, amigos, compañeros, profesores, alumnos, novios, esposos, clientes, empresas, etc, podemos mejorar nuestra vida observando como nos relacionamos y evaluando la constructividad de nuestras interacciones (clic aquí para leer sobre relaciones constructivas).

Cuando nos ponemos en el lugar de la otra persona podemos tener una percepción un poco más amplia y objetiva de lo que está sucediendo, pues logramos ir más allá de los títulos que tenemos que nos llevan, muchas veces, a actuar desde lo que pensamos que representan sin tener en cuenta que somos mucho más que eso. Como hijos al ponernos en el lugar de nuestros padres, entendiendo que hacen lo mejor que pueden desde su perspectiva, que nos han enseñado a vivir en este mundo, a través de su experiencia, y que sus emociones y sus miedos impulsan en gran parte la manera en que interactúan con nosotros, nos hace ser más conscientes de que como hijos podemos ser mejores apenas trabajándonos a nosotros mismos. No necesitamos tratar de cambiar a los demás, sentirnos bien con nuestra propia evolución y trabajo personal es suficiente para que las personas alrededor conozcan cosas nuevas que pueden ayudarlas a transformarse a si mismas.

Sabemos que como hijos tenemos la oportunidad de crear armonía con nuestros padres (clic aquí para leer sobre hijos conscientes) y es importante que como padres que somos, o que queremos ser, también asumamos la responsabilidad por actos que en realidad sean constructivos para la relación con nuestros hijos. Aquí tenemos 6 pasos para expandir nuestra consciencia como padres para tener una relación más asertiva con nuestros hijos:

  1. Entender que los hijos son del mundo y que necesitan un ejemplo de consciencia, autosuficiencia, contribución y respeto en casa para que puedan ser ellos mismos e integrar ese ejemplo en su vida para construir un mundo íntegro.
  2. Crear un ambiente en que haya expresión transparente y presencia total (momentos en que sólo haya tiempo y espacio para la comunicación familiar).
  3. Conocer y entender a si mismos (emocional, sentimental, física y mentalmente) para evolucionar constantemente y poder guiar a los hijos por ese camino integral.
  4. Ser coherentes y buscar la manera más clara posible de explicar a los hijos lo que para ellos no está claro.
  5. Estimular la creatividad de los hijos y enriquecerla a través de nuevos conocimientos y experiencias.
  6. Enseñar a través del ejemplo la importancia de la claridad y el enfoque en lo que se quiere y la disciplina para actuar de manera asertiva.

Ser padres es la oportunidad de crecer en amor, de relacionarnos con otra generación para enriquecer nuestra propia experiencia, de construir el mejor ejemplo posible para que ese legado evolucione y toque más corazones. Ser padre es sembrar la mejor semilla, regarla, cuidarla y dejarla florecer.

Agradezcamos a nuestros padres por el lindo trabajo que han hecho con nosotros y permitámonos florecer para ser personas cada vez más conscientes, responsables y constructivas, y llevemos esa construcción a nuestros hijos.

Con amor,
Ángel

Transmutación del Ser: 4 aspectos para conectarnos con quienes realmente somos

Nuestra vida es una construcción personal que puede ser inconsciente o consciente. Todo lo que se manifiesta es nuestra responsabilidad, depende de nosotros decidir asumirlo de manera consciente para conectarnos con quienes realmente somos e desapegarnos de quien creemos ser.

Ser quienes realmente somos es reconocer que la responsabilidad sobre lo que pensamos, sentimos y expresamos es nuestra, las decisiones de todo lo que existe en nuestra vida las hemos tomado nosotros (así a veces no parezca, basta apenas una decisión para cambiar el presente). Para eso debemos ser lo más conscientes que podamos sobre nuestro propio sistema de percepción, entender cómo funciona nos lleva a una comprensión más profunda de nosotros mismos (clic aquí para comprar el libro 7 Niveles Para el Empoderamiento Personal).

Para entender mejor quienes realmente somos es necesario percibir, integrar y transformar conscientemente estos 4 aspectos:

  1. Creencias: los filtros que impactan nuestra percepción del mundo.
  2. Emociones: reacciones que nos llevan a tomar decisiones de manera mental e impulsiva.
  3. Acciones: la manera en que nos nutrimos, nos fortalecemos, nos enfocamos y usamos el cuerpo para expresarnos.
  4. Palabras: las opiniones e ideas que transmitimos.

Nuestra verdadera esencia está en nuestro estado de flujo y paz, a medida que ampliamos nuestra perspectiva, escogemos la mentalidad, el sentimiento y la expresión más alineados a nuestra verdad, volviéndonos más coherentes con nuestro deseo de integración de corazón (clic aquí para leer sobre coherencia).

Contribuyamos y seamos auténticos, trabajemos por un mundo más consciente.

Con amor,
Ángel

Armonía de la Energía en Contexto

Todo es energía. Con esta frase se nos facilita mucho más entender cómo funciona nuestra creación como individuos sociales. En tiempos de competitividad en deportes, política, opiniones, etc., percibimos que ninguno de los dos extremos está correcto o equivocado, cada parte tiene puntos importantes que debemos considerar para construir de manera sólida con un mismo propósito: enfocar nuestra energía (atención, pensamientos, palabras, acciones, sentimientos) en construir una sociedad íntegra, en que la meritocracia consciente y la contribución sean la base (clic aquí para leer sobre ayuda y contribución).

Según la RAE, armonía es la proporción y correspondencia de unas cosas con otras en el conjunto que componen. A partir de esta definición podemos percibir que el motivo para que exista un extremo es su opuesto (clic aquí para leer sobre polaridades), de ahí viene la importancia de que construyamos lo más próximo posible de la neutralidad. ¿Cómo hacemos eso? Simple, podemos poner en práctica los siguientes puntos en nuestra propia experiencia:

  1. Descubrir nuestros talentos: todos nacemos con algún talento, es lo que hacemos bien naturalmente y nos mantiene en estado de flujo, tranquilos y creando.
  2. Desarrollar y contextualizar nuestros talentos: cuando hemos descubierto nuestros talentos, es necesario desarrollarlos e integrarlos al contexto social en el que estamos, manteniéndonos en nuestro propósito común.
  3. Contribuir: a medida en que nos especializamos, entendemos que es esencial contribuir con nuestra intención, pues cada pensamiento, sentimiento, palabra y acción enfocados en el propósito común nos permite construir de manera eficiente y sostenible.
  4. Permitir que la comunicación fluya: con un propósito en común la comunicación enfocada en ampliar perspectivas debe fluir para integrar conscientemente las posibilidades más apropiadas para el momento.
  5. Flexibilizar: todo propósito debe ser ajustado, pues todos estamos en constante transformación, así que a medida en que nos hacemos más conscientes percibimos que es necesario que seamos flexibles para integrar nuevos elementos y hasta descartar lo que sea innecesario para nuestro propósito.

Que nuestras palabras sean para construir y sugerir a partir de nuestra propia sabiduría (conocimiento y experiencia), que nuestros talentos estén al servicio de todo lo que existe, que asumamos la responsabilidad por nuestra propia energía y confiemos en que todos estamos comprometidos de corazón con la integridad, la transparencia, el respeto y la coherencia (clic aquí para leer sobre nuestra coherencia).

Con amor,
Ángel

Hijos Conscientes: 6 acciones para armonizar nuestro hogar

Somos todos hijos, a veces creamos vínculos con personas nuevas en nuestras vidas que nos acogen como familia, otras vivimos la experiencia con nuestra familia de sangre, lo cierto es que somos todos hijos y ser hijo es encontrar la manera de integrarse a los padres a través del respeto y el amor. Ahora que sabemos cómo ejercitar el respeto (clic aquí para leer el artículo sobre el respeto) podemos entender mejor lo que como hijos podemos hacer cada día.

Nuestros padres nos transmiten su experiencia y así nos muestran diferentes maneras de vivir. El hecho de tenerlos en nuestra vida no significa que tenemos que ser iguales a ellos sino que podemos aprender de ellos y enseñarles (clic aquí para leer el texto sobre diferencias). La familia es una estructura llena de diversidad en la que, al aplicar la aceptación y el respeto (clic aquí para leer el texto sobre respeto consciente), logramos enriquecer nuestros puntos de vista para integrarlos a nuestra experiencia.

Veamos algunas acciones útiles para armonizar la vida en familia siendo hijos más conscientes:

  1. Absorber lo mejor que haya en el medio evitando juzgar.
  2. Asumir la responsabilidad de nuestra vida, evitar culpar.
  3. Colaborar con la armonía y el mantenimiento del hogar.
  4. Establecer y respetar los espacios y límites (clic aquí para leer el texto sobre límites).
  5. Estar abiertos a la comunicación.
  6. Agradecer por ser y estar en familia.

En nuestro hogar podemos, de manera más tranquila, aprender a vivir por gusto, sin obligaciones. Cuando nos empoderamos de nuestro hogar descubrimos la importancia del trabajo en equipo. Como hijos debemos entender que somos todos diferentes y que para trabajar los desafíos que se presentan en la familia es importante que aprendamos a comunicarnos. Normalmente los padres dan lo mejor que pueden desde su experiencia, aunque a los ojos de algunos parezca lo contrario. Ni los hijos ni los padres tenemos manuales, por este motivo es importante que se cree un espacio sano de comunicación en el que se puedan expresar los puntos de vista en un ambiente de aceptación y respeto.

Yo decido hacer parte activa de la armonía y mantenimiento de mi hogar aquí y ahora. ¿Y tú?

Con amor,
Ángel

Menor Polarización Genera Mayor Integración

Durante toda mi vida lo que más he percibido es la manera en que la polarización genera segregación, si una persona piensa de una forma y desde su perspectiva lo que piensa la otra está equivocado, entonces se evita cualquier tipo de contacto o se genera conflicto, lo que nos hace olvidar que somos apenas seres humanos, ni mejores ni peores, ni más ni menos que los demás.

La polarización extrema existe por la falta de confianza en nosotros mismos y por la falta de información disponible, sobre todo para tomar decisiones, pues eso nos genera miedo a lo desconocido, pero, ¿qué sucede cuando pasamos tiempo en un lugar en el que confiamos, con gente en la que confiamos? Encontramos tranquilidad, y esa tranquilidad es necesaria para que entendamos que las decisiones más apropiadas para cada uno de nosotros dependen de nuestra propia experiencia, sabiduría y tiempo.

En tiempos de elecciones, campeonatos deportivos, en fin, momentos decisivos donde varias perspectivas buscan el apoyo de otras personas, empezamos a conocer los hábitos de las personas alrededor, sean ellos segregadores o integradores. Es común percibir que la perspectiva y las ganas de tener la razón nos enceguecen y nos lleva a tomar decisiones, que muchas veces no son coherentes con lo que creemos, a partir de la información que hemos decidido integrar (limitada en muchos casos por nuestra perspectiva radical), pero el mismo miedo a lo desconocido de las otras perspectivas nos lleva a radicalizar y a segregar sin tener pleno conocimiento de la decisión que estamos tomando.

Al percibir esto, podemos escoger transformar nuestros hábitos, podemos escuchar más sin necesidad de tener que justificar nuestra posición o convencer a los demás, podemos informarnos de manera más objetiva sobre las opciones disponibles y confrontarlas con nuestros valores para encontrar coherencia en ello, podemos respetar las diferencias, pues es a partir de ahí que podemos construir lo que nos trae la tranquilidad verdadera, podemos confiar.

Últimamente, he percibido que las personas que están concentradas en construirse a si mismas, expresar su talento personal y conectarse asertivamente con las personas apropiadas para construir proyectos que impacten de manera constructiva e integrativa a la sociedad, son las que necesitamos para transformar nuestra sociedad integralmente, pues sólo reconociendo las diferencias, y construyendo a partir de ellas, podemos tener la tranquilidad que necesitamos, desde la aceptación. Integremos más en todas las áreas de nuestra vida, tanto personal como social, no necesitamos hacer parte de un partido, de un equipo, o de un grupo, ya somos parte del mundo, hagamos nuestra parte, construyamos.

Con amor,
Ángel

Chakras y Experiencia Terrenal

A medida que integramos información de manera más consciente, percibimos que todas las áreas son un reflejo de los seres humanos, por ejemplo podemos percibir en la ingeniería civil cómo es esencial construir bases sólidas, con materiales de calidad, a partir de un propósito claro, o en la agronomía la importancia de nutrir y cuidar lo que sembramos, así que en este momento, de acuerdo con el propósito del título de este texto, podemos integrar los conceptos energéticos de los chakras a nuestra experiencia terrenal.

Según diferentes perspectivas en el mundo (hinduismo, teosofía, gnosticismo, nueva era) los chakras son los principales centros de energía en nuestro cuerpo y están integrados a nuestro mundo físico, mental, emocional, sentimental y expresivo. Actualmente podemos encontrar 7 chakras relacionados directamente con nuestra experiencia terrenal, por este motivo la lista de conexión entre chakras y nuestra vida tiene 7 puntos, entendamos cómo podemos integrarlos a nuestra experiencia, de manera constructiva:

  1. Experiencia desde el nacimiento hasta los 7 años (chakra muladhara/raíz): este chakra, representado por el color rojo, es el de nuestro anclaje a tierra, como niños necesitamos aprender a relacionarnos con el medio, a comunicarnos, a desarrollar nuestra seguridad, por eso es necesario que seamos ejemplos lo más íntegros posibles para los niños que llegan al planeta.
  2. Experiencia desde los 7 hasta los 14 años (chakra svadhisthana/sacro): este chakra, representado por el color naranja, es el de nuestra fuerza/expresión creativa y energización, es el momento de adquirir hábitos que construyan nuestras células y descubrir nuestros talentos, de aprender a crear/expresar desde el corazón aquello con lo que fluimos, por eso es necesario fomentar la experimentación consciente, y con orientación apropiada.
  3. Experiencia desde los 14 hasta los 21 años (chakra manipura/plexo solar): este chakra, representado por el color amarillo, es el centro de nuestras emociones, todo el sistema de creencias que hemos acogido (consciente o inconscientemente) se manifiesta en emociones, y así nos empezamos a relacionar desde un punto de vista más energético. que puede ser usado para aprender sobre nuestra interacción con los demás para decidir qué es lo que queremos llevar de todo lo que hemos aprendido para nuestra próxima fase. Cuando durante este período nos sentimos en paz la tendencia es que fortalezcamos nuestra identidad, en el caso contrario entraremos en una búsqueda de algo que no hemos aprendido hasta sentir que nos encontramos. Con bases sólidas que nos permitan ser quienes realmente somos y expresarnos de manera constructiva y transparente usamos este periodo para potenciar lo que hemos percibido y construido desde que nacimos.
  4. Experiencia desde los 21 hasta los 28 años (chakra anahata/corazón): este chakra, representado por el color verde, es el centro de nuestros sentimientos, donde integramos nuestra experiencia. Este periodo nos lleva a entender, de manera más racional, que podemos construir sentimientos y realidades a partir de nuestro sistema de creencias y de nuestra expresión. Percibiendo que lo que se manifiesta en nuestra vida es 100% nuestra responsabilidad, desde nuestras decisiones, podemos enfocarnos en construir nuestra integridad entendiendo que efectivamente todo tiene un efecto en todo.
  5. Experiencia desde los 28 hasta los 35 años (chakra visuddha/garganta): este chakra, representado por el color azul, es el centro de la expresión/comunicación de nuestra verdad. Para que este chakra sea desarrollado es esencial que estemos conectados con nuestros talentos naturales, con nuestra verdadera identidad, con la idea de que somos todos parte del mismo organismo vivo. En este periodo, con la certeza de lo que queremos construir, encontramos la necesidad de expresarnos de la manera más asertiva, transparente, coherente y respetuosa posible, esto nos permite conectarnos de manera más auténtica con todos y todo a nuestro alrededor. Nuestras acciones, palabras, gestos y expresiones se alinean con nuestro corazón.
  6. Experiencia desde los 35 hasta los 42 años (chakra ajna/tercer ojo): este chakra, representado por el color índigo, es el centro que nos permite percibir con claridad los motivos detrás de las acciones, al percibir la realidad como ella es nuestras habilidades se potencian todavía más, pues aprendemos a relacionarnos de manera más asertiva con los seres apropiados para construir en equipo y a tomar decisiones más conscientes y asertivas en todas las áreas de nuestra vida. Aquí la tendencia es encontrar la medida apropiada de todo para nuestra propia vida.
  7. Experiencia desde los 42 hasta los 49 años (chakra sahasrara/corona): este chakra, representado por el color violeta, es el centro de nuestro sentido de pertenencia al todo, nos permite entender que todo lo externo es un reflejo de lo interno y ser más conscientes sobre lo que queremos manifestar desde nuestra vibración (sentimientos, emociones, pensamientos, palabras y acciones) para construir con consciencia lo más apropiado desde nuestros talentos integrados al contexto.

Estos procesos pueden ser trabajados en cualquier momento de nuestra vida, nuestra percepción nos permite aceptar la experiencia tal como es, siempre es tiempo de integrar diferentes perspectivas que nos permitan encontrar nuestro centro de paz, donde integramos nuestros 3 chakras inferiores y superiores, nuestro corazón. Como un prisma podemos cristalizar nuestra experiencia a partir de los colores.

Con amor,
Ángel

Conexión Respetuosa: 5 pasos para ejercitar el respeto

Para construir toda relación es importante ejercitar el RESPETO, con nosotros mismos y con los demás, pues es un valor constructivo. Cuando nos respetamos y establecemos nuestros límites creamos un canal claro de comunicación con el mundo (clic aquí para leer sobre transparencia). Y si al hacer eso sumamos la intención de respetar los límites del otro estaremos construyendo una base sólida para cada relación.

RESPETAR los límites propios, y de los demás, es entender que somos todos diferentes y que eso hace parte de la construcción de quienes somos, y del lugar en que vivimos, y estar dispuestos a interactuar absorbiendo lo más apropiado de cada situación, evitando atacar. Lo que hemos considerado negativo o positivo en algún momento puede cambiar de lado de acuerdo a nuestra experiencia, lo que es un hecho real es que, sin importar de que lado las dejemos, las experiencias vividas hacen parte de nuestra vida y de nuestro desarrollo. Por esto todo el mundo merece nuestro respeto, como el que le damos a alguien que nos enseña algo.

Los siguientes 5 pasos nos ayudan a ejercitar el respeto:

  1. Respetarnos y establecer límites personales coherente y asertivamente (clic aquí para leer sobre establecer límites).
  2. Respetar límites ajenos.
  3. Evitar emitir opiniones que no hayan sido pedidas.
  4. Observar la manera en que nos expresamos sobre los demás y transformarla de forma constructiva.
  5. Revisar la constructividad de lo que expresaremos antes de hacerlo.

Siguiendo estos pasos transformamos la manera en que nos relacionamos con el mundo, lo que, a su vez, nos trae nuevas perspectivas y posibilidades. RESPETEMOS como queremos que nos RESPETEN.

Con amor,
Ángel

¿Realmente Actuamos Con Respeto?

Cuando prestamos atención, percibimos que es necesario que construyamos coherencia con respecto al respeto, pues, la palabra en si, ha sido usada de una manera muy superficial que, generalmente, nos favorece según nuestra creencia personal. Entonces, ¿será que realmente actuamos con respeto?

La palabra respeto viene del latín respectus que significa atención, consideración, pero su significado social ha sido tocado, sobre todo, por el miedo. Cuando nuestra conducta ha sido adquirida sin ser cuestionada, existe la tendencia a asumir que respetamos porque tratamos de agradar a las personas (por miedo a la soledad, al castigo, al conflicto, etc.) y/o desarrollamos mecanismos de manipulación para lograr lo que queremos y los ejercemos con tanta maestría que ni siquiera percibimos que estamos siendo poco considerados con los demás, y con nosotros mismos.

Desde esta perspectiva es importante que conectemos el respeto con la responsabilidad que nos lleva a reconocer y aceptar las consecuencias de nuestros actos. Cuando decidimos conocernos mejor (clic aquí para comprar el libro 7 Niveles Para el Empoderamiento Personal), descubrimos nuestra capacidad de canalizar nuestras reacciones en acciones que construyen a través del conocimiento integrado a la experiencia y de aceptar e integrar nuestros talentos, y la ausencia de ellos, de una manera constructiva. Este proceso nos permite hacernos conscientes de que todo lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos tiene un impacto y que al asumir la responsabilidad por nuestros actos nos volvemos más respetuosos a cada nueva decisión que tomamos con atención y conocimiento.

Las siguientes preguntas son muy útiles para identificar si realmente estamos actuando con respeto y pueden llevarnos a transformar la manera de expresarnos para conectarnos de una manera más coherente con nuestro deseo de construir paz desde cada una de nuestras decisiones:

  1. ¿Expresamos nuestro punto de vista como experiencia para compartirlo (sin necesidad de imponerlo)?
  2. ¿Nutrimos pensamientos de constructividad sobre nosotros y todo lo que nos rodea? (clic aquí para leer el texto sobre reprogramar nuestros pensamientos)
  3. ¿Conversamos sobre experiencias y puntos de vista para transmitir e integrar?
  4. ¿Sabemos lo que queremos y lo comunicamos de la manera más constructiva posible (con argumentos coherentes y aplicables)?
  5. ¿Nutrimos sentimientos que nos hacen sentir conectados con la humanidad y el mundo?
  6. ¿Cumplimos las promesas que hacemos?
  7. ¿Aceptamos a los demás como son y construimos juntos generando un flujo apropiado entre dar y recibir?
  8. ¿Establecemos nuestros límites, los comunicamos y respetamos los límites de todo alrededor? (clic aquí para leer el texto sobre establecer límites)

Después de hacernos esas 8 preguntas podemos percibir que las respuestas “SI” nos indican donde nuestra construcción de respeto y responsabilidad está fortalecida y las respuestas “NO” nos muestran donde podemos enfocar la atención a partir de este momento para fortalecer todavía más nuestra expresión. Nuestro destino lo construimos con cada decisión que tomamos aquí y ahora, depende de nosotros usar los recursos disponibles de la manera más constructiva e íntegra posible.

Con amor,
Ángel

Descubriendo la Transparencia: 3 pasos para ejercitarla

Si queremos vivir una vida de transparencia, es necesario que aprendamos a construirla y enseñemos a las personas con quienes nos relacionamos, a través del ejemplo, el impacto que tiene escoger este camino de manera activa y consciente en nuestra propia experiencia.

Aunque sea común usar nuestra palabra como algo sin valor para lograr lo que queremos (desde controlar nuestro entorno hasta satisfacer el deseo de los demás, cosas que parece que se logran pero de las cuales no conocemos la verdad) no quiere decir que sea apropiado para construir lo que deseamos de corazón (transparencia, coherencia, tranquilidad, seguridad e integridad). Entonces, ¿estamos actuando con la transparencia que queremos que haya en el mundo? (clic aquí para leer el artículo sobre transmutación de la palabra corrupción)

Ya que son nuestras decisiones presentes las que crean nuestro destino (clic aquí para leer el texto sobre decidir por convicción), es momento de que decidamos los pasos a dar para construir el destino de paz que queremos a partir de ahora. Conozcamos 3 pasos para ejercitar y fortalecer el hábito de la transparencia::

  1. Asumir la responsabilidad por nuestros actos: es posible que alguna vez en nuestra vida hayamos actuado de una manera irrespetuosa, mentirosa y poco íntegra por seguir el modelo de lograr lo que queremos de cualquier manera, así que para ejercitar la transparencia es esencial asumir eso que hemos hecho en algún momento y reflexionemos sobre su utilidad para construir lo que esperamos del mundo. Cuando somos responsables por nuestras decisiones tenemos una perspectiva más amplia sobre lo que necesita ser transformado en este momento. Por ejemplo, si estamos en una relación por miedo a estar solos pero no nos sentimos conectados con la persona, podemos integrar nuestro miedo entendiéndolo y transformándolo en coraje para transmitirle a nuestra pareja la realidad sobre cómo nos sentimos de una manera apropiada y transformar la relación a través del respeto en una amistad (clic aquí para leer el texto Terminamos ¿y ahora?)
  2. Conocer mejor a las personas antes de envolverlas en nuestra vida: a través de las emociones entramos rápidamente en relaciones sin que seamos conscientes de la autenticidad, coherencia y afinidad entre las personas y nosotros. Conociéndonos de verdad (clic aquí para leer el texto sobre conectarnos con nuestro corazón) sabemos lo que es realmente necesario en nuestra vida para construir con propósito (clic aquí para leer el texto sobre necesidades no tan necesarias) y con autenticidad nos conectamos con las personas con propósitos definidos (clic aquí para leer el texto sobre el propósito de las relaciones) comunicando de manera respetuosa lo que realmente sentimos.
  3. Percibir nuestros sentimientos, pensamientos, palabras y acciones: durante el día surgen diferentes sentimientos y pensamientos que necesitamos entender para transformarlos y canalizarlos en la construcción de nuestra transparencia, así, a través de nuestras palabras y acciones, los expresamos de la manera más apropiada de acuerdo a nuestra realidad en el contexto del lugar en el que estamos, con respeto, coherencia e integridad.

Ejercitar la transparencia no se trata de contarle a todo el mundo como nos sentimos o lo que pensamos de los demás, de las situaciones o de lo que nos rodea, sino de transformar nuestra expresión reactiva en activa, a través de la consciencia de expresar nuestra verdad de manera respetuosa al comunicarnos, construyendo una comunicación cuyo propósito sea construir, a partir de las diferencias, una sociedad íntegra.

Con amor,
Ángel