Archivos de la categoría Construcción

Anticipando el Futuro

Es en el presente que realmente podemos decidir los pensamientos que alimentamos para expresarnos en consecuencia. Al percibir nuestra actividad mental, nos conectamos con la posibilidad de traernos al presente, haciendo que nuestras decisiones sean la base de nuestro futuro de paz, en vez de una ilusión que genera ansiedad (clic aquí para leer sobre pensamientos y emociones).

Nuestra mente quiere racionalizar para que todo suceda como es planeado, pero siempre hay un factor de imprevisibilidad que genera frustración mental. Esto responde a nuestra construcción inconsciente en la que tratamos de construir nuestra confianza desde la mente con la que nos identificamos (clic aquí para leer sobre construcción mental).

Entendiendo que nuestra mente funciona como una antena que capta más de lo que sintonizamos, podemos integrarla a nuestra experiencia como parte del proceso de construcción desde nuestra paz interior (clic aquí para leer sobre mente pacífica).

Cuando evaluamos cada pensamiento, opinión o idea, y sólo damos atención a lo que resuena con nuestra paz interior, anticipamos el futuro desde la construcción de nuestra expresión de paz, fortaleciendo nuestra confianza en lo que sembramos.

Nuestra Vida

Nos damos cuenta de que estamos conectados con nuestra paz, cuando tomamos decisiones con tranquilidad desde la certeza de que somos todo lo que realmente necesitamos.

Como seres parte de un todo, cada uno de nosotros debería hacer su parte por la paz que siente al hacerlo, independiente del lugar, la situación o la persona, mientras más claridad tenemos en nuestro presente, más asertivos somos con nuestra intención de paz.

Hacer nuestra parte es expresarnos desde nuestra paz, palabras y silencios, acción y reflexión, “sí” y “no”, todo en la medida apropiada. La única obligación debería ser con nosotros mismos, nuestras decisiones desde nuestra paz interior.

Todo podemos invertirlo en relacionarnos de forma libre y auténtica, con nosotros mismos y con los demás, desde nuestra paz, simplemente porque sabemos que cada decisión presente tomada desde allí es la apropiada en el momento.

Sinceridad

Los seres humanos, como parte de la naturaleza, tenemos nuestro propio camino para construir, esto lo reconocemos cuando sentimos paz en nuestra vida en todo lo que pensamos, decimos y hacemos.

Siendo sinceros con nosotros mismos, percibimos que muchos de los hábitos que hemos adquirido no nos traen paz, apenas nos causan emociones que consideramos positivas y los usamos como la válvula de escape de la realidad como es, así evitamos lidiar con nuestros conflictos internos manteniendo la falsa realidad de que todo eso nos hace sentir en casa (clic aquí para leer sobre viniendo a nosotros).

El hábito de dejar nuestra mente receptiva para nuestro deseo de paz nos lleva a reconectarnos con nosotros mismos como individuos sociales (clic aquí para leer sobre contribución social), a percibir nuestros conflictos para integrarlos y a construir nuestra vida desde la simplicidad de nuestra propia paz interior (clic aquí para leer sobre modelo de paz).

Afirmación

En un mundo regido por las emociones y la mente que las crea, encontramos apoyo a nuestras acciones, sin importar el nivel de legalidad, para justificarnos. Así como el concepto de felicidad depende de lo que cada uno de nosotros considera satisfactorio, la forma en la que nos relacionamos con personas y situaciones dependen de esa construcción mental, pero ninguno de los dos garantiza que estamos conectados con nosotros mismos desde la integridad (clic aquí para leer sobre costumbres).

Nuestra paz nos lleva a construir desde la simplificación de nuestra construcción mental y emocional, más allá de lo que creemos de las cosas y de lo que esas creencias nos hacen sentir, pues el sentimiento de paz es independiente del modelo mental, lo que hace que nuestra mente cuestione lo que hacemos desde allí, cuando está desalineada (clic aquí para leer sobre construcción mental).

En cada decisión hay una medida de imprevisibilidad, sabemos lo que queremos, pero el resultado es lo que es, la integración de todos los aspectos presentes. Decidimos cada paso, hasta dejar a otro decidir es una decisión, y todo esto impacta nuestra vida a corto, mediano y largo plazo, por esto, decidir desde nuestra paz nos lleva a construir una vida tranquila, a nuestro propio ritmo (clic aquí para leer sobre modelo de paz).

Costumbres

La costumbre puede habernos llevado a abrazar muchos lugares emocionales en nuestra vida, pero también nos puede traer de regreso a casa, reconectarnos con nosotros mismos (clic aquí para leer sobre venir a nosotros).

Podemos cambiar de hábitos un sinnúmero de veces (clic aquí para leer sobre cambio de hábitos), pero hay un hábito que fortalece nuestra confianza en nosotros mismos, intensifica nuestra autosuficiencia, nos lleva a encontrar la medida apropiada para expresarnos y para dar y recibir, es tomar cada decisión desde nuestra paz.

Decidir desde nuestra paz nos lleva a aceptar que estamos en constante movimiento, más allá del tiempo y del espacio, y que la única forma de encontrar paz afuera es seguir la paz que sentimos dentro en el presente.

La costumbre de decidir desde nuestro sentimiento de paz revela una faceta tranquila y conectada de nosotros mismos. Nuestra integridad nos lleva a permanecer en un estado de flujo en el que en todo momento encontramos recreación integrada a nuestra creatividad y a la forma de contribución personal desde nuestra autenticidad (clic aquí para leer sobre recreación).

Pensamientos y Emociones

Cada pensamiento, emoción, palabra y acción tiene una intención que nace de nuestro sistema de creencias, una programación inconsciente con la que hemos concordado para satisfacer las necesidades que hemos creado en nuestra experiencia.

Cuando empezamos a relacionarnos con el mundo, nuestra programación está presente, nuestra forma de pensar, sentir, actuar y expresarnos es influenciada por ella, lo que nos lleva a construir desde la familiaridad de priorizar nuestro placer emocional.

Cada emoción se alimenta de los pensamientos presentes y de nuestra programación inconsciente atrás de ellos, aquello que los justifica. De esta manera entendemos que para integrar la energía de nuestras emociones negativas y positivas, es esencial instalar creencias que nos permitan conectar con nuestra paz en el presente.

La felicidad en un sistema de creencias, puede ser la tristeza en otro, la paz que sentimos en el presente es una señal de que estamos haciendo apenas nuestra parte, respetamos cada construcción personal, encontramos nuestra medida apropiada.

Viniendo a Nosotros

Una sociedad en la que sabemos darnos a nosotros mismos lo apropiado, transmite a sus individuos la importancia de la conexión personal con la paz, para construir paz con cada decisión (clic aquí para leer sobre construcción de paz).

Más allá de lo que conocemos con nuestra mente de acuerdo a una clasificación mental está lo que sentimos dentro de nosotros en cada momento. Podemos simplificar nuestras decisiones a la paz que sentimos con cada una de ellas, esto nos lleva a encontrar nuestra medida apropiada en el presente (clic aquí para leer sobre toma de decisiones).

Desde la paz percibimos que hay personas con las que hay un propósito de construcción desde la integridad, y que somos libres para dar y recibir apenas lo apropiado para ello (clic aquí para leer sobre propósitos de las relaciones).

Nuestras relaciones desde la paz se basan en el respeto por la construcción personal de todos los seres y en la confianza de que todos tomamos las decisiones apropiadas de acuerdo a nuestro momento (clic aquí para leer sobre la manifestación de nuestras relaciones).

Construcción Mental

Nuestra mente juega un papel esencial en nuestra construcción personal, pues ella procesa la información que recibimos de acuerdo a lo que creemos. Nuestra mente es una antena que busca la señal de lo que queremos afirmar, para darnos seguridad desde la justificación de nuestra expresión.

Entendiendo esto, podemos percibir que cada vez que hay un ajuste en el modelo mental, como decidir enfocar en algo diferente, nuestras decisiones cambian y se ajustan a lo que queremos construir.

Nosotros decidimos donde enfocar la mente, pero las cosas son como son, sólo podemos escoger el lado que percibimos, lo que hace que tengamos una opinión diferente sobre lo mismo. Cuando percibimos nuestra actividad mental, entendiendo la mente como una antena, logramos empezar el proceso de limpieza mental, en el que entendemos que todo es como es, y no como queremos que sea en el presente, y que en nuestra mente encontramos la información apropiada para construir en el contexto.

Cuando nuestro propósito es construir desde nuestra paz interior, cada idea recibida en nuestra mente es evaluada desde nuestro sentimiento de paz, si es apropiada para el momento sentimos paz total en el cuerpo.

Al sintonizar nuestra mente con nuestra paz, descubrimos formas auténticas de expresarnos que vienen de la certeza de la paz que sentimos, de nuestra aprobación interna, esto fortalece nuestra autoconfianza e integra nuestra mente como parte esencial de nuestra construcción como individuos sociales.

Sobre Responsabilidad

Asumir la responsabilidad por decidir de manera coherente con nuestra paz, requiere de nuestra atención a lo que pensamos, sentimos y expresamos en todo momento. Para construir con otros podemos ir más allá de las obligaciones que creamos desde lo que pensamos que necesitamos.

Cuando confiamos en nuestras decisiones para construir en el presente de forma sostenible, aumentamos la confianza en nosotros mismos y el nivel de responsabilidad por todo con lo que nos comprometemos desde la convicción y la certeza de que estamos listos para contribuir alineados a nuestra paz y al contexto presente.

Es esencial confiar en nuestra construcción personal para poder confiar en la construcción personal de todos los individuos de la sociedad y así poder construir juntos desde la libertad de ser quienes somos desde nuestra integridad.

Desde nuestra paz entendemos la medida apropiada entre dar y recibir, nos relacionamos desde la certeza de que estamos donde queremos estar y aprendemos que nuestra palabra tiene valor y que somos responsables por nosotros mismos.

Regeneración Celular Integrada

Nuestro nivel de paz establece el nivel de regeneración celular en nuestro cuerpo. Los momentos de relajación son necesarios para crear un ambiente apropiado para que las células funcionen de la manera apropiada para mantener nuestro cuerpo en estado de regeneración.

Los procesos energéticos que suceden en nuestro cuerpo son influenciados por la forma en la que nos integramos con la realidad, cuando somos conscientes de mantener nuestra mente en estado receptivo y desde nuestra paz decidimos integrar la información exterior recibida, expresamos nuestra esencia con el propósito de fortalecer el ambiente de regeneración en nuestro cuerpo y en nuestra sociedad.

Confiando en nosotros mismos para construir desde nuestra paz, entendemos que nuestra verdad nos conecta al momento presente de nuestra sociedad y nos lleva a crear formas diferentes de relacionarnos con nosotros mismos y con todo y todos alrededor.

Nuestras células responden a nuestro estado personal y a cada decisión que tomamos, depende de nosotros mismos reconocer nuestro estado de paz y tomar cada decisión sólo si está alineada con él, para potenciar nuestra propia regeneración celular.